Los asesinatos de El Murciélago

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Carlos Revilla M.

Carlos Revilla

El 11 de diciembre de 1948, fuerzas armadas procedentes de Nicaragua atacaron la guarnición compuesta por miembros del Resguardo Fiscal en la población de La Cruz y ocuparon esa plaza. Esta invasión del país, era dirigida por Rafael Angel Calderón Guardia, y es conocida como la contrarrevolución. Recordemos que en marzo y abril de ese mismo año se había dado la Guerra de Liberación Nacional o Revolución, que había sido ganada por José Figueres Ferrer. También es importante mencionar que el 1ero de diciembre Figueres abolió el ejército y el 8 de ese mismo mes fueron las elecciones para constituir una Asamblea Constituyente. Figueres era el presidente de la Junta Fundadora de la Segunda República, que era quien detentaba el poder en ese momento.

Durante la contrarrevolución, el 20 de diciembre de 1948, los invasores derrotados huyen hacia El Murciélago, en la bahía Santa Elena, buscando escapar por mar. Ahí tropiezan con una brigada de la Benemérita Cruz Roja que se encamina a la casa del Ing. Jaime Gutiérrez Braun, para instalar un centro de asistencia.

En la emboscada son asesinados el Presbítero Jorge Quesada; el Dr. Antonio Facio Castro, el Ing. Jaime Gutiérrez Braun, su guía; el Lic. Óscar Mainieri Ybarra; Jorge Manuel Delgado Flores y Edgar Ardón Brenes. Estos últimos, voluntarios de primeros auxilios. El asesinato de estos cruzrojistas parece que fue muy brutal, me han contado que al Padre Quesada lo encontraron muerto, con la cruz que llevaba clavada en el pecho. Estos asesinatos conmocionaron a la sociedad costarricense, dado que todos eran personas muy queridas y respetadas, especialmente Antonio (Tony) Facio, prominente médico y presidente de la Unión Médica Nacional. El funeral de las víctimas de la masacre congregó en San José una doliente multitud.

Vale la pena mencionar que el Hospital de Limón, lleva el nombre de Tony Facio Castro, una calle de Guadalupe de Goicoechea, y la sede de la Cruz Roja en esa localidad, el de Edgar Ardón Brenes; ambos asesinados en El Murciélago.

En una publicación de la época se puede leer:

Todos iban debidamente uniformados, con las insignias de la Cruz Roja a todas luces visibles, sin portar armas, sin escolta militar y acompañados de un Sacerdote. Todos fueron asesinados brutalmente dentro de la casa, donde les tendieron una emboscada en el momento en que se disponían a levantar su puesto de la Cruz Roja.

El lugar de la emboscada fue la Hacienda El Murciélago, que en algún momento perteneció a Anastasio Somoza. Los terrenos fueron expropiados en el gobierno de Carazo, y actualmente son del Estado. Albergan las instalaciones de la Academia Nacional de Policía, y una base naval del servicio de Guardacostas.

Estuve en El Murciélago hace unos años y tomé fotos de las placas que hay en ese lugar. No es así no más que se puede ingresar al lugar, al ser una base naval y escuela de policía, es mejor ir con una autorización, aprobada desde San José, que la pueden tramitar en el Ministerio de Seguridad Pública. Llegar no es tan complicado y se puede en un vehículo normal. En la interamericana norte, un poco después de la entrada a Santa rosa, se toma el desvío a Cuajiniquil y Bahía Junquillal, por cierto una bellísima y tranquila playa. Si van en plan aventura, incluso pueden ir a playa blanca en la península de Santa Elena, parte del Parque Nacional Guanacaste, pero para ir a este lugar ocupan doble tracción, especialmente si es en época lluviosa.


 
El lugar es interesante, además de las placas, está la vieja casona de la Hacienda El Murciélago, donde “veraneaba” Anastasio Somoza. Los mismos policías le cuentan a uno anécdotas de las fastuosas fiestas que daba el díctador nicaragüense, cuando era dueño del lugar. También dicen que asustan, cerca de la casona hay un viejo pozo de agua, donde supuestamente lanzaban a los que mataba Somoza, y cuentan que sus almas todavía andan penando por el lugar.

El sitio también tuvo otro hecho histórico negativo, cuando su aeropuerto fue usado para actividades clandestinas de apoyo a la contra nicaragüense, pero esa ya es otra historia.

Les adjunto varias imágenes de las placas en el lugar, y también la que está en el edificio central de la Cruz Roja, como testimonio histórico de lo sucedido en El Murciélago.

Placa en la Sede Central de la Cruz Roja en San José

JORGE DELGADO FLORES
EDGAR ARDON BRENES
Lic. OSCAR MAINIERI IBARRA
Dr. ANTONIO FACIO CASTRO
Padre JORGE QUEZADA GONZALEZ
Ing. JAIME GUTIERREZ BRAUN

MIEMBROS VOLUNTARIOS
DE LA CRUZ ROJA CAIDOS EN
EL CUMPLIMIENTO DE SU DEBER
EL DIA 20 DE DICIEMBRE DE 1948

La contrarrevolución fracasó, pero las secuelas dejadas fueron hondas y profundas. Lamentablemente las muertes de El Murciélago no fueron las únicas, el 25 de diciembre en Puerto Soley (Bahía Salinas), fueron asesinados y quemados varios reclutas voluntarios, entre ellos el diputado constituyente electo, por el partido Social Demócrata, Eloy Morúa Carrillo, de quien espero hablarles en alguna otra oportunidad.

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