Circunloquio [*]
La trazabilidad es la capacidad de seguir el rastro de un producto, animal o alimento a lo largo de todas sus etapas: origen, transformación, transporte, distribución y destino final. En términos simples: es poder responder “de dónde viene, por dónde pasó y dónde llegó”.
Yayo Vicente

¿Para qué sirve la trazabilidad? Puede aplicarse a muchísimas áreas y a todos los productos agropecuarios. Esta vez nos vamos a concentrar en productos pecuarios. Podemos trazar animales desde la finca, su traslado, el destino final y si nos esforzamos es posible seguir con la carne después del sacrificio.
La trazabilidad luego del sacrificio es interesante para certificar carne: orgánica, de pastura, ganadería regenerativa, producción respetuosa con el bienestar animal o buenas prácticas veterinarias. Lo mismo con leche, quesos, huevos o carne de aves, peces y camarones.
TRAZABILIDAD CON ARETES: se utilizan aretes y chips con radiofrecuencia y un software para manejar toda la información que debe llegar a una sola base de datos. La trazabilidad con aretes es cara, compleja, complicada y con mucho requerimiento. La trazabilidad con aretes es la mejor opción si se quiere hacer gestión productiva: genealogía, ganancia de peso, fertilidad, registro de tratamientos y costos por animal.
Sobra decir que la trazabilidad con aretes no se usa en cerdos, gallinas, peces, camarones, leche, huevos o queso.
TRAZABILIDAD POR LOTE: más sencilla, más austera y con menos requisitos para su implementación. Es la mejor opción para la gestión sanitaria, por ejemplo, brucelosis bovina o tuberculosis bovina así como inocuidad: residuos de antibióticos, hormonas y desparasitantes. En la gestión sanitaria, no es necesario conocer cuál es la madre y padre o los cuatro abuelos, basta con saber la finca de origen.
¿Qué sucede en Costa Rica?
Aunque la trazabilidad puede aplicarse a cualquier producto o subproducto agropecuario, solamente se ha previsto en la Ley SENASA, N° 8495 del 16 de mayo del 2006, apenas 20 años atrás. Dedica todo un capítulo al tema [capítulo VI, con nueve artículos]. En la Ley SENASA están pormenorizadas sus competencias institucionales [artículo 6to y en el literal k)] y claramente se establece la obligación legal del SENASA en el ámbito de la trazabilidad de animales.
La Ley SENASA usa la trazabilidad para proteger lo sanitario: salud animal e inocuidad.
Con la Ley contra el Robo y Hurto de Ganado, Nº 8799 del 17 de abril del 2010, es un instrumento complementario para prevenir robo, movilización ilegal y comercialización irregular del ganado utilizando la trazabilidad. Es claro que la trazabilidad por lote también es útil para combatir el robo y el hurto de ganado.
Con ambas leyes vigentes y complementarios, se reglamenta la movilización de ganado bovino dentro del territorio nacional. En particular, se introduce como pieza central la Guía Oficial de Movilización. La nueva reglamentación convierte el control de movimiento en un sistema administrativo verificable: origen → tránsito → destino y se consolidan controles dispersos y se estandariza un control moderno.
Capa adicional más sofisticada
El Reglamento Ejecutivo N° 44336 del (25 de enero del 2024), que crea el Sistema Nacional de Trazabilidad con Arete y reforma el esquema de movilización y trazabilidad. Un punto interesante es que el control de movilización no nació con la trazabilidad con arete; nació antes como mecanismo de control bovino y seguridad. La trazabilidad con arete vino después a “subirse” sobre esa infraestructura legal de movilización.
Ese detalle ha sido central en varios debates sobre hasta dónde puede llegar SENASA vía reglamento de su ley y se forma una cascada de interrogantes válidas: protección de datos, capacidad operativa, experiencias previas, gradualidad de implementación, particularidades de la ganadería nacional.
La trazabilidad con arete no es una varita mágica y representa costos, nuevas complicaciones y obligaciones, resistencia al cambio, conectividad rural limitada, mala calidad de datos (“basura entra, basura sale”), burocracia excesiva, software con problemas (duplicidad de registros, registros fantasmas, falsa vinculación animal propietario y otros). Además, que un mal sistema puede convertirse en un “impuesto digital” sin generar valor.
