La confianza se construye con ejemplo y testimonio…

¿Cómo hacer para empedrar el camino de las virtudes públicas…?

Caryl Alonso Jiménez

Caryl Alonso

Hoy día la abundancia de relatos inspiradores probablemente va a tono con la necesidad colectiva de sentir que hace falta algo, y por alguna razón se busca ser otro. Pareciera que lo que somos ya no es suficiente. Es notable que se anda tras la búsqueda de señales heráldicas para legitimar lo que buscamos ser.

Los psicólogos sociales lo atribuyen al fenómeno del control de emociones, como parte de esas tramas contemporáneas de sometimiento colectivo que pasa no solo por exacerbar el ego individualista y consumo; sino hasta decisiones (votaciones), aspiraciones, intereses y omisiones intencionadas.

Oscar Picardo en el capítulo IV, de su libro, “Ciencias del comportamiento humano” (2026), explica cómo el comportamiento problemático en las dinámicas contemporáneas nos hace vulnerables y expuestos a factores que alteran el estado emocional del individuo. Libro que recomiendo leer a padres de familia, docentes y políticos para entender la complejidad del comportamiento social.

Es reveladora la cita de Aristóteles (P. 23), que define que, “el carácter marca el destino…”. Pero resulta que ese destino es el resultado del entorno que comienza en, cómo procesamos los mensajes, cómo entendemos el ambiente y cómo quedamos en las rejas del sistema… ¡Vaya complejidad…! Cuánta razón tenía Edgar Morín (1923-2027), en la complejidad del pensamiento y las variables de contexto… ¿Y, entenderemos…?

Las emociones son esas reacciones de las que no tenemos control, y que a veces resultan ser un distractor que altera escenarios y puede hasta anular contextos en los que racionalmente no actuaríamos.

Seguramente por ello la maquinaria tecnologica se centró en el dominio de las emociones y la sugestión, para brindar en sutiles dosis personalizadas la poción diaria, que son lo más cercano a un postre emocional, (el término no existe en psicología, esta usado con ironía).

Pero, ¿Cómo puede explicarse la intención controlada por hilos sutiles que entran en la categoría motivacional…? Dosis edulcoradas de imaginarios que trastocan la oxitocina (hormona del placer) para percibir placeres inventados, o lo peor, a falta de lógicas racionales, creer que están dedicadas a quien las recibe.

Son esas supuestas compensaciones que conectan en momentos de vacío e incertidumbre para aligerar dudas existenciales y provocar plenitudes inexistentes.

Los entornos colectivos (escuela, empleos, círculos sociales, familiares o la calle…) tiene expresiones genuinas capaces de trasmitir mensajes humanos y cálidos, como la bondad, compasión, tolerancia y hasta aquellos actos en escenas cotidianas de heroísmo…

La historia de la humanidad está tiene esa inmensa lista de actos de bondad o defensa de la honestidad. Actos que son reconocibles porque generan inspiración y contagio… que son el testimonio y ejemplo… que retrata actos genuinos que construyen confianza…

La inspiración es esa corriente invisible que conecta escenarios a veces imaginarios capaces de crear los más elevados estados emocionales que podrán impulsar insólitas y audaces acontecimientos, como invención, poesía, relato, periplo y hasta tener sueños como a ocurrió con Martín Luther King aquella mañana en la escalinata del monumento a Abraham Lincoln en 1963.

Cuando la inspiración se convierte en la síntesis de aquellos que construyen rutas con la valentía y la audacia de navegar contra fuerzas contrarias, o avanzar frente a lo desconocido, son capaces de producir contagios que hacen de la naturaleza humana una razón para la existencia. La nobleza en el acto de bondad deja el sello humano.

El testimonio concreta la síntesis de la inspiración. En ocasiones con el poder y elocuencia de la palabra hablada (docentes, padres de familia, líderes religiosos y políticos), quienes a través de la palabra detonan acciones y pueden encender los hilo de cruzadas humanitarias o pueden cambiar un escenario de la realidad por otro, y lo pueden hacer, ¡porque lo imaginan…! Esa es la clave.

En otros, con la fuerza del verbo, encienden la palabra en esas excepcionales fuentes que bajo el testimonio del ejemplo y testimonio, pueden provocar la hecatombe de emociones para alcanzar andenes superiores (escritores, poetas, filósofos).

Atar inspiración, testimonio y ejemplo, no solo resulta de elevado humano que depende del tamaño de la convicción. Eso uno de los ejercicios cuidadosamente adosados con el matiz ineludible de bondad, honestidad, honradez, decoro, y sobre todo lealtad a principios.

Recientemente un funcionario público me expresó que le resultaba cómico y ofensivo que sus más cercanos colaboradores exaltaran virtudes que nunca tuvo, y que jamás podrá adoptar, porque esas virtudes dependen de otras experiencias y prácticas que no le son suyas, por su juventud…No cabe duda, es poniendo a prueba el escrutinio diario de mostrarnos con transparencia lo que se hace, se dice, se piensa y comparte.

Todo tiempo es efímero y nada dura para siempre, “No te olvides, recuerda que eres mortal…” (Tertuliano, 160-220). Frase implacable que el esclavo repetía a los Tribunos vencedores que entraban a Roma con la grandilocuencia del poder… Pero, no cabe duda, hazañas pequeñas o grandes, se mantienen cuando son fijadas por el ejemplo. Si no, son arcanas para el olvido y son como si no hubiera sucedido.

Los actos de hoy fijan relatos y los anota la historia, con la sabiduría del registro imperecedero; pero los hicieron mal, la historia tendrá el tiempo suficiente para alcanzarlos por embusteros y trapecistas de ocasión…

La confianza solo se construye con el ejemplo y testimonio… Aunque el problema es el hombre contemporáneo que necesita justificar su realidad. Pero si lo hace con sentido humano allanará la ruta del hombre pleno. Si esto es verdad, entonces, ¿Cuándo empezar a empedrar el camino de las virtudes…?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *