
🟢 La huida de Álvaro Ramos y el pastel de cumpleaños sin rebanar
La Asamblea Nacional del Partido Liberación Nacional (PLN) nos dejó este fin de semana una postal inolvidable de tensiones internas, caras largas y berrinches políticos de marca mayor. El excandidato presidencial Álvaro Ramos decidió hacer maleta e irse del Hotel Crowne Plaza San José antes de que concluyera la sesión, protagonizando una salida apresurada que no pasó desapercibida para nadie en el recinto.
¿El motivo de la huida? El exjerarca se marchó visiblemente molesto por no haber podido acaparar el control absoluto de la cúpula verdiblanca. Ramos se fue sin esperar el anuncio oficial de los resultados, sin cantar el tradicional Corrido de Pepe Figueres y, por si fuera poco, sin sumarse al canto de cumpleaños por los 75 años de la agrupación política. ¡Un desplante absoluto a la historia y a las tradiciones del partido!
🥊 Los reveses de la jornada
El enojo de Ramos no surgió de la nada. Su gran estrategia para desplazar a las figuras tradicionales sufrió dos tropiezos mayúsculos que calaron hondo en las aspiraciones de su corriente:
La derrota de su ficha principal: Alexandra Blanco, la aspirante que él impulsaba firmemente para la secretaría general, perdió la contienda frente a Miguel Guillén, quien retuvo el puesto tras obtener 113 votos frente a los 95 de la candidata de Ramos. La votación no registró ni un solo voto en blanco ni nulo.
El pulso legislativo desfavorable: El diputado Eder Hernández se reeligió con fuerza en la subsecretaría alcanzando 151 votos, aplastando por completo a Alvis González, la ficha de Ramos que apenas arañó 57 apoyos.
Aunque el bloque de Ramos logró rescatar algunos puestos en el Comité Ejecutivo Superior —como la presidencia de Óscar Izquierdo, la vicepresidencia de Daniela Coll y la tesorería de Annie Saborío—, la derrota en la secretaría general le supo a golpe bajo.
🐝 El zumbido final
Ante la intempestiva salida, las reacciones no se hicieron esperar. Mientras Miguel Guillén aseguró que buscará conversar con Ramos para entender sus constantes discrepancias y tender puentes hacia la unidad partidaria, el jefe de fracción Álvaro Ramírez intentó maquillar la salida restándole dramatismo y asegurando que el excandidato se marchó porque “tenía algún otro compromiso”.
Lo cierto es que la estampa del excandidato abandonando el recinto a mitad de la fiesta deja al descubierto que la tan ansiada armonía en el verdiblanco sigue estando muy lejos de conseguirse. ¡A ver si para el próximo aniversario del partido al menos le guardan un pedazo de pastel al buen Álvaro, para que no se tenga que ir con el estómago vacío y el ego herido!
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