El Escorpión

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🐆 Adiós al “Jaguarsh” y al circo de seguridad

¿Se acuerdan de aquella rimbombante fábula de la “economía jaguar”? ¿O del ruidoso circo con los paquetes de medidas de seguridad que nos iban a devolver la paz en un abrir y cerrar de ojos? Bueno, guarden los confetis, porque la farsa se derrumbó solita. La dura e implacable realidad costarricense se encargó de pasar la factura, dejando al descubierto lo que muchos ya sabían: una profunda incompetencia vestida de gala institucional.

Contra los números fríos, las calles calientes y el costo de la vida, no hay conferencia de prensa ni discurso encendido que valga. El caos es evidente, el fiasco es redondo, y lo que en su momento se vendió como un cambio histórico hoy califica, con creces, como el peor accidente democrático del que hayamos sido testigos. El país está patas pa’rriba, y en vez de soluciones de estadista, lo que nos recetan desde el podio son charangas, gritos, aspavientos y la infaltable repartición de culpas al pasado.

🧴 El algoritmo del insulto y la crema e’ rosas

Es verdaderamente una delicia ver cómo reaccionan los fieles escuderos del oficialismo. Cuando se les encaran las publicaciones con datos, hechos y argumentos, la respuesta nunca es el debate de ideas. ¡Qué va! Eso exige mucha cabeza. La receta oficialista es el insulto, la burla de gradería de sol y la repartición masiva de “me divierte” en redes sociales, repartidos con el mismo desespero con el que se unta un tubito de crema e’ rosas después de una buena quemada.

Ofenden porque no tienen sustancia. Ladran porque la realidad les muerde los talones. Es el patético recurso de quienes se quedaron sin narrativa para sostener lo insostenible.

🎪 El carnaval de Cuesta de Moras se queda sin luz

Y aquí es donde todo conecta con lo que veníamos hablando de las aulas y los despachos. ¿Saben por qué decidieron meter a media red de troles y creadores de contenido a facturar como asesores en la Asamblea Legislativa? Diay, ¡por pura supervivencia! Ocupan meter los aros de luz y los filtros de TikTok en el Congreso para intentar sostener una tragicomedia que se les viene cayendo a pedazos.

Están desesperados por inflar la figura de Laura Fernández, ensayando el guion de que es “la segunda mejor” gobernante que ha parido esta tierra. Pero el truco de magia ya se les gastó. El carnaval digital se está quedando sin batería y cada vez es más difícil convencer a la gente de que se está haciendo un buen trabajo cuando el bolsillo y la seguridad dicen todo lo contrario. Por más maromas, mentiras y troles con salario estatal, el choque con la realidad va a ser tan fuerte que no habrá algoritmo capaz de detener la caída.

🦂 El aguijón final

¿De manera que pasamos de la “economía jaguar” al festival del desempleo y la inseguridad, pero la orden es disimular bailando en TikTok? Al oficialismo se le está acabando el saldo del engaño. Podrán llenar las oficinas de Cuesta de Moras con influencers y asesores de pulgar arriba, pero la realidad no se arregla con un filtro de Instagram. Sigan gastando la crema e’ rosas, muchachos, que el carnaval ya apagó los parlantes y el apagón democrático no lo salvan ni mil cuentas falsas. ¡Vayan buscando dónde acomodarse, que la tragicomedia entró en su último acto!

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