
🎩✨ De jaguares, gatitos y el arte de la desaparición estadística
¡Qué maravillosa es la matemática oficial! Si usted tiene hambre, pero decide no ir a la cocina porque la refrigeradora está vacía, según la lógica del Ministerio de Hacienda, usted ya no tiene un problema de alimentación; simplemente cambió de estilo de vida. Algo muy similar está ocurriendo con los aplausos que se receta el Ejecutivo con la supuesta “bajada histórica” del desempleo en Costa Rica.
El ministro Rodrigo Chaves saltó con los tacos de frente contra la magistrada Patricia Solano, presidenta de la Sala Tercera, porque a la jueza se le ocurrió decir en Corte Plena la verdad que se palpa en las calles: que la mentada “economía jaguar” no está llegando ni a tierno gatito de tejado. La respuesta desde Zapote no se hizo esperar, fiel a su estilo de mandar a la gente a “ilustrarse” con los reportes de las calificadoras de riesgo de Wall Street, como si la gente en las paradas de bus desayunara bonos de deuda pública o pagara los pases con la bitácora del Fondo Monetario Internacional.
La trampa detrás del discurso oficial es monumental y merece ser desmenuzada. Es totalmente cierto que los números del desempleo en las gráficas gubernamentales muestran una curva hacia abajo, pero cualquier analista con dos dedos de frente sabe que eso no se debe a un milagro en la creación de nuevos puestos de trabajo o a un dinamismo extraordinario de las empresas locales. La realidad es mucho más triste: la tasa baja porque miles de costarricenses, cansados de rebotar contra la pared de la falta de oportunidades, simplemente cayeron en el desaliento, tiraron la toalla y dejaron de buscar empleo de forma activa. Al salirse de las estadísticas de búsqueda, el sistema los borra del mapa. Matemáticamente la tasa se reduce y el gobierno celebra, pero socialmente el país se empobrece. Es el arte de la magia estadística: solucionar la desocupación desapareciendo a los desocupados.
🥊🏛️ El coro de la austeridad y el ring contra la Corte
Para terminar de armar el cuadro de la jornada, la presidenta Laura Fernández entró al careo para hacer el coro de la austeridad responsable. Con su habitual retórica de “socarse la faja”, arremetió contra el Poder Judicial acusándolos de defender “gollerías, alcahueterías y viajecitos”, desviando de forma muy conveniente la discusión de fondo sobre la verdadera marcha de la economía real hacia el viejo y conocido terreno de la polarización institucional.
Para Zapote, cualquier cuestionamiento al relato del éxito macroeconómico es tachado de inmediato como “demagogia profunda” o ignorancia supina. Sin embargo, mientras el ministro y la mandataria se deshacen en elogios mutuos por haber pasado la tijera de forma pareja a los presupuestos de las instituciones, la economía de a pie sigue esperando que el famoso felino rugiente aparezca fuera de las zonas francas. Presumir de miles de millones en reservas y de una macroeconomía impecable es muy fácil cuando se ignoran las pifias propias y se maquillan las realidades de la fuerza laboral. Al final, gobernar a base de recursos retóricos y metáforas zoológicas puede funcionar muy bien para los discursos matutinos, pero no llena la olla de los miles de hogares que hoy ni siquiera entran en los gráficos oficiales de Zapote.
🦂 El Aguijón
Si para solucionar el desempleo la receta del Gobierno es que la gente se canse de buscar trabajo y desaparezca de las listas, no nos extrañe que mañana celebren la erradicación total de la pobreza… simplemente dejando de contar a los que no tienen qué comer. ¡Qué finura de felino!
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