El nivel de descomposición institucional al que hemos llegado ya no genera solo debate político; genera un profundo asco ciudadano. La indignación legítima de quienes ven cómo se destruye la Costa Rica de las leyes, la educación y la decencia para cambiarla por el circo de las visualizaciones y la impunidad está a flor de piel.
Compartimos hoy el contundente y doloroso análisis de la ciudadana Gabriela Chacón Arias, una radiografía sin anestesia de la fauna que hoy tiene secuestrado al Primer Poder de la República y a Casa Presidencial.
📱 La foto de un país patas pa’rriba
“Veo un tiktokero asesorando diputados en la Asamblea Legislativa.
He visto a un acosador sexual con 121 denuncias ante la Fiscalía presidiendo el país.
Veo 31 diputados, enfrentando entre todos ellos, más de 50 causas penales activas ante el Ministerio Público.
Veo una secta evangélica y política fusionarse como un virus que convierte a los pobres en verdugos de sí mismos.
Veo una parte de la prensa venderse y rendirse.
Veo ‘desclasados’ negando su historia, creyéndose superiores, mientras venden sus raíces y su dignidad.
Veo que gobernar, hoy es un salvoconducto para no ir preso.
Veo cómo se enaltece al pachuco, al agresor, al machista, al que escupe contra las universidades públicas.
Veo gente que odia al que estudia y al que piensa, que vitorea a un acosador, pero que insulta la decencia, mientras toma las riendas de mi país. Les gusta el poder, la impunidad, el dinero sin importar su procedencia y la teocracia encubierta.”
🗑️ La democracia no es un basurero de likes
“Nada de lo que veo es un caso aislado: es la foto de un país que ha decidido poner a gentuza a dirigir la casa, mientras los que defendemos la salud universal, la inversión en educación de calidad, los derechos ciudadanos, la igualdad de oportunidades, los entes contralores, la institucionalidad, la decencia y la Constitución somos insultados como ‘zurdos asquerosos’.
Pero hoy al ver que un energúmeno con un teléfono es ‘asesor’ en el Primer Poder de la República, siento que me han escupido la cara. ¡Y no es odio, es asco y tristeza!
Y hoy no me callo. Hoy no me voy. Me quedo y grito: ¡Esto no es Costa Rica!
¿Que soy comunista? ¡No señor! Soy una costarricense que amo mi país y creo en la democracia. ¡Una democracia que no es un basurero donde cabe cualquier basura con likes!”
— Comentario de Gabriela Chacón Arias.
🦂 El aguijón final
Tiene toda la boca llena de razón, doña Gabriela. Cuando el mérito para asesorar las leyes de la República ya no es el conocimiento, el colmillo profesional o la ética, sino la capacidad de encender un aro de luz para insultar magistrados, diputados o periodistas, la institucionalidad costarricense ha tocado fondo. Pasamos del debate de ideas a la recolecta de basura digital en Cuesta de Moras. Sigan dándole rienda suelta a los energúmenos de pantalla y pulgar arriba; sigan creyendo que la impunidad dura para siempre. El despertar del ciudadano decente ya comenzó, y cuando la marea de la realidad suba, no habrá algoritmo ni cuenta falsa en redes que logre salvar a tanta gentuza de quedar expuesta en el basurero de la historia. ¡Grite fuerte, que Costa Rica escucha!
Cambio Político Opinión y análisis