La política se metió
Un grupo numeroso de ganaderos no aceptan la trazabilidad con arete. Tienen razón en sus demandas, pues no solo la trazabilidad con aretes es excesiva para los objetivos sanitarios y de combate delictivo. Estas serían las principales razones para estar en contra del “ARETEO”:
- IMPUESTO, el “areteo” ha sido impuesto y sin considerar distintas particularidades de la ganadería nacional, principalmente que el ganado es propiedad privada. Cualquier programa de gobierno que involucre a los animales que pertenecen al ganadero, debe convencer esa interfase o intermediario entre el ganado y el Gobierno. Las reacciones a la imposición autoritaria dificultan todo avance.}
- IMPROVISADO, el programa de areteo no responde a una planificación. No hubo un plan piloto y el intento de OIRSA para implementarlo en otros países, fue un fracaso. Se está experimentando con la ganadería nacional y las consecuencias son evidentes.
- INCOMPLETO, no se consideraron los puestos de control para elaborar las rutas ganaderas. Eso significa que eventualmente se pueden saber el destino (excepto el movimiento de fina a finca), pero no ¿por dónde pasó?
- IRREAL, dos veces se ha tenido que posponer la entrada en vigor. Un porcentaje significativo de los establecimientos no está registrado en el sistema, por lo que muchas veces tampoco se puede decir ¿de dónde viene?
- IMPREPARADOS, es claro que cuando apenas el 40% del hato se le ha aplicado el arete después de 18 meses de trabajo, la capacidad operativa quedó desbordada.
- ILEGAL, la Ley SENASA (artículo 64) creó el derecho para que la micro, pequeña y mediana producción pecuaria se exceptuaran de la trazabilidad (individual o por lotes).
- INOPORTUNO, Reglamento Ejecutivo N° 44336 rige desde el 25 de enero del 2024 y la reintroducción de la plaga del gusano barrenador fue el 14 de julio de 2023. Abrir una herida en cada oreja, amplifica el riesgo de la plaga.
Hubo oídos sordos en la administración Chaves Robles y expectativas, esperanza de diálogo y cooperación con la nueva administración Fernández Delgado. No obstante, la presidente Laura Fernández el 15 de mayo en su discurso en el Campo Ayala, dijo: “el areteo va porque va”. Apelando al “beneficio de la duda” es posible que esté mal asesorada.
Existen dudas importantes, por ejemplo, la obligatoriedad del nuevo modelo, los cobros, delegaciones operativas o administración externa de bases de datos, sanciones administrativas de naturaleza sanitaria por un hecho (no areteo) que no es sanitario. Deben analizarse cuidadosamente el marco legal habilitante.
La trazabilidad con arete que se quiere imponer a toda costa es burocratizar la actividad ganadera. El arete solo lo puede poner un funcionario público o una persona oficializada (a la que habría que pagarle). Es una aberración, el MAG no cuenta con la fuerza laboral necesaria y al ganadero lo dejarán muchas veces plantado con el ganado recogido, botando en diarrea la comida de tres días y el productor perdiendo su paciencia, confianza y el día de trabajo. El ganadero grande, donde nacen de 1 a 4 terneros por día, tendrá que darle alojamiento al funcionario. Todo innecesariamente.
¿Qué podemos esperar?
El areteo debe ser voluntario como dicta la ley y puesto por el mismo productor. Dos veces se prorrogó el decreto de marras, la primera vez hasta el 27 de abril y la segunda hasta el 27 de octubre. La famosa reflexión atribuida a Albert Einstein señala que: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes”. A partir del 27 de octubre tendremos otra vez subastas y plantas de sacrificio vacías y la flota de transporte de ganado paralizada.
Nuevamente se disparará la importación, el contrabando y el destace en potrero. Nada de eso es conveniente, pero imponer una medida administrativa imprudente, desencadena consecuencias desagradables.
Volvamos al diálogo, a la mesa de trabajo, no debemos de poner contra las cuerdas a la producción nacional.
[*] CIRCUNLOQUIO. Viene del latín circumloquium. El Diccionario de Real Academia Española lo define como: “Rodeo de palabras para dar a entender algo que hubiera podido expresarse más brevemente”.


