La dimensión desconocida 🌀
El mundillo político costarricense parece haber entrado en una auténtica dimensión desconocida donde las reglas de la lógica institucional ya no aplican. Cuando un gobernante termina su periodo, lo normal, lo ético y lo que dicta la tradición democrática es que concluya su ciclo. Algunos vuelven a sus actividades profesionales y otros tantos se retiran discretamente a la vida privada. Pero en nuestra fauna criolla actual, las verdaderas leyendas no se retiran. Ellos prefieren mutar y convertirse en ministros de Hacienda, ministros de la Presidencia, ministros de las fiestas patronales, ministros de las verdades alternativas y directores de apariciones estelares en cuanto evento público haya disponible en la agenda.
Habrá que preguntarse si este inédito fenómeno de ser doble ministro y expresidente a la vez equivale a una especie de presidencia sempiterna de facto. El negocio es redondo por donde se mire. El personaje en cuestión sigue disfrutando de los mismos privilegios, la misma influencia y los mismos focos de la prensa, pero con una enorme ventaja estratégica, ya que ahora no es el responsable directo de nada ante los tribunales ni ante la opinión pública, aunque todos sepan que opera como la mente maestra detrás de todo el engranaje.
Los elegidos de Monterán 🏰
El retiro digno es una opción exclusiva para los simples mortales, de la misma forma en que los despidos, las llamadas de atención o los ceses laborales quedan reservados únicamente para las que algunos consideran las castas más bajas de la estructura estatal. Los elegidos de la cúpula no sufren esos contratiempos. Ellos simplemente cambian de corona en el tablero y se reacomodan en el poder, mientras continúan viviendo plácidamente en su burbuja de confort en la ciudad estado de Monterán, totalmente desconectados de las angustias del ciudadano de a pie.
Al final, esta mutación política nos deja una lección de puro cinismo institucional. Qué conveniente resulta mandar sin dar la cara, gobernar por intermedio de otros y mantener el control del Estado sin desgastar el apellido.
El Aguijonazo 🦂
Oh, poderoso líder, ilústranos con tu infinita sabiduría para aprender a tener más mañas y sobrevivir en la función pública, pero, sobre todo, enseñanos el secreto para pasear con todo pago en horas laborales mientras el país financia el espectáculo.



