El Escorpión

El Escorpión

La ceguera voluntaria 👁️❌

La diplomacia costarricense parece haber entrado en una fase de amnesia selectiva y cinismo ilustrado que da escalofríos. En una reciente entrevista internacional, la presidenta Laura Fernández dejó al mundo —y muy especialmente a nuestros vecinos del norte— con la boca abierta al afirmar, con un desparpajo olímpico, que los nicaragüenses tienen el gobierno “que han elegido tener”. Así, de un plumazo y con una sonrisa de cortesía televisiva, la mandataria costarricense borró de la historia los fraudes electorales, la persecución sistemática, el encarcelamiento de opositores, el cierre de medios de comunicación y la sistemática violación de los derechos humanos que la dictadura de Ortega y Murillo ha impuesto a su pueblo.

Para la señora presidenta, el drama humanitario y político de una tiranía dinástica se reduce a una simple “opción de vida” que los nicaragüenses escogieron democráticamente en el catálogo. Decir semejante ligereza no solo denota un profundo y alarmante desconocimiento de la realidad geopolítica de la región, sino que representa una bofetada en el rostro para los miles de exiliados políticos que han buscado refugio en suelo costarricense huyendo, precisamente, de un régimen espurio que no los deja elegir absolutamente nada.

Pragmatismo de conveniencia 💼💸

Pero el festín de declaraciones no terminó ahí. Para justificar su cordialidad y lavarse las manos al mejor estilo de Poncio Pilatos, la mandataria ensalzó la “estabilidad económica” y las inversiones en Nicaragua, argumentando que no se pueden comparar sus condiciones con las de Cuba o Venezuela. Bajo esa lógica puramente mercantilista, si los números cuadran y el comercio fluye por las fronteras, los muertos, los desterrados y la falta de libertad pública pasan a ser un detalle secundario, un simple “problema interno” en el que no vale la pena meterse.

Como bien lo denunció el expresidente Luis Guillermo Solís, esta postura no es un hecho aislado, sino la nefasta continuación de un pragmatismo oportunista que ya venía asomando los dientes desde la administración de Rodrigo Chaves. Al anteponer el negocio y la vista gorda sobre los valores democráticos, esta administración deja en el piso los principios históricos que hicieron de Costa Rica un faro de la defensa del derecho internacional y los derechos humanos en el continente.

El Aguijonazo 🦂

¡Dios con todos, doña Laura! Pero, sobre todo, que Dios acompañe a la diplomacia costarricense, porque ver a la presidenta de la democracia más consolidada de Centroamérica justificando la legitimidad de una dictadura por televisión internacional, nos demuestra que las mañas del oportunismo político viajan en primera clase, mientras los valores patrios se quedaron varados en la frontera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *