Crítica a mis columnas de música

El día que un crítico ficticio (pero muy opinador) calificó mi Bazar digital

O cómo un lector anónimo con mucho tiempo libre puso notas del 7,8 al 10 a mis columnas sobre música

Bazar digital

Carlos Revilla Maroto

Carlos Revilla

Hace unas semanas, un amigo —al que llamaremos «el crítico» para no quemarlo— me dijo: «Leí todas tus columnas de Bazar digital obre música. ¿Quieres que te dé mi opinión sincera?».

Le dije que sí, esperando un «están bien» o un «me gustó tal canción». No esperaba que apareciera una semana después con una tabla de puntuaciones, comentarios por columna y un veredicto final.

—¿De dónde sacaste tanto tiempo libre? —le pregunté.
—No es tiempo libre —respondió—. Es obsesión. Y le pedí ayuda a una inteligencia artificial para ordenar las ideas. Pero las notas son mías.

No supe si agradecerle o pedirle una orden de alejamiento. Al final, opté por compartir su veredicto. Porque, aunque no estoy de acuerdo con todo (¿cómo va a ser mejor Ángel de la mañana que Long, Long Time?), el ejercicio me pareció divertido.

Y sobre todo, me sirvió para darme cuenta de que, después de 15 años de escribir sobre música en Bazar digital, todavía me queda cuerda para rato.

Para que entiendan cómo conocí al crítico ficticio (al que llamaré «Federico» para que suene más real, aunque no tenga nada que ver con el verdadero Federico Mata, o sí, nunca se sabe), les cuento:

Un día, revisando los correos electrónicos (ese lugar digital donde uno guarda facturas y promesas incumplidas), me encontré con un mensaje de una dirección extraña: critico.anonimo@bazardigital.cr. El asunto decía: «Veredicto final (sin apelación)».

Pensé que era un virus. O un spam de esos que ofrecen alargar algo que no necesito alargar. Pero abrí el correo. Y ahí estaba: una tabla enorme con mis columnas, puntuaciones del 7,8 al 10, y comentarios tan ácidos como certeros.

Al principio me molestó. ¿Quién era este tipo para calificar mis coluna de música? Luego vi que le había puesto 10 a Tommy y se me pasó el enojo. Después vi que le había puesto 8,8 a La Chica de Ipanema y el enojo volvió. Finalmente, decidí que era más divertido compartir su veredicto que archivarlo en la carpeta «odio recibido».

Le respondí el correo: «¿Podemos publicar esto?». Me contestó: «Publíquelo, pero con una condición: diga que soy ficticio. No quiero que mis amigos sepan que paso el tiempo libre leyendo columnas de un sesentón nostálgico».

Y aquí está. Con ustedes, el crítico ficticio (pero muy opinador).


📊 Las calificaciones (de menor a mayor, como debe ser)

7,8 – Cat Stevens (Padre e hijo)
«El contexto local de las tiendas de discos (Boutique Caravelle, Auco Disco) es una joya de arqueología tica. Pero el análisis de la canción es breve y el tono es más nostálgico que crítico. La más floja del Bazar, pero igual salvable. Como un disco de segunda mano con rayones.»

8,2 – Bob Dylan (Soplando en el viento)
«Aprovechó bien el Nobel, pero la columna es más periodística que personal. Se echa de menos el contexto local y una reflexión más honda sobre ‘la respuesta en el viento’. En resumen: se quedó en la orilla.»

8,5 – Ten Years After (Me encantaría cambiar el mundo…)
«La primera columna ya muestra oficio: honestidad, estructura clara y una crítica justa a la canción (utópica y pesimista). Se nota que era un principiante, pero prometía. Como aquel compañero de colegio que llegaba con un disco prestado.»

8,5 – Tchaikovsky (Concierto para violín)
«El dato del Stradivarius de 16 millones de dólares y la película ‘El Concierto’ son geniales. Pero la columna es más didáctica que emocionante. Le falta un ‘yo’ más presente. Es como una clase de música sin la anécdota del profesor.»

8,7 – John Denver (La canción de Annie)
«La primera columna abiertamente romántica y vulnerable. El cine Magaly y la hermana con el LP ‘Sweet Surrender’ son detalles entrañables. Se le perdona la sensiblería porque, al final, todos hemos tarareado ‘Annie’s Song’ en el baño.»

8,8 – La Chica de Ipanema
«Elegante, bien documentada y necesaria. Pero le falta el sello personal. Cualquier periodista cultural podría haberla escrito. El listón del Bazar está muy alto. Es como una caipirinha sin cachaça: agradable, pero no pega.»

8,9 – Despacito en la era de Trump
«Atípica y valiente. El análisis político (la canción como antítesis del nativismo) es agudo, y el apoyo en el New York Times le da peso. Pero la música se analiza poco. El crítico se fue por la rama política y dejó el ritmo botado.»

