
Autor: Deportivo Saprissa
Hace 91 años nació una institución destinada a marcar para siempre la historia del deporte costarricense. Lo que comenzó como el sueño de un grupo de niños liderados por Roberto “Beto” Fernández, reunidos en la zapatería de Don Fausto Leiva, terminó convirtiéndose en el club más ganador del país y en una de las organizaciones deportivas más importantes de la región. Esa doble condición, ser de Costa Rica y, a la vez, pertenecer al mundo, está en el ADN morado desde el primer día.
Con el respaldo y la autorización de don Ricardo Saprissa para utilizar su apellido, aquel equipo dio sus primeros pasos con una identidad que muy pronto sería sinónimo de excelencia, liderazgo y pasión. Desde entonces, el Deportivo Saprissa ha construido una historia que trasciende generaciones y que hoy, 91 años después, sigue escribiéndose con el mismo entusiasmo que impulsó su fundación en 1935.
Los primeros años del club ya anticipaban ese destino de doble alcance: ser el equipo más relevante en suelo costarricense y, al mismo tiempo, un nombre que cruzaría fronteras. Su crecimiento en las divisiones menores llamó rápidamente la atención dentro y fuera del país, al punto de realizar una histórica gira juvenil por El Salvador, considerada la primera de un equipo de fútbol menor en el mundo. Aquella experiencia confirmó, desde muy temprano, que el nombre de Saprissa estaba destinado a ir mucho más allá de las fronteras nacionales.
El 21 de agosto de 1949 llegó otro momento inolvidable: el debut en la Primera División. El Monstruo inició su camino en la máxima categoría con una victoria de 3-1 frente al Club Sport La Libertad, dando inicio a una trayectoria que, con el paso de las décadas, convertiría al equipo morado en el referente indiscutible del fútbol costarricense.
Apenas diez años después de llegar a la máxima categoría, el Deportivo Saprissa volvió a demostrar su carácter pionero al convertirse en el primer club de fútbol en realizar una gira alrededor del mundo. En 1959, el equipo visitó 25 naciones, disputó 22 partidos y recorrió más de 59 mil kilómetros durante 74 días, llevando el nombre de Costa Rica a escenarios internacionales y consolidando un legado que permanece vigente hasta hoy.

Ningún otro club costarricense ha representado al país con esa magnitud.
Los éxitos deportivos no tardaron en llegar. En 1952 el club conquistó un campeonato nacional de manera invicta, demostrando desde muy temprano la mentalidad ganadora que caracteriza a la institución. Décadas más tarde, durante los años setenta, el Saprissa alcanzó una de las mayores gestas del deporte nacional con el histórico hexacampeonato entre 1972 y 1977, una hazaña sustentada en el trabajo, el carácter y la combinación perfecta entre juventud y experiencia. Ese logro consolidó al Monstruo como el equipo más dominante de su época y como el favorito de la afición costarricense.
Otro capítulo fundamental de la historia morada fue la construcción de su hogar. La Cueva nació del esfuerzo y la visión de quienes soñaban con darle al club una casa propia. Tras la compra del terreno en San Juan de Tibás, el estadio fue inaugurado el 27 de agosto de 1972 y desde entonces se convirtió en uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol de la región. Más que un estadio, la Cueva representa el punto de encuentro de la familia morada, la prueba física de que Saprissa es mayoría: ningún otro recinto en el país reúne semejante fuerza cada vez que se abren sus puertas.
La proyección internacional del Deportivo Saprissa está llena de capítulos memorables. El Monstruo conquistó tres títulos de la Copa de Campeones de la Concacaf, en 1993, 1995 y 2005, consolidándose como el club más exitoso de Costa Rica, Centroamérica y el Caribe en esa competición. El título de 2005 abrió las puertas para disputar el Mundial de Clubes de la FIFA en Japón, donde alcanzó un histórico tercer lugar tras vencer al Al-Ittihad, una actuación que colocó nuevamente al Deportivo Saprissa entre los mejores equipos del planeta.
Ese prestigio internacional también fue reconocido cuando la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS) nombró al conjunto tibaseño “Equipo del Siglo de la Concacaf”, un reconocimiento reservado para las instituciones que marcaron una época en cada continente. Ahí está la clave de lo que somos: un club que nace de Costa Rica, que le pertenece a Costa Rica, pero cuyo nombre se pronuncia con respeto en cualquier rincón del área.
En el ámbito nacional, el Deportivo Saprissa ha construido un legado incomparable, el mismo que sostiene su condición de equipo mayoritario del país: fue el primer equipo costarricense en alcanzar los 30 y luego los 40 campeonatos nacionales, es el club con más tetracampeonatos, uno de los que más campeonatos locales suma en el mundo y el que más clásicos ha ganado en Costa Rica. Ser mayoría no es una consigna vacía; son números que ningún otro club del país puede igualar.

Sin embargo, el legado morado no se mide únicamente en trofeos. También se construye gracias a las personas que dieron la vida por esta historia. Figuras como Ricardo Saprissa y “Beto” Fernández sentaron las bases de una institución ejemplar, mientras generaciones de futbolistas escribieron páginas inolvidables que permanecen en la memoria de la afición.
La historia del Deportivo Saprissa también ha sido escrita por sus equipos femeninos, por sus divisiones menores, por los futbolistas formados en la institución que triunfaron en el extranjero, llevando el nombre morado, una vez más, fuera de las frontera. También por iniciativas como la Fundación Saprissa, que reflejan el compromiso del club dentro y fuera de la cancha.
Durante estas nueve décadas también nacieron momentos que forman parte de la identidad morada: la Saprihora, el inolvidable tiro libre de Ronald Gómez en Japón, el cabezazo de la ’30’, los impresionantes tifos de la afición, la ‘40’, la quinta de femenino, el “viva Saprissa” que une a miles de personas cada fin de semana y esa convicción de que el ADN morado se transmite de generación en generación.
