Leer el horizonte y trazar la ruta futura…

Rumbo, altura, velocidad y tiempo aseguran trayectoria

Caryl Alonso Jiménez

Caryl Alonso

En marzo del 2023 por invitación de Agencia de Cooperación JICA visitamos Japón como miembros del Comité Académico binacional de gobernabilidad local.

Como parte de la agenda de visita una mañana en reunión de trabajo e intercambio de experiencias fuimos recibidos por el alcalde Yoshinari Tomita, del Municipio de Yokoze, Prefectura de Saitama, quien entre otras expresiones y en perfecto español dijo, “La estrategia de Latinoamérica está en combinar la riqueza ancestral y su sentido para apoderarse del futuro que aspira en el siglo XXI…”.

El alcalde Tomita es un político con alta formación académica, graduado del Tecnológico de Monterrey, México, y conocedor de la historia, sociología política, economía y dinámicas sociales de oriente y occidente.

Sorprendidos esa mañana escuchamos con la pausa mesurada del estratega, la historia del desarrollo mundial y esa excepcional manera de entender que el progreso siempre será un triunfo para el bienestar humano. No se trataba de ideologías, sino de esos líderes políticos nacidos para conducir procesos históricos… y el Municipio de Yokoze seguramente lo es.

Hizo un retrato del Municipio de Yokoze sin detenerse en lo obvio, delineo con claridad la ruta para el desarrollo local en un contexto de una región matizada por cultura, tradición e industria, que define el trazo futuro.
Lo extraordinario fue esa capacidad de explicar crecimiento económico con desarrollo humano. Fue la catedra de un líder humanista con absoluta claridad del papel de la empresa y la generación de riqueza.

Es indudable, su exposición fue la síntesis de tres (aunque pueden señalarse más categorías) variables que la dirección estratégica destaca como: dominio de la historia como enseñanza para entender el presente; capacidad crítica para entender el entorno y sus implicaciones, y finalmente, las implicaciones de las rutas futuras medidas con el cálculo de la matemática del riesgo.

El Alcalde Tomita en el uso de lo que hoy llamamos habilidades blandas, con ese excepcional arte de la comunicación y las buenas relaciones humanas, no escatimo ninguna excepción a sus conocimientos, sin manuales ni apoyado de exitosas experiencias, reveló como aquellos diques (históricos y estructurales de Estado y leyes) están diseñados para detener las dinámicas del crecimiento y desarrollo.

Justo, dijo esa mañana que los mejores instrumentos son el dialogo y el acuerdo para convertir las aspiraciones generacionales en realidades y donde no es necesario caer en rupturas temerarias… sino en la imaginación y el talento de equipos estratégicos para definir puntos de llegada.

Estoy seguro que este brillante y excepcional político y líder local, con alta formación política pudo haber leído el libro “Las ideas tienen consecuencias” (1948), de Richard Weaver (1910-1963), particularmente de aquella idea sobre el papel de la intuición en el conocimiento del hombre y la naturaleza.

Esta región según cálculos de economistas jóvenes que analizan las tendencias planetarias y hacen profesión internacional, (no los que se cuidan de no ser invitados a las poltronas de poder), explican que no se perderá ningún volumen de liquidez en la acumulación de largo plazo… si se emprenden transformaciones en el campo educativo y si el papel de las instituciones se apoderan de procesos de producción de bienes públicos (servicios como educación, seguridad, salud, vivienda, empleo) para acelerar el crecimiento y desarrollo.

Es incuestionable, los liderazgos en plena faena diaria de toma de decisiones… bajo criterios de dirección estratégica, optan por el cálculo de la matemática de riesgos… para cuidar aquellas banderillas ocultas que puedan convertirse en sogas al cuello que la historia se encarga de traer al presente, y a veces inesperadamente, justo en momentos cruciales de la vida del líder.

En un reciente dialogo sobre estrategia con un analista internacional, piloto aviador, hizo la analogía simple sobre el liderazgo en la conducción institucional y empresarial, me explicó que las cartas de navegación aéreas son instrumentos que trazan rutas… pero si no se define rumbo, altura, velocidad y tiempo, las trayectorias pueden ser erráticas… por ello la estrategia parte del control de horizonte y punto de llegada…

Seguramente y tal como alguna vez se insistió, las variables de la crisis no son visibles al ojo de la inercia del día a día; sino solo al escalpelo del análisis que identifica la sutil actividad descontrolada que puede alterar el rumbo. Pero se pueden anticipar para controlar trayectoria…

No cabe duda, a lo largo de todos los tiempos la sabiduría del líder siempre encuentra en la humildad la virtud del talento del consejo que abona visiones de horizonte… como bien lo repite el Rey Salomón, “En la abundancia del consejo está la victoria…” (Proverbios 11:14). Entonces, ¿Valdrá definir el futuro y controlar variables de trayectoria…?

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