🦂 «Los tenemos identificados»: El ministro Aguilar y la peligrosa caza de “zurdos de clóset”
🕵️♂️ Frases que una democracia no puede dejar pasar
Hay palabras que pronunciadas desde la barra de un bar pueden sonar a fanfarronada, pero dichas por el jerarca del Ministerio de Justicia y Paz representan una amenaza directa al Estado de Derecho. Que el ministro Gabriel Aguilar Vargas haya afirmado públicamente tener «identificados» a quienes cuestionan el plan Cero Ocio, tildándolos además de «zurdos de clóset» y ufanándose de saber que «se habían reunido», no es un simple desliz verbal. Es la manifestación abierta de un poder que empieza a mirar a la ciudadanía libre no como soberana, sino como sospechosa.
📜 Pensar distinto no es un delito
Como lo señaló de forma contundente en un análisis impecable la jurista y expresidenta de la Sala Constitucional, Ana Virginia Calzada Miranda, el Estado tiene la obligación de investigar delitos, pero criticar una política gubernamental o reunirse para discutirla jamás ha sido una falta legal. ¿Con qué fines obtuvo el ministro esa información? ¿Quién los identificó y bajo qué amparo legal se le da seguimiento a la opinión ciudadana? Cuando desde el Gobierno se usan etiquetas ideológicas para estigmatizar el pensamiento crítico, no se está debatiendo la eficacia de un programa penitenciario; se están borrando las fronteras elementales de la libertad individual.
🎭 La trampa de acostumbrarse al abuso
Lo verdaderamente inquietante de estas declaraciones es el precedente que sientan. Hoy los «identificados» son los críticos del plan Cero Ocio; mañana podrían ser los profesionales, periodistas o vecinos que cuestionen un decreto, un contrato público o una decisión presidencial. La erosión democrática rara vez empieza con grandilocuentes proclamas autoritarias; arranca precisamente así: con un «zurdo» dicho desde el pedestal del poder, con un «sabemos que se reunieron» o con un «los tenemos identificados» que la sociedad deja pasar porque cree que no le afecta, hasta que la persecución le toca la puerta.
🏛️ La rendición de cuentas es al revés
En el libreto de las actuales autoridades parece existir una inversión absoluta de los valores republicanos: pretenden que sean los ciudadanos quienes rinden cuentas y se justifican ante el poder por pensar diferente. Pero en la democracia costarricense la relación funciona exactamente al revés. Es el ministro Aguilar quien está obligado a explicarle al país qué quiso decir y bajo qué potestad convierte la discrepancia política en fichaje estatal. Costa Rica construyó su paz sobre la premisa de que nadie debe temerle al Estado por expresar sus ideas; conviene recordarlo alto y claro antes de que la paranoia oficialista pretenda convertir lo anormal en costumbre.
🦂 El Aguijón
«Al ministro Gabriel Aguilar se le enredó la Constitución: en una democracia el Gobierno no tiene ‘críticos identificados’, tiene ciudadanos libres. Y la libertad de pensar no le pide permiso a ningún jerarca.»
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