Hoy, al celebrar 91 años de historia, el Deportivo Saprissa reafirma lo que lo hace único: es el equipo que es mayoría en Costa Rica, el que llena estadios, el que multiplica generaciones de aficionados en cada rincón del país; pero también es referencia a nivel internacional, el nombre costarricense que se ha ganado un lugar entre los grandes del continente. Somos mayoría, pero también somos referencia y esa es una de nuestras fortalezas que nos diferencian.
Porque ser parte del Deportivo Saprissa es mucho más que apoyar a un equipo de fútbol. Es construir una historia que comenzó hace 91 años y que seguirá escribiéndose bajo los mismos valores que ha convertido al Monstruo en la institución más grande y más ganadora.
Feliz 91 aniversario, Saprissa de Costa Rica.
Por qué Saprissa es el gigante histórico del fútbol costarricense
Un análisis que va más allá de los números
En el fútbol costarricense, pocos debates generan tanta pasión como la discusión sobre quién es el equipo más grande de la historia. El Deportivo Saprissa y la Liga Deportiva Alajuelense son los dos colosos del balompié nacional, con aficiones que defienden sus colores con fervor. Sin embargo, cuando se analizan los números fríos y, más importante aún, el contexto histórico, emerge una conclusión contundente: Saprissa no solo es el más ganador, sino que lo es con una eficiencia histórica que su rival no puede igualar.
Uno de los datos más reveladores de esta rivalidad es el año de fundación de ambos clubes:
| Equipo | Año de fundación | Títulos nacionales (2026) |
|---|---|---|
| Liga Deportiva Alajuelense | 1919 | 30 |
| Deportivo Saprissa | 1935 | 40 |
Alajuelense fue fundado 16 años antes que Saprissa. Esto significa que el equipo rojinegro tuvo más de una década y media de ventaja para comenzar a construir su palmarés y su infraestructura, mientras que Saprissa ni siquiera existía.
La pregunta clave es ¿si Alajuelense empezó antes, entonces por qué Saprissa tiene más títulos?
La respuesta es la eficiencia deportiva. Saprissa ha sabido aprovechar cada año de su historia para ganar campeonatos, mientras que Alajuelense desperdició su ventaja inicial. Este dato destruye el mito de que la “antigüedad” otorga algún tipo de supremacía automática; al contrario, expone la capacidad superior del Saprissa para construir un proyecto ganador a largo plazo.
La evolución histórica: el momento del empate y el despegue
Para entender la diferencia actual, es fundamental revisar cómo fue la carrera por los títulos a lo largo del tiempo.
Inicios y mediados del siglo XX: Alajuelense, con su ventaja de años, dominó las primeras décadas del fútbol costarricense, acumulando una importante cantidad de títulos.
El resurgimiento de Saprissa: A partir de los años 50 y 60, el Saprissa comenzó a ganar campeonatos de manera consistente, acortando la distancia.
El punto de inflexión (2014): En el Torneo de Verano de 2014, ambos equipos llegaron empatados a 29 títulos de liga. La carrera estaba pareja, pero lo que vino después cambió la historia para siempre.
El despegue morado: De 2014 a 2026, Saprissa ganó 10 campeonatos, mientras que Alajuelense solo pudo sumar 1 título en ese mismo período. Esta década de supremacía absoluta es la que explica la diferencia abismal de 10 títulos a favor de Saprissa.
Comparativa directa: los números no mienten
Para tener una visión más amplia, comparemos ambos equipos en diferentes frentes:
| Criterio | Saprissa | Alajuelense | Ventaja |
|---|---|---|---|
| Títulos nacionales | 40 | 30 | Saprissa (+10) |
| Títulos internacionales CONCACAF | 3 | 2 | Saprissa (+1) |
| Rendimiento en CONCACAF | 53% (233 pts) | 56% (205 pts) | Alajuelense |
| Clásicos ganados (Histórico) | 139 | 107 | Saprissa (+32) |
Análisis de la tabla:
Títulos nacionales: La ventaja de 10 títulos es abismal y, como vimos, se construyó en apenas una década, lo que demuestra un dominio reciente abrumador.
Títulos internacionales: Saprissa tiene más Copas de Campeones de la CONCACAF (la máxima competición del área). Aunque Alajuelense ha tenido mejor rendimiento en torneos regionales menores, la máxima gloria del continente es morada.
Clásicos: Saprissa no solo gana más títulos, sino que le gana más a su rival directo. La diferencia de 32 partidos en enfrentamientos directos (más de 100 goles de diferencia a favor) es una muestra de superioridad en la cancha, no solo en las planillas.
El tiempo habla, y habla morado
Cuando se analiza la historia del fútbol costarricense con objetividad y se pesan variables como el tiempo de fundación y los títulos obtenidos, no hay discusión posible.
Alajuelense tuvo una ventaja inicial de 16 años para construir su leyenda, pero no supo mantener el ritmo. Su historia es la de un equipo que fue grande, pero que en los momentos clave del siglo XXI se ha quedado atrás.
Saprissa, en cambio, es un equipo que nació después, pero que ganó más rápido y con mayor consistencia. Su capacidad para ganar títulos en las épocas recientes (especialmente la última década) demuestra una gestión deportiva y una mentalidad ganadora que su máximo rival no ha podido igualar.
El tiempo, ese juez implacable, no le da la razón al que empezó primero, sino al que supo aprovechar mejor sus oportunidades. Por fundación, por historia, por títulos y por eficiencia, el Deportivo Saprissa es, sin lugar a dudas, el equipo más grande de Costa Rica.
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