El Escorpión

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👑 La caída de la “reina” del espectáculo

Durante décadas, erigida como la monarca indiscutible del periodismo light y del espectáculo televisivo costarricense, una conocida figura se dedicó con esmero a minar las bases de las instituciones democráticas del país que le abrió las puertas y le dio asilo. Desde la pantalla chica, amparada en una pantalla de infalibilidad y con un tono de voz donde subrayaba estratégicamente su acento para marcar distancia y autoridad, ejerció simultáneamente de fiscal, abogada defensor, jueza y jurado de la plaza pública.

Con esa mezcla de prepotencia y altanería, dictó sentencias inapelables contra la política y los políticos, sembrando en el ciudadano de a pie la semilla del desencanto. Su prédica sistemática buscó que la gente humilde dejara de creer en la división de poderes, en los pesos y contrapesos y en la institucionalidad misma de la República.

🚕 Del set de televisión al taxi político

Cuando juzgó que el terreno estaba lo suficientemente erosionado y la audiencia lista, decidió dar el salto: apagó los reflectores del estudio para subirse a un taxi político de ocasión. En esa particular aventura de asalto al poder, no tuvo empacho en embarcar a personajes de la más diversa calaña con tal de alcanzar el objetivo. Convertida en la estratega detrás del trono, ha operado como la articuladora ideológica y propagandística del oficialismo, moviendo los hilos más oscuros de la narrativa política de los últimos tiempos.

Sin embargo, a la “dama de hierro” de los jaguares se le olvidó una regla elemental de la física y de la vida: que el suelo no es eterno y que a todo ser humano le termina alcanzando el karma. La cosecha de hoy es el resultado directo de las tempestades que se dedicó a sembrar durante años.

⚖️ El suelo está parejito

Hoy, la figura que se creía intocable se ha caído del pedestal. Le toca, como a cualquier ciudadana o ciudadano de esta República, acudir a dar explicaciones y demostrar su inocencia ante el propio Poder Judicial que durante tanto tiempo intentó menoscabar, sabotear y desprestigiar.

Los corifeos del oficialismo pegan gritos al cielo denunciando persecuciones imaginarias, pero fue su propio defensor legal quien dejó las cosas en su sitio al reconocer que con su clienta simplemente se ha seguido el procedimiento ordinario y común que se le aplica a cualquier habitante de este país. Quizá ahí radique el verdadero drama para doña Pili: descubrir que en los tribunales no hay coronas, ni pedestales, ni fueros especiales.

📌 El aguijonazo

El suelo se le puso parejito, señora diputada, así que no hay razón para tanto brinco ni tanto escándalo. Si tan limpia tiene la conciencia y tan transparente ha sido su actuar, ¿a qué le tiene tanto miedo? Tómese un té de tilo con calma, deje los aspavientos para la televisión y afronte con un mínimo de gallardía el destino que usted misma se construyó. 🦂💨

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