🎭 El circo de la doble moral
El circo político costarricense nos regala todas las semanas funciones de gala con su especialidad favorita: la doble moral con el embudo. Un embudo diseñado milimétricamente para que lo ancho sea para los amigos del oficialismo y lo sumamente angosto —casi invisible— para los que no se alineen al libreto de Zapote.
📐 El embudo de los requisitos
El último capítulo de esta comedia trágica se lo debemos al des-gobierno de Laura Fernández. El Consejo de Gobierno, rasgándose las vestiduras con un purismo legalista digno de mejor causa, le cerró la puerta en la nariz a la exdiputada Rocío Alfaro para integrarse a la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) como representante sindical. ¿El argumento? Que supuestamente no cumple con los rigurosos “requisitos legales” para el cargo.
¡Vaya, vaya! Qué apegados a la ley nos salieron de repente. Da gusto ver tanta rigurosidad técnica… lástima que esa misma lupa no la usaron para revisar los currículos de la bancada de “Pueblo Soberano” y sus asesores de confianza.
Porque mientras para la CCSS exigen un doctorado en la NASA, para asesorar en la Asamblea Legislativa los “requisitos” del oficialismo parecen ser muy distintos. Ahí tenemos las planillas legislativas llenas de “estrategas en comunicación” y asesores estrella cuyo mayor mérito académico y profesional ha sido la venta de zapatos usados, el comercio de chucherías, atender en un call center o manejar un taxi. Ojo: todo trabajo honrado dignifica, pero gobernar un país y legislar requiere idoneidad. ¿A ellos nadie les midió los atestados certificados en comunicación o políticas públicas? ¿Para ellos no hay manual de puestos de la función pública? ¡Por favor! Para los troles de la corte hay alfombra roja; para la oposición, el reglamento en el hocico.
🎪 La barra brava del caos
Pero lo verdaderamente patético no es solo la incoherencia gubernamental, sino la barra brava que celebra el caos. En las cloacas digitales, los troles oficialistas destapan champaña y celebran el “portazo” a los sindicatos y al Frente Amplio con un lenguaje cargado de chota y vulgaridad, como si se tratara de un partido de fútbol donde el marcador va “Gobierno 1 – Sindicatos 0”.
Esos troles, en su miopía y fanatismo, celebran el veto como una “victoria política”, sin darse cuenta de que en este campeonato del absurdo el marcador real es muy distinto. Mientras el Ejecutivo juega a dejar las sillas vacías en los órganos directivos para paralizar la toma de decisiones, la institución que sostiene la salud del país se desangra.
Al final del día, en esta piñata de nombramientos, vetos y revanchas infantiles, no pierde Albino Vargas, no pierde Rocío Alfaro y tampoco pierde el Frente Amplio. Quien pierde, como siempre, es la CCSS. Pierden los miles de costarricenses que siguen esperando años por una cirugía, los que madrugan por una cita que nunca llega y los que ven cómo la joya de la corona de la seguridad social se cae a pedazos mientras en Zapote celebran que dejaron al rival sin silla. Eso no es ganar un partido; eso es meterle un autogol al país.
🦂 El Aguijón
El Aguijón: Celebran en las redes que el marcador va “Gobierno 1 – Sindicatos 0”, pero no se han dado cuenta de que en la vida real la Caja está en cuidados intensivos y el pueblo —que es el paciente— va perdiendo por goleada. ⚽🏥
Cambio Político Opinión y análisis



