El Escorpión

El Escorppión

📱 La Asamblea Legislativa: del plenario al “para ti”

¡Qué tiempos estos, señores! Atrás quedaron los días en que para ser asesor legislativo en Cuesta de Moras se requería quemarse las pestañas en la Facultad de Derecho, repasar tratados de economía o dominar la ciencia política. ¡Qué va! Eso ya es prehistórico. Hoy, el verdadero currículum se mide en engagement, retención de audiencia y la capacidad de meterle un buen filtro de pantalla a la realidad nacional.

La fracción del Partido de Gobierno Pueblo Soberano (PPSO) nos acaba de dar una clase magistral de modernización institucional al nombrar como asesores de confianza a cinco creadores de contenido que, curiosamente, llevan años derramando miel en redes a favor del oficialismo y lanzando dardos envenenados a cualquiera que huela a oposición.

¡Diay, por supuesto! En conjunto suman más de 620.000 seguidores. Eso son muchos teléfonos encendidos viendo videos, superando por goleada el alcance de cualquier boletín de prensa aburrido de los de antes. La nueva política no se debate en comisiones; se baila en TikTok, se comenta con emojis de payaso en Facebook y se resume en un “story” de Instagram.

👔 “A título estrictamente personal” (¡Por supuesto, don Nogui!)

Lo más tierno de toda esta joya periodística son las declaraciones del jefe de fracción, don Nogui Acosta. Dice el diputado, con una seriedad digna de un Óscar, que a estos muchachos “no se les contrató por ser influencers”. ¡Ah, no! Qué ocurrencia la nuestra. Fue pura coincidencia que los cinco elegidos tengan canales masivos dedicados exclusivamente a aplaudir cada estornudo del gobierno y a cuestionar a la Contralora, al Fiscal General y al Tribunal Supremo de Elecciones. Pura casualidad meritocrática.

Además, nos aseguran que todo el contenido político que siguen subiendo a sus redes lo hacen a “título estrictamente personal” y “fuera de la jornada laboral”. Uno se tiene que imaginar la escena: dan las 4:00 p. m. en el reloj de la Asamblea, los muchachos marcan tarjeta de salida, se quitan el traje de servidores públicos, se transforman en superhéroes digitales y, de camino a la casa, ¡pum!, se les activa la iluminación divina para subir un video atacando a los diputados de oposición. ¡Qué disciplina, qué entrega, qué capacidad de separar el ser del quehacer!

💰 La tarifa de la lealtad digital

Hablemos de números, que al final de cuentas es lo que nos duele en el bolsillo a los de a pie. Cuatro de estos creadores —Glenn Asch, William García, Viviana Amador y el mismísimo “Tío Charly”— se ganan sus modestos ¢520.501 colones mensuales como asistentes de fracción. Mientras tanto, Diego Porras, asignado directamente al despacho de la diputada Cindy Murillo como asesor especializado, se echa a la bolsa ¢608.133 al mes.

No son salarios de ministros, es verdad, pero diay… ¡ya los quisiera cualquier profesional recién graduado de la Universidad de Costa Rica que anda buscando brete con el título bajo el brazo! Aquí el título que valió fue el de “creador digital”. Su trabajo especializado, según se ve, consiste en agarrar las transmisiones del Plenario, recortar los pedazos donde los diputados de oposición hablan, y ponerles encima comentarios creativos para deleite de sus barras digitales.

Politólogos y expertos dicen que la comunicación política está cambiando y que esto refresca el ambiente. Claro que está cambiando: antes se pagaba a los asesores para redactar leyes; ahora se les paga para generar “vistas”. Lo peligroso es cuando la frontera entre informar y hacer campaña con fondos públicos se vuelve tan invisible como una señal de Wi-Fi.

🦂 El Aguijón final

¿De forma que la lealtad se paga… o más bien se compra? Antes, los partidos políticos salían a las calles a convencer voluntades con argumentos; hoy, el oficialismo prefiere contratar la imprenta completa de las redes sociales con la plata del pueblo. Al final, lo único que queda claro es que en la finca de Pueblo Soberano, el verdadero soberano no es el pueblo que vota, sino el algoritmo que factura. ¡Sigan dándole ‘like’, costarricenses, que la planilla la pagamos entre todos!

Ver también

El Escorpión

El Escorpión

🦂 El “control de obra” y la novia que no miente 🎪 Capítulo 2: De …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *