La red de la discordia 🕸️💵
Confieso que me llama profundamente la atención la facilidad con la que en el ICE pasaron de planear una licitación abierta y competitiva para su red de transporte, a recetarle una “contratación directa por excepción” de 37 millones de dólares a los compas de Cisco. Dice la Auditoría Interna que encontraron suficientes presuntos hechos irregulares como para ir corriendo a la Fiscalía. Dejar pasar semejante festín con la hacienda pública de adorno, jamás.
Tres tazas de caldo ☕☕☕
Pareciera que a los involucrados no les bastaba con una investigación judicial, sino que ya les cayó la tercera denuncia penal encima por este millonario negocio. Lo bonito del asunto es que la lista de investigados ya supera las veinte personas, incluyendo al expresidente y actual ministro de la Presidencia, Rodrigo Chaves, junto al mandamás del ICE, Marco Acuña, y varios ministros. ¡Qué bonita familia!
Agradecimientos diplomáticos 📧🇺🇸
Afirman muy serios en los pasillos del ICE que la Embajada de Estados Unidos no tuvo absolutamente nada que ver ni apoyó este proceso. Qué poca memoria o qué muchas ganas de tapar el sol con un dedo. Lástima que los correos electrónicos de los propios ejecutivos de Cisco digan textualmente todo lo contrario, agradeciendo el “apoyo” de la sede diplomática en el proceso. ¿A quién le creemos, al correo o a la mampara oficial?
Equipos con telarañas 🖥️🕸️
Dice el jefe de la división del ICE que escoger a Cisco fue una decisión por pura “eficiencia institucional”. ¡Mirá quién habla! Resulta que los estudios de mercado de la propia institución demostraron que salía prácticamente al mismo precio comprar equipos completamente nuevos de marcas como Nokia, que gastarse los millones en “atender” y reciclar los equipos viejos y obsoletos de Cisco. Al final, parece que la única eficiencia fue dejar por fuera a todos los demás competidores.
El Aguijón 🦂💥
¡Zas! Montar un proyecto “confidencial”, saltarse las licitaciones abiertas, amarrar un contrato millonario a dedo para revivir chatarra tecnológica y terminar con tres causas penales en el Ministerio Público y otra investigación en la Contraloría es una estrategia brillante… si lo que se busca es terminar todos juntos en el banquillo de los acusados. Al paso que van, ¡la única “red de transporte” que van a conocer algunos es la que lleva directo a los tribunales!



