¡A las montañas! Los valles alpinos de Austria

COMPARTIR:

Por Philipp Laage (dpa)

¡A las montañas! Los valles alpinos de Austria
Tras el lago Formarin se erige la montaña Rote Wand, con sus 2.704 metros la mayor elevación de las inmediaciones de la reserva de Grosses Walsertal. Foto: Alex Kaiser/Alpenregion Bludenz Tourismus GmbH/dpa-tmn

Viena (dpa) – Los valles austriacos son una de las grandes maravillas de Europa, resaltando por sus altas cumbres, su prístina naturaleza y, por supuesto, su tradicional artesanía y gastronomía alpina.

Desde el estado federado de Vorarlberg hasta Baja Austria, pasando por el Tirol y la región de Estiria, la ruta alpina austriaca ofrece espectaculares valles con un ritmo de vida particularmente lento para aquellos turistas que buscan descanso y relajación en medio de la naturaleza.

En el Vorarlberg, en el oeste, se encuentra la reserva de la biosfera del Grosses Walsertal, un valle montañoso que abarca seis pueblos habitados por tan solo 3.400 personas, un promedio de 18 personas por kilómetros cuadrado.

El paisaje ofrece 230 kilómetros de senderos señalizados y 40 picos de montaña. La cumbre más prominente, con 2.704 metros de altura, es la de la montaña Rote Wand: el sitio de escalada perfecto para deportistas experimentados. El lema del parque de la biosfera: “Disfrutar la naturaleza sin dañarla”.

El Valle de Defereggen es uno de los paisajes austriacos cuya naturaleza aún se mantiene intacta. “El ajetreo y el bullicio están en otra parte”: así es como el valle se describe a sí mismo. Este valle alto del Tirol Oriental yace protegido dentro del Parque Nacional de Alto Tauern, cordillera de la zona central-este de los Alpes que incluye la montaña más alta de Austria, el Grossglockner, de 3.798 metros.

El Grupo Rieserferner es parte de esta cadena montañosa y muy popular entre escaladores y excursionistas debido a sus empinadas cumbres, entre ellas el Grosser Lenkstein, de 3.236 metros de altura. Un atractivo especial es sin duda el ascenso a la cabaña alpina Barmer Hütte, en la imponente montaña de Hochgall. El sendero transcurre a lo largo de un riachuelo y atraviesa campos de flores silvestres.

En este parque nacional, el mayor de Austria, también se pueden admirar los pastos alpinos más antiguos del país y realizar caminatas fáciles a las tradicionales cabañas de piedra que salpican el valle.

Siguiendo el recorrido por el Arlberg se llega finalmente al Tirol. Uno de los valles alpinos más famosos de esta región es el valle de Zillertal, con su popular centro de esquí en la ciudad de Mayrhofen.

La alternativa para aquellos que prefieran más tranquilidad es el vecino valle de Alpbachtal. Debido a su tradicional estilo arquitectónico, Alpbach es considerado uno de los pueblos más bellos de Austria.

El valle de Alpbachtal pertenece a los Alpes de Kitzbühel, un macizo de los Alpes orientales centrales, y es de fácil acceso por autopista desde la ciudad de Kufstein, cerca de la frontera con Baviera. El pico más alto es el Grosser Galtenberg, con 2.424 metros.

La región destaca por su artesanía: los trajes tradicionales bordados con plumas de aves, las típicas zapatillas tirolesas hechas de fieltro y los exquisitos pasteles tiroleses de la ciudad de Brandenberg son una importante atracción turística.

Del Tirol pasamos al estado federado de Alta Austria: allí se encuentran los valles de Ennstal y Steyrtal, en el Parque Nacional de los Alpes Calcáreos. El valle de Ennstal se extiende entre el pueblo de Steyr y el municipio de Weyer. El Valle de Steyr sigue el curso del río Steyr, subafluente del Danubio, a través de una escarpada región montañosa.

El Parque Nacional de los Alpes Calcáreos ofrece oportunidades de senderismo para todos los niveles de aptitud física. La mayor elevación es el Hohe Nock, de 1.963 metros. El sendero Kalkalpenweg, que atraviesa el parque, es idóneo para realizar caminatas de varios días alojándose en las típicas cabañas alpinas, mientras que los ciclistas tienen a disposición 800 kilómetros de senderos señalizados para explorar las gargantas y los valles de la reserva natural.

La región turística de Estiria, en el sureste del país, también tiene un lema: “¡Por fin silencio!” Ya el archiduque Juan de Austria (1782-1859) apreciaba la calma y tranquilidad que ofrecían los valles de Sölktäler.

“Sölk” significa “corriente de agua”, los torrentes y cascadas que surcan el paisaje hacen honor a su nombre. El Grosser Knallstein, con sus 2.599 metros una de las montañas más altas de los Alpes orientales, es una buena meta para excursiones de senderismo de cualquier grado de dificultad.

El valle ofrece pueblos pintorescos, suaves pastos de montaña y magníficas vistas de los picos de montaña. En su suelo crece una gran variedad de hierbas medicinales: en el jardín jesuita del Palacio de Grosssölk se cultivan más de 200 especies de plantas raras.

El Valle de Lesach, en el sur del estado federado de Carintia, es un prístino paisaje cerca de la frontera con Italia. Es idóneo para practicar senderismo, escalada y ciclismo de montaña. El valle es miembro del movimiento “Slow food” y apuesta por la salvaguarda de sus tradiciones gastronómicas.

El pan artesanal de la región, producido en hornos caseros, se encuentra en la lista del Patrimonio Mundial Inmaterial de la Unesco. Esta tradición del “Valle de los 100 molinos” tiene siglos de antigüedad.

Controlar el impacto del hombre sobre el medio ambiente para preservar el equilibrio natural, es el lema del Parque Nacional Thayatal, en la Baja Austria, directamente en la frontera con la República Checa. En el país vecino se encuentra su parque nacional hermano.

El Thayatal ofrece a sus visitantes naturaleza en estado salvaje. La flora del valle es particularmente rica en especies. El parque es el hogar de animales tales como el gato salvaje, el lagarto verde y la cigüeña negra. El río Thaya fluye salvaje y romántico entre paredes rocosas y bosques.

El punto de partida para explorar esta reserva natural es la pequeña ciudad de Hardegg, sobre la que se alza un imponente castillo de cuatro torres. En el cercano poblado de Merkersdorf, las ruinas del castillo de Kaja son otro testimonio de la Edad Media, y en Riegersburg se puede visitar el palacio barroco de Ruegers.

El pueblo de Felling destaca por su oferta artesanal y por albergar la última tornería de nácar que existe en Austria, gestionada por una empresa familiar que se dedica a la fabricación de botones y joyas. Al igual que muchas empresas artesanales de la región de Waldviertel, el establecimiento se remonta a una larga historia rica en tradiciones.

 

COMPARTIR:

Revise también

Alaska: La última frontera

Alaska: La última frontera

Los aleutas la llamaron Alaxsxag, “donde el mar se rompe la espalda”. Los rusos la …

Comentar en Cambio Político

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!