El ICE y la energía eléctrica

La historia que nos han querido ocultar

Grupo ICE

Por José Luis Amador

El ICE es un representante luminoso de la Segunda República y del concepto del Estado Benefactor, el Estado con compromiso social. Pero suceden dos cosas: El negocio de la electricidad, es una mina de oro que atrae a poderosos intereses que quieren apoderarse del negocio eléctrico. Y por otra parte el concepto de Estado benefactor con compromiso social es repudiado por sectores neoliberales para quienes un Estado al servicio de las mayorías no les hace nada de gracia. Por eso han ocultado la historia del ICE. Una historia de realizaciones.

Seguidamente expondré de manera muy resumida algunos elementos de la historia del ICE ENERGÍA. Esta es una historia de grandes héroes del trabajo humano, la ingeniería y la técnica, de hombres gloriosos, de grandes líderes con ideas y con visión de futuro. Pero también es una historia de humildes héroes del trabajo que con sacrificio y sudor forjaron la Costa Rica de hoy.

1. Origen épico del ICE: La creación del ICE en 1949, representa la culminación de una larga lucha librada por varias generaciones de costarricenses. Fue una prolongada batalla en procura de una solución definitiva al grave problema de la escasez de energía eléctrica, pero también fue una lucha por alcanzar la soberanía nacional, en el campo de la explotación de los recursos hidroeléctricos del país.

Desde 1928 la Electric Bond and Share, una compañía transnacional con sede en New York, se había adueñado de las tres empresas que prestaban el servicio eléctrico en el Valle Central. En ese momento se levanta un clamor popular acaudillado por destacados intelectuales que alertan a la población, ante la apropiación de un recurso nacional estratégico, por parte de una compañía extranjera.

Estas fuerzas se aglutinaron en torno a la Liga Cívica Nacional. Uno de los principales líderes de este movimiento social, fue el expresidente don Alfredo González Flores. Sin embargo, no es sino hasta la creación del ICE, que se logran las condiciones para rescatar la soberanía nacional en el campo de la explotación de los servicios eléctricos. El desconocimiento de esta historia, hace que muchos costarricenses no comprendan el valor histórico del ICE y su posterior impacto en el desarrollo nacional.

2. Búsqueda de una solución y participación popular: Durante 20 años de control extranjero del recurso eléctrico, prácticamente no se construyeron nuevas plantas hidroeléctricas en el país para responder al crecimiento de la demanda. Como resultado de esta situación el país entero se ve sumido en una crisis de constantes apagones y congelamiento de servicios nuevos, lo que se convierte en motivo de descontento popular. Pero tarde o temprano los cambios se tenían que dar. El camino a seguir lo señala la comunidad de Heredia cuando en Cabildo Abierto, el pueblo herediano determina que la solución al problema es no depender de la empresa extranjera y construir su propia planta hidroeléctrica: se decide así la construcción de la planta Carrillos de Poás. La construcción de esta planta, que estuvo a cargo del Ing. Jorge Manuel Dengo quien fuera más tarde fundador y principal ideólogo del ICE, demostró que los costarricenses estaban en capacidad de asumir la solución al problema eléctrico. Aquí se inicia la historia de la nacionalización eléctrica. Estos son momentos históricos de trascendental valor que por lo general el costarricense desconoce.

3. La solución definitiva: En 1949 el Ing. Dengo junto con un grupo de profesionales proponen a la Junta Fundadora de la Segunda República la creación de un Instituto Costarricense de Electricidad para la recuperación de la soberanía nacional y la solución del problema eléctrico. El 8 de abril de ese año se aprueba la creación de una entidad que se comprometería a resolver el problema eléctrico, a “hacer de sus procedimientos técnicos, administrativos y financieros, modelos de eficiencia que no solo garanticen el buen funcionamiento del Instituto, sino que puedan servir de norma a otras actividades costarricenses”. (Ley Constitutiva del ICE). A partir de este momento se echa a andar un plan nacional de 30 años en el campo de la electrificación, mismo que llega a cumplirse al pie de la letra. Desde entonces el país será testigo de un proceso ininterrumpido de construcción de plantas hidroeléctricas, La Garita en 1958, Río Macho en 1963, Cachí en 1966, Tapantí en 1972 y así sucesivamente. Es a través de una gestión de trabajo sostenido y planificado como logró el ICE resolver el problema eléctrico y desterrar una larga noche de 20 años de oscuridad y pérdida de la soberanía nacional en el ámbito estratégico de la producción de energía eléctrica. Una vez más, esta es la historia que muchos desconocen.

