🦂 EL ESCORPIÓN N.° 200 🦂
🔥 El show de la cinta recortada y el allanamiento express
Lo ocurrido en las últimas horas raya en lo chistoso, si no fuera porque refleja el colapso absoluto de la seguridad nacional. Resulta hasta chistoso —si no fuera tan infinitamente dramático— saber que una delegación de la Fuerza Pública haya sido allanada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y por la Fiscalía cuando no tenía ni veinticuatro horas de haber sido pomposamente inaugurada con corte de cinta incluido por la ministra Laura Fernández.
La fotografía oficial no se había terminado de secar en las redes sociales del gobierno cuando los agentes judiciales ya estaban tomando las instalaciones, decomisando prueba e investigando la infiltración criminal dentro de la mismísima sede policial. La escena parece sacada de un libreto de comedia negra, pero es la triste y cruda realidad que enfrenta el pueblo costarricense bajo esta administración.
🚨 Las preguntas del millón que nadie en el Ejecutivo quiere responder
Ante semejante bochorno institucional, es acá cuando surgen dos preguntas del millón que la ciudadanía exige responder sin rodeos, sin retórica y sin los acostumbrados ataques viscerales desde la tribuna presidencial:
¿Qué carajos está haciendo la cúpula del Ministerio de Seguridad Pública?
¿Qué carajos están haciendo en la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS)?
¿Para qué pagamos los costarricenses una estructura de inteligencia estatal si son incapaces de detectar que la delegación que van a inaugurar con fuegos artificiales está podrida por dentro? La negligencia de los jerarcas ya no es simple incompetencia; se ha convertido en una amenaza directa para la paz social del país.
🎪 Persecución implacable contra niños, ceguera complaciente ante el narco
¿Ustedes se acuerdan cuando le montaron aquella desproporcionada y ruin “cazadora” a don Álvaro Ramos y a su hija de apenas ocho años? ¡A ver si refrescamos la memoria! En aquel momento, la maquinaria del Estado no escatimó un solo recurso, ni una sola patrulla, ni un solo despliegue mediático para acosar, amedrentar e intimidar al candidato del PLN y a su pequeña niña. Para perseguir y montar espectáculos contra quienes critican al régimen, la inteligencia y la fuerza pública funcionan con la precisión de un reloj suizo.
Bueno, si esos mismos aparatos de seguridad e inteligencia se movieran contra el narcotráfico con la misma saña, la misma velocidad y la misma ferocidad con la que se movieron contra don Álvaro Ramos y su familia, Costa Rica no estaría en este preciso instante pasando la vergüenza ajena de saber que el crimen organizado está metido hasta el mismísimo tuétano en las filas de la policía nacional.
📉 El silencio de los abanderados de la moral de cafetín
¿Y dónde están ahora esos voceros eufóricos y diputados oficialistas que pedían a gritos la renuncia del Fiscal General, don Carlo Díaz? ¿Qué esperan todos aquellos que rasgaban sus vestiduras exigiendo destituciones para pedir, con esa misma vara, con el mismo tono y con la misma urgencia, la renuncia inmediata del Ministro de Seguridad Pública y del director de la DIS?
Fueron implacables y absolutamente capaces de tirarle encima la pesada e intimidatoria maquinaria estatal a una niña de ocho años para montar un show político de plaza pública; pero cuando se trata de enfrentar con determinación a las verdaderas estructuras y bandas del crimen organizado que están desangrando a los barrios costarricenses, se les aflojan cobardemente las piernas, pierden la voz y prefieren mirar convenientemente para otro lado.
📌 El aguijonazo
Cuando la inteligencia del Estado se utiliza para perseguir opositores e intimidar niños, y no para depurar a los cuerpos policiales, el narcotráfico ni siquiera necesita esforzarse en infiltrar las instituciones: simplemente se sienta a esperar pacientemente a que los jerarcas terminen su discurso, corten la cinta inaugural y le entreguen las llaves de la delegación recién estrenada.
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