
📖 Lección 1: El rostro del “Liderazgo”
¡Qué puntería la de los nuevos textos escolares! Imagínense a los guilas de noveno año abriendo su libro de Cívica para estudiar el concepto de Liderazgo. La definición académica es clara: “Capacidad de dirigir que se deriva de cualidades personales”. Pero como la teoría sin práctica no entra, ¿a quién se les ocurre poner como el ejemplo vivo, puro y definitivo de esa virtud? ¡Pues claro! Al mismísimo expresidente Rodrigo Chaves, con foto y todo.
¿Adoctrinamiento? ¡Qué va! Dirán en el Ministerio que es simple actualización de contenidos con figuras frescas de la política criolla. Eso sí, uno se pregunta si en el próximo capítulo, cuando toque definir “Diplomacia” o “Respeto a la institucionalidad”, van a usar la misma foto o si ahí van a preferir poner un dibujo en blanco. La línea entre ilustrar un concepto y clavar propaganda en el bulto de los colegiales se volvió tan delgada que ya ocupa borrador de dos colores.
🤫 La circular del silencio: “Calladitos más bonitos”
Para terminar de acomodar el aula, el Ministerio de Educación Pública (MEP) se mandó el pasado 3 de julio con la ya famosa Circular DM-CIR-0047-2026 sobre “neutralidad político-ideológica”. La orden de las altas esferas es clara: los profesores tienen que ser neutrales. Pero claro, en el lenguaje de Cuesta de Moras y el Paseo de los Estudiantes, a veces “neutralidad” suena muy parecido a “quedarse calladitos y no cuestionar”.
El Sindicato de Educadores Costarricenses (SEC), liderado por Gilberth Díaz Vásquez, saltó de inmediato y pegó el grito al cielo. El sindicato alega que, bajo la excusa de no hacer proselitismo en clase —lo cual todos estamos de acuerdo que no se debe hacer—, lo que el MEP busca en realidad es meterle un freno de mano al pensamiento crítico. Quieren que los educadores no digan ni pío sobre las políticas educativas, el colapso de la seguridad, el abandono del agro o el estado de las escuelas. Básicamente, quieren profesores que actúen como simples transmisores de obediencia.
👨🏫 El regreso de Omar Dengo (a ver si aprendemos)
Los programas de Estudios Sociales y Educación Cívica están hechos para que los muchachos piensen, analicen la realidad del país y cuestionen las decisiones del poder público cuando este se tuerce. Frente a este intento de adormecer las aulas, el SEC tuvo que apelar al mismísimo legado de don Omar Dengo.
Recordemos las sabias palabras del gran maestro reformador: la educación debe formar personas capaces de pensar y actuar con libertad, no ciudadanos sumisos listos para aplaudir al caudillo de turno. Si le quitamos al educador la posibilidad de poner a debatir a los estudiantes sobre los problemas nacionales, lo que nos va a quedar no es un aula, es una fábrica de seguidores programados por el algoritmo de la obediencia.
🦂 El Aguijón final
¿De forma que la educación es para formar ciudadanos críticos o para fabricar aplaudidores de retratos? Mientras el MEP se desvive persiguiendo la opinión de los profesores con circulares mordaza, en los libros de texto nos meten el rostro del oficialismo en bandeja de plata. Al final, queda claro el plan de estudios: para el Gobierno, el pensamiento crítico en el aula es “adoctrinamiento”, pero poner la foto del jefe en el manual de Cívica… ¡eso es pura y legítima educación democrática! ¡Vayan guardando el cuaderno, muchachos, que la lección de sumisión ya empezó!
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