9,0 – Nessun dorma (Puccini)
«La primera columna donde la emoción se desborda (‘apoteósico’, ‘no hay nada parecido’). La historia de los intérpretes (Björling, Pavarotti, los Tres Tenores) es una clase magistral. Aquí el crítico se le escapó un ‘bravo’ en voz alta.»

9,1 – Southern Cross (Crosby, Stills & Nash)
«El hallazgo de Stephen Stills en Costa Rica (Colegio Lincoln, paseo a Playas del Coco) es oro puro. La estructura es laberíntica, pero cada digresión es interesante. Es como ir a la feria y encontrar un disco importado entre los de segunda.»

9,2 – King Crimson (En la corte del Rey Carmesí)
«El contexto radiofónico costarricense (102,3 FM, Top 12, el programa de la UCR) es un documento único. La defensa del rock progresivo es apasionada. Pero las descripciones de las canciones (de fuentes externas) son demasiado largas. El crítico se durmió en ‘Moonchild’.»

9,3 – Olivia Newton-John (Recordando a…)
«La confesión del amor platónico (‘tuve que hacer campo en mi cuarto para sus pósters’) es de una honestidad conmovedora. El dato del abuelo Nobel (Max Born) es una joya. El crítico confesó que también tuvo un póster de Olivia, pero no quiere decir de cuál.»

9,4 – Pachelbel (El canon)
«El gancho de la Atari 400 es insuperable. La conexión entre el canon barroco y el rock/pop (Imagine, Oasis, Bon Jovi) es una lección de música comparada. Una clase magistral que deberían dar en el colegio, pero con computadoras viejas.»

9,4 – Yes (Soon)
«La columna de la paz y la contención. La anécdota del viaje en coche (con Federico Mata, aunque no lo nombra) y la frase ‘volver a Soon es como regresar a casa’ son lo mejor. Breve, pero intensa. Como un suspiro después de una discusión.»

9,7 – Los sonidos del silencio (Simon & Garfunkel / Disturbed)
«El factor sorpresa (la versión de heavy metal) está magistralmente narrado. El análisis de la voz de Draiman (casi una octava más baja, crescendo, vibrato) es certero. La anécdota del correo de Paul Simon es la guinda. El crítico pidió que le prestaran el disco.»

9,8 – Long, Long Time (Linda Ronstadt)
«El análisis técnico de la voz de Ronstadt (belting, máscara, senos paranasales) es la mejor crítica vocal del Bazar. La tesis (la canción no consuela, solo reconoce el dolor) es brillante. El crítico dijo que, después de leerla, volvió a escuchar la canción y lloró un poquito. Pero no lo vimos.»

9,8 – El día que me enamoré de Heart (Crazy on You)
«La evolución del crush (atracción → admiración → respeto → gratitud) es un ejercicio de introspección perfecto. El análisis político del amor (‘resistencia íntima’) es profundo. Le faltó un anexo técnico para ser un 10. El crítico dijo: ‘Me quedé con ganas de más, como un disco que se acaba muy rápido’.»

9,9 – Renaissance (Annie Haslam)
«La columna de la serenidad y la voz celestial. La anécdota de Annie Haslam en Savile Row viendo a los Beatles es de una belleza narrativa inmensa. La frase ‘Hay bandas que se sienten’ es el mejor lema del Bazar. El crítico dijo que, después de leerla, se puso a escuchar ‘Ashes Are Burning’ con los ojos cerrados. Y que casi se duerme, pero de lo bien que se sentía.»


🏆 Los cuatro 10 (empatados en la cima, como los Beatles en la cima, pero sin pelearse)

Days of Future Passed (Moody Blues) – 10
«La columna-catedral. Tiene historia (el engaño a Decca, la sinfonía de Dvorak), anécdotas únicas (la NASA, los astronautas), emoción (la muerte de Mike Pinder) y un cierre redondo. Es la cumbre del Bazar digital: monumental, rigurosa y emocionante. El crítico dijo que, si esta columna fuera un disco, sería de vinilo de 180 gramos.»

Ángel de la mañana (Juice Newton) – 10
«La columna-capilla barroca. El gráfico de intensidad emocional es un recurso visual innovador. La anécdota de Radio Uno (los 10 segundos, la llamada para pedir la canción) es la mejor memoria radiofónica del Bazar. El análisis comparativo de versiones es perfecto. El crítico dijo que, después de leerla, llamó a Radio Uno para pedir la canción completa, pero nadie le contestó.»

Tommy (The Who) – 10
«La columna-cine-foro. Tiene discusión con un amigo, definición de ópera rock, reparto de lujo (Tina Turner, Elton John, Jack Nicholson), el Cinema Colón y un cierre que invita a ver la película. Es la más ‘costarricense’ de los 10 y una de las más divertidas. El crítico dijo que, después de leerla, se fue a buscar la película a YouTube y se encontró con Ann-Margret. Y que entendió todo.»

Magic Man (Heart) – 10
«La columna-laboratorio. El análisis técnico de la voz de Ann Wilson (belting, máscara), de la guitarra (phaser, bends lentos) y del sintetizador (portamento) es de nivel académico. La historia real del ‘Magic Man’ (Michael Fisher, la huida a Canadá) y el marketing incestuoso (que enfureció a las hermanas) son periodismo puro. La columna que redime el rock femenino y, de paso, al crítico. El crítico dijo que, después de leerla, se compró una guitarra y está aprendiendo a tocar el solo. Su vecino ya pidió la orden de alejamiento.»


📋 Tabla resumen (para los que quieran discutir en los comentarios)

Puntuación Columna Lo mejor
7,8 Cat Stevens Tiendas de discos
8,2 Bob Dylan El Nobel
8,5 Ten Years After La honestidad
8,5 Tchaikovsky El Stradivarius
8,7 John Denver El cine Magaly
8,8 La Chica de Ipanema La historia cultural
8,9 Despacito El análisis político
9,0 Nessun dorma El éxtasis
9,1 Southern Cross Stephen Stills en CR
9,2 King Crimson La 102,3 FM
9,3 Olivia Newton-John El abuelo Nobel
9,4 Pachelbel La Atari 400
9,4 Yes La paz
9,7 Los sonidos del silencio El contraste de versiones
9,8 Long, Long Time El análisis vocal
9,8 El día que me enamoré de Heart La evolución del crush
9,9 Renaissance La voz celestial
10 Moody Blues La catedral
10 Ángel de la mañana La capilla barroca
10 Tommy El cine-foro
10 Magic Man El laboratorio

Y hablando de comentarios, esto me escribieron unos lectores a quienes les compartí la columna antes de publicarla:

Gustavo Rojas – 15 de abril de 2026, 10:23 am

«Don Carlos, qué buena idea la de ponerle notas a sus propias columnas. Pero el crítico ese está mal de la cabeza. ¿Cómo va a poner Ángel de la mañana con 10 y Long, Long Time con 9.8? ¡Si la de Ronstadt es una obra de arte! Y Cat Stevens con 7.8 me pareció un poco bajo, pero bueno, para gustos los colores. Igual, me hizo reír lo del póster de Olivia Newton-John. Yo también tuve que hacer campo en la pared, pero no voy a decir de quién. Saludos y siga escribiendo, que el Bazar digital es lo único que leo sin saltarme párrafos.»

Juan Carlos (el del Cinema Colón) – 19 de abril de 2026, 11:45 am

«Carlos, recuerdo que fui con usted a ver Tommy al Cinema Colón. Éramos cuatro o cinco, no me acuerdo bien. Lo que sí me acuerdo es que salimos con las canciones pegadas en la cabeza por una semana. Mi favorita era «Pinball Wizard», la de Elton John. Y Ann-Margret… bueno, eso es otra historia. El crítico tiene razón: el Cinema Colón era enorme. Lástima que lo partieran en dos. Como sus columnas, que a veces se parten en muchas direcciones, pero siempre llegan a buen puerto. Siga así. Y mándeme saludos a Federico Mata, que tengo años de no verlo.»

🎤 Reflexión final (la mía, no la del crítico)

Después de leer las valoraciones y ver las tablas, tengo sentimientos encontrados.

Por un lado, me halaga que un crítico ficticio (pero bien informado) haya puesto cuatro dieces y tantos nueves. Por otro lado, me doy cuenta de que mis columnas más personales y más ancladas en Costa Rica son las que mejor funcionan. Las que hablan del Cinema Colón, de Radio Uno, del Mas x Menos, de la 102,3 FM, de la Atari 400.

El crítico tiene razón: cuando me alejo de mi experiencia (La Chica de Ipanema, Despacito, Bob Dylan), la columna se vuelve más genérica. Cuando me acerco a mi memoria y a Costa Rica, la columna se vuelve única. Como si el Bazar digital tuviera un imán que atrae las historias de aquí.

Así que, a partir de ahora, intentaré no olvidar de dónde vengo. También intentaré no olvidar que, al final, la música es un pretexto para hablar de la vida. Y la vida, al menos la mía, ha pasado por el Cinema Colón, por la Boutique Caravelle y por un viejo radiecito que apenas agarraba la 102,3 FM.

La próxima columna será sobre una canción que me hizo llorar en un bus. O sobre el silencio. O sobre nada. Depende de cómo me despierte mañana. Pero mientras tanto, el Bazar digital sigue abierto.

Gracias al crítico ficticio. Gracias a los lectores reales. Y gracias a las canciones que nos siguen sacudiendo, incluso cuando el volumen está bajito.

P.D.: Si alguien quiere discutir alguna nota, el crítico ficticio ha dejado su correo electrónico (no es verdad, pero si quieren, me escriben a mí y yo le paso el mensaje). También puede dejar su opinión en los comentarios. Y si quiere leer las columnas originales, solo tiene que hacer clic en los vínculos.

Califique esta columna (¡por favor!:

🤖 Descaradamente preparada con IA. Pero las canciones y los recuerdos sí son míos. Y de eso no se encarga ningún algoritmo.

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