150 aniversario del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD)

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Carlos Revilla M.

Carlos Revilla

Esta semana que termina se dio un enorme y significativo aniversario: El SPD (Partido Socialdemócrata Alemán) cumplió 150 años de fundado, allá por 1863 (siglo XIX). Tamaño trecho han recorrido los ya vetustos socialdemócratas alemanes. En comparación Liberación Nacional con sus 62 años, es apenas un güila a la par de ellos y en general así es con muchos de los partidos SD alrededor del mundo.

El acto de celebración se llevó a cabo el 23 de mayo en la Gewandhaus de Leipzig, Alemania y contó con la asistencia del presidente francés, François Hollande; el primer ministro italiano, Enrico Letta; el primer ministro belga, Elio di Rupo, y el canciller austriaco, Werner Faymann, entre otros de un total de diez jefes de estado europeos.

También la canciller alemana, Angela Merkel —del Unión Cristianodemócrata (CDU)—, y el presidente federal de Alemania, Joachim Gauck, participaron en la ceremonia del “partido democrático más antiguo del continente”, según las palabras de su presidente, Sigmar Gabriel.

En total asistieron 1600 huéspedes de 80 países para recordar el compromiso del partido con la libertad, la paz, la democracia y la justicia social. Paradojas de la vida, que tenga conocimiento del PLN no asistió nadie a la celebración del SPD, más bien sus dirigentes, tres diputados, el presidente del partido y la secretaria de información y propaganda estaban (están) dándose una paseadota por China invitados por el PCC (Partido Comunista Chino).

Creo importante hacer un poco de historia:

Los inicios del SPD se remontan al 23 de mayo de 1863 en Leipzig, cuando se fundó la Asociación General Alemana del Trabajador (ADAV). El primer presidente del partido fue Ferdinand Lassalle.

Seis años más tarde tuvo lugar el congreso constituyente del Partido Obrero Socialdemócrata de Alemania (SDAP) liderado por Wilhelm Liebknecht.

La unificación del SDAP y la ADAV llegó en 1875 y dio lugar al Partido Socialista de los Trabajadores Alemanes (SAPD). Posteriormente adoptaron el nombre Partido Socialdemócrata alemán (SPD) y aprobaron su primer programa con influencia marxista.

Hay que recordar que en un inicio, en Europa, todos eran “hermaniticos” (Primera Internacional), es decir, comunistas, socialistas, marxistas, socialdemócratas, trostkistas, etc., estaban juntos. La ruptura se da a raíz de la participación de Alemania en la I Guerra Mundial, cuando el parlamento alemán aprueba los créditos de guerra, lo que significaba la entrada de ese país en el conflicto armado. En la votación el SPD vota a favor de los créditos de forma monolítica, respetando una votación interna de mayoría a favor de ingresr en la guerra, esto a pesar de que Friedich Ebert su portavoz parlamentario tenía una postura pacifista.

Esta postura a favor de la guerra fue entendida por el ala izquierda del partido como una traición al pueblo y un gesto de tendencia claramente del lado de la reacción, lo cual provocó una escisión en el partido similar a la de los bolcheviques en Rusia. En el momento de la votación Lenin estaba exiliado en Suiza y al leer las noticias sobre esto, no lo podía creer.

Esto a la postre llevó a la disolución de la I Internacional y a la fundación de la II Internacional, conocida actualmente como la Internacional Socialista, de la cual el SPD y Liberación Nacional son miembros entre muchos otros partidos socialistas, socialdemócratas y laboristas alrededor del mundo.

Tras finalizar la I Guerra Mundial el SPD se convirtió en uno de los pilares del gobierno de la República de Weimar en 1918. Desgraciadamente aquí ocurre —junto a la votación de los créditos de guerra— uno de los episodios más polémicos en la historia del SPD, el cual fue el asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht.

Es importante destacar que a través de su historia el SPD ha estado prohibido dos veces, una durante la época de Otto von Bismarck y la otra con los naziz, esta última después de ser el único partido que había votado en contra de la ley de plenos poderes que supuso el principio del Tercer Reich.

Concluida la II Guerra Mundial, el SPD volvió a la normalidad y en 1959 aprobó el programa de Godesberg, el más importante y que supuso la ruptura con el marxismo. Este hecho es muy significativo, pues se abandonó el fin último, es decir, la transición del capitalismo al socialismo y se deja establecido que lo importante es hacer políticas de justicia social (lo estoy diciendo de forma muy sucinta).

A partir de ese momento, el SPD daría tres cancilleres a Alemania: Willy Brandt, Helmut Schmidt y Gerhard Schröder. Éste último fue el encargado de aprobar el polémico paquete de reformas del mercado laboral conocido como “Agenda 2010” que provocó que sus índices de popularidad cayeran a mínimos históricos y un cisma importante con la renuncia de Oskar Lafontaine que era ministro de finanzas de Schröder, quien catalogó las políticas aprobadas por el gobierno de neoliberales.

El SPD se encuentra ahora ante el desafío de recobrar la confianza perdida tras los recortes sociales de la Agenda 2010 y tras la “gran coalición” formada con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel en 2005.

Hasta aquí un breve repaso por la historia del SPD. En una segunda entrega trataré de analizar, desde mi perspectiva, lo que muchos han catalogado como un viraje a la derecha de ese partido.

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2 comentarios

  1. La socialdemocracia alemana es un proceso de referencia en la historia mundial de los partidos políticos, y los debates de la Internacional Socialista, en cada una de sus ediciones, forman e inspiran los partidos del siglo XXI. Por eso en PATRIA NUEVA y en la comision para formar el Centro de Estudios Vicente Sáenz, seguimos de cerca estos artículos de Carlos Revilla.

  2. Me gusta que un social demócrata verdadero demuestre su conocimiento de la historia de su partido, que es tan interesante, y que demuestra cómo el nacionalismo y la supremacía nacional pueden acabar con todos los ideales de justicia social: por eso es que nadie del PLN asistió, mientras que algunos andan de invitados en la China “comunista”. Yo tengo la impresión de que todas las ideologías anteriores son inservibles para lo que le está pasando ahora al mundo, pero como la salida del aprieto ambiental y social es con seguridad por la izquierda, la recuperación del ideal social demócrata en Europa predice un cambio positivo para nosotros, tan entregados ahora al neoliberalismo con los social demócratas “modernos”.

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