14 de abril, 2026

Corresponsal de IPS
WASHINGTON – La guerra en Medio Oriente ha trastocado la economía, y las perturbaciones en los mercados petroleros pueden frenar el crecimiento, avivar la inflación y aumentar la posibilidad de una recesión mundial, advirtió este martes 14 el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“El panorama mundial se ha ensombrecido abruptamente tras el estallido de la guerra en Medio Oriente”, resumió Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del FMI, al presentar el informe “Perspectivas de la Economía Mundial”, pues “la guerra interrumpió lo que había sido una trayectoria de crecimiento constante”, aseveró.
Incluso si la guerra es breve, el daño ya está hecho, según el FMI, pues la economía mundial no crecerá más allá de 3,1 % este año, cuando en enero se preveía que aumentase al menos 3,3 % o quizás repetir el 3,4 % de 2025.
En el caso de América Latina y el Caribe, el crecimiento promedio sería de 2,3 5, versus 2,4 % el año pasado y aún con expectativas de crecer 2,7 % en 2027.
El informe preliminar del FMI mostró números dispares para las dos principales economías de la región. Brasil crecería apenas 1,9 % este año, versus 2,3 % el año pasado y dos por ciento el próximo.
México, en cambio, podría lograr 1,6 % en 2026 y 2,2 % en 2027, tras el difícil 2025 en que apenas avanzó 0,6 %.
Entre las economías avanzadas, Estados Unidos crecería 2,3 % este año y hasta 2,1 % el próximo (igual que en 2025), y la zona euro quedaría este año en 1,1 % y no más de 1,2 % el próximo.
El conjunto de los mercados emergentes y las economías en desarrollo podría avanzar 3,9 % este año y 4,2 % el próximo (4,4 % en 2025). Entre los grandes, China crecerá en los años 2026 y 2027 entre 4,4 y 4,0 % (cinco por ciento en 2025), y la India 6,5 %, versus 7,6 % el año pasado.
El FMI estima que, en el peor de los casos, en el que los precios del petróleo, el gas y los alimentos se disparen y se mantengan altos este año y el próximo, el crecimiento mundial podría caer por debajo de dos por ciento en 2026.
“Eso supondría estar al borde de una recesión mundial, algo que solo ha ocurrido cuatro veces desde 1980”, subraya el informe.
Ese riesgo está marcado por el disparo de los precios del petróleo crudo, por encima de los 100 dólares por barril (de 159 litros), un alza de más de 40 % sobre los valores antes de la guerra. Segúnb como evolucione el conflicto, este año podrían llegar a 110 dólares y el próximo a 125.
También el precio del gas natural se ha disparado más de 80 %, y el alza de los precios de los fertilizantes eleva los costos para los agricultores en todo el mundo.
Entre los escenarios que contempla el FMI está el de perturbaciones en los mercados energéticos extendidas hasta el próximo año, lo que reduciría el crecimiento mundial a dos por ciento y dispararía la inflación a seis por ciento, en vez de la actualmente estimada de 4,4 % este año y de 3,7 % para 2027.
Ya para el petróleo se estima un alza promedio de 21 % este año y el conjunto de materias primas energéticas subirán 19 %.
Esto elevaría el costo de bienes que requieren mucha energía, como el acero y el cemento, mermaría el poder adquisitivo de los consumidores y, muy probablemente, obligaría a los bancos centrales a subir las tasas de interés.
Incluso en el escenario más optimista, en el que la guerra concluye rápidamente y se reabre el estrecho de Ormuz -salida del golfo Pérsico al océano Índico, en gran medida obstruida por el conflicto-, se producirán graves daños económicos.
“El cierre del estrecho de Ormuz (salida del golfo Pérsico al océano Índico) y los graves daños a instalaciones de crucial importancia en una región clave para el suministro mundial de hidrocarburos plantean la posibilidad de una grave crisis energética si las hostilidades continúan”, expresó Gourinchas.
El FMI prevé que el impacto económico de la guerra sea más perjudicial para las economías de bajos ingresos y en desarrollo, así como para los exportadores de energía del golfo Pérsico, que se enfrentan a daños en sus infraestructuras e interrupciones en sus exportaciones a causa del conflicto.
En cambio, otro gran exportador de hidrocarburos, Rusia, vería su economía crecer 1,1 % frente al uno por ciento que pudo lograr en 2025.
Gourinchas también señaló el riesgo de que se desencadene “un reajuste repentino de los precios en los mercados financieros”, con valoraciones mucho más bajas de los activos, primas de riesgo más elevadas y apreciación del dólar, lo que endurecería las condiciones financieras y lastraría la demanda agregada.
Ante este panorama, el FMI insta a los bancos centrales a mantener la vigilancia y a estar preparados para actuar con claridad y decisión, y subraya la necesidad de políticas que combinen medidas nacionales con una cooperación internacional pragmática para reforzar la resiliencia y fomentar la capacidad de adaptación.
“Las restricciones comerciales desempeñan un papel limitado en la corrección de los desequilibrios, pero pueden empeorar la producción”, advierte el informe, y concluye que “en su lugar, los países deberían cooperar y adoptar medidas coordinadas para restaurar la estabilidad en las relaciones económicas internacionales”.
A-E/HM
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