4. La soberanía tecnológica: En el caso del ICE, son profesionales costarricenses los que asumen el papel protagónico en las tareas de diseño y conducción de las obras, contando para ello con el respaldo estatal. Esto ha permitido la constitución de un “saber hacer” que ha pasado a ser parte del acervo tecnológico costarricense. Desdichadamente esto no ocurrió así en otros países del área, donde las instituciones del Estado responsables del sector eléctrico optaron por contratar servicios de empresas extranjeras. Un caso significativo que merece recordarse, es el que se narra con respecto a la construcción de la planta La Garita. Una vez presentados los planos de La Garita a las entidades financieras internacionales, estas entidades se negaron a prestar los recursos económicos para su construcción, porque eran diseñados por ingenieros nacionales. La decisión, ejemplar del presidente de ese entonces, Sr. Otilio Ulate Blanco, fue construir la planta con recursos del Estado, recurriendo para ello a impuestos a los fósforos y a préstamos a la Caja Costarricense del Seguro Social. El resultado de ello fue la construcción de una obra de 30. 000 Kw., que hoy nos parece pequeña, pero que en ese momento duplicaba la producción de todas las plantas juntas de la compañía extranjera, y demostraba al país de lo que eran capaces los costarricenses. La historia que muchos desconocen.

5. Realización nacional. Cabe recordar que la actividad del ICE se produce en un contexto post revolucionario y asume visos de realización nacional. La realización nacional que en otras latitudes se hubiera logrado mediante acciones bélicas, en nuestro país se ha logrado mediante una gesta laboral de apropiación de soberanía tecnológica. Mientras tuvimos la oportunidad de estar al frente del Museo Histórico tecnológico del ICE indagamos mucho sobre estos temas. En su testimonio oral, el Ing. Federico Baltodano, quien fuera el Ing. Jefe de Planta La Garita, enfatiza en la existencia de una especie de espíritu de la época, que se manifiesta en la cultura inicial de esta empresa y lo expresa así: “Yo imagino que ese estado de ánimo se forma en ciertos estados de guerra o algo así. Pero había un ánimo de producir y de salir adelante, y una dedicación absoluta al ICE y a los proyectos. Ello se debió al tipo de obra: una obra tan importante, toda en manos de gente nacional. (…) Podría haber influido también el hecho de que el país había vivido lo que podría llamarse una revolución y estaba entrando en un período de renovación que se sentía en todos los ámbitos.”

Este espíritu de realización y compromiso social fue la energía que echó a andar esta institución del Estado costarricense. El compromiso de realización y mística de la Segunda República. Hoy cuando algunos hablan de una Tercera República nos preguntamos cuál es el espíritu que alimenta esta visión país y no vemos por ninguna parte la respuesta. Y lo que vemos más bien causa enorme preocupación. Podría extenderme, pero está bien por ahora.

Armonización eléctrica: un peligro a la vista

En este momento algunos pretenden desarmar lo que aún nos queda de esta gran institución, con el pretexto de un mal llamado proyecto de armonización eléctrica. Este proyecto pretende dar un golpe final a esta institución de los costarricenses arrebatándole “el cerebro rector” que controla la compra, venta y distribución de la energía hidroeléctrica. Pretenden trasladar este sistema a una entidad externa que quedaría bajo el control de empresarios privados -otra vez- donde no prevalecerá la soberanía del Estado costarricense, ni el interés en beneficio del usuario.

Pasaríamos a un régimen “de subastas” donde se impondría el mercado y los usuarios terminaremos pagando al gusto del mejor postor. Este mecanismo se ha probado ya en España, Colombia y otros sitios donde los empresarios se ponen de acuerdo entre sí y terminan “garroteando” a los usuarios. Otra vez quedaría el devenir eléctrico del país en manos de la empresa privada COMO HACE CIEN AÑOS, cuando nuestros abuelos cansados del mal servicio empezaron esta lucha.

Si no queremos comenzar otra vez de cero, deberíamos cuidar lo que es nuestro y nos heredaron los abuelos. OTRA LECCIÓN HISTÓRICA QUE TAMPOCO DEBERÍAMOS OLVIDAR.

One thought on “El ICE y la energía eléctrica

  1. Puede decirse lo que quiera, pero la realidad es que el ICE ya no tiene la capacidad técnica ni financiera para enfrentar la realidad de un país que está tratando de fundamentar su desarrollo en áreas electrointensivas y que tiene que transformar su matriz energética de 65% hidrocarburos y 35% renovable a por lo menos 35% y 65%. El ICE…el bueno tenerlo, pero como tenemos a la UCR, el BNCR, el INS y Kolbi. Habrá problemas claro, pero lo peor es quedarse sin luz porque el ICE se fundió. Viví en El Salvador nuevos años. La luz se iba mucho menos que en CR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *