👑❓ ¿Presidir o cantinflear?
Como bien dice la máxima escorpionera, «al que saque la cabeza, duro con él»… o con ella. Y esta vez le tocó el turno a la presidenta Laura Fernández, quien en una reciente conferencia demostró que cuando le hacen preguntas de fondo, su capacidad de respuesta es tan sólida como una gelatina al sol.
Bastó con que una joven periodista le planteara un par de dudas básicas, pertinentes y estrictamente políticas sobre el IVA a la canasta básica, para que la mandataria colapsara en vivo y a todo color.
🧵 El arte de no responder nada
Ante las cámaras, la presidenta trastabilló de la forma más atroz. Balbuceó una respuesta digna de Cantinflas y pretendió justificarse con la excusa más barata del repertorio burocrático: que no estaba presente su ministro de Hacienda. ¡Por favor! Para responder si el gobierno piensa asestarle un garrotazo fiscal al plato de comida de los costarricenses y cuándo lo van a anunciar, no se requiere un doctorado en economía ni los libros contables del ministerio; se requiere liderazgo y criterio político.
Y eso es, precisamente, de lo que Zapote carece por completo.
🎭 ¿Manda Chaves o nadie gobierna?
Ante semejante espectáculo de incapacidad, salta la tentación de repetir la tesis popular de que la presidenta es solo un títere y que el control remoto lo sigue manejando Rodrigo Chaves. Pero esa excusa no la exime de nada: fue Fernández quien salió en la papeleta, fue ella quien juró cumplir la Constitución y es ella quien carga con la responsabilidad legal y moral ante el país.
El verdadero problema es aún más grave: la presidenta no está gobernando porque ha decidido no gobernar. Lo que Costa Rica presenció con el tema del IVA no es un tropiezo aislado, sino el sello distintivo de su administración: un gobierno que oscila de forma errática entre una ocurrencia, una boconada y una improvisación, sin rumbo ni coherencia.
🌪️ El imperio del bochinche
Sin proyecto de país, sin capacidad de gestión y sin respuestas ante los temas cruciales que ahogan a la ciudadanía, la única estrategia de la Casa Presidencial es el ruido. Un bochinche estruendoso, ensordecedor y estridente que busca tapar la vacuidad de un mandato que no propone, no ejecuta y no responde. A veces da la impresión de que el único plan de este gobierno es sembrar el caos constante para luego venderse como los salvadores autoritarios que la patria necesita. Pero por más humo que tiren, cuando la realidad los confronta con una simple pregunta sobre la canasta básica, la corona se les cae y solo queda el balbuceo.
🦂 EL AGUIJÓN:
A Laura Fernández le preguntaron por el IVA a la comida y terminó pidiendo auxilio para que el ministro de Hacienda le sople la respuesta. Para armar bochinche en redes sobra valentía, pero para gobernar el país no le alcanza ni el libreto.
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