Guido Mora
Ha sido norma, durante la Administración Chaves Robles escucharlo proferir insultos, lanzar acusaciones sin fundamento y generar conflictos y roces con los miembros de la Asamblea Legislativa y de otros Poderes de la República.
En la Asamblea Legislativa, dos hombres han sido el objeto de las falsas acusaciones y sus insultos: Rodrigo Arias Sánchez y Francisco Nicolás.
Contra Francisco Nicolás, Chaves ha lanzado acusaciones infundadas e insultos, de los que el legislador ha sabido librarse utilizando para ello información de instituciones públicas, que desmienten contundentemente las afirmaciones del presidente.
En relación con Rodrigo Arias, Chaves no le perdono la negativa a convertirse en cómplice de sus ocurrencias y de la violación de la legislación que norma el funcionamiento del Primer Poder de la República. Cada vez que le fue posible, Rodrigo Arias expuso, sin manifestarlo expresamente, la improvisación, la incapacidad, la impericia y el desconocimiento de los procedimientos legislativos del grupo que asesor de Rodrigo Chaves en el Ministerio de la Presidencia. La experiencia y el profesionalismo de Rodrigo Arias hizo ver a Chaves como un incompetente incapaz, ayuno de la asesoría jurídica que le permitiera, por lo menos, redactar adecuadamente los proyectos de ley que presentaron a la corriente legislativa: de ahí el rechazo y la incapacidad de dar trámite y poner a discusión muchas de las iniciativas del Poder Ejecutivo. A partir de ese momento, Chaves sólo se dedicó a lanzar acusaciones sin fundamento y a procurar enlodar a Rodrigo Arias: la imagen que se viene a la mente es la de un cerdo, tirando estiércol, para que todos se vean “atollados” y hiedan como huele el animalito. La mala noticia es que el lodo y el estiércol cayó encima del presidente y de quienes le acompañaron en sus desvaríos.
Sin embargo, fiel a su misoginia, Rodrigo Chaves contra quien más emprendió acusaciones, insultos y ataques, fue contra las diputadas. En esta reflexión no me voy a referir a los ataques que ha emprendido contra otras mujeres como la Contralora General de la República o algunas de sus ministras o exministras, actitud que no constituye sino evidencia de sus problemas serios de masculinidad, manifiestas en las agresiones psicológicas reiteradas a las mujeres que ocupan cargos de poder.
En concreto, Rodrigo Chaves ha proferido insultos, acusaciones y divulgado informaciones falsas contra Alejandra Larios de Liberación Nacional, contra Rocío Alfaro y Sofía Guillén del Frente Amplio, contra Gloria Navas, originalmente diputada de Restauración Nacional, luego independiente. Contra Dinorah Barquero de Liberación Nacional y Vanessa Castro del Partido Unidad, contra quien, además, se afirma supuestamente uso su posición para que le despidieran de algunas asesorías legales. Contra Monserrat Ruiz también del PLN, Johanna Obando del Partido Liberal Progresista primero y luego diputada independiente y contra Luz Mary Alpizar, presidenta del Partido Progreso Social Demócrata, que le llevó a la presidencia de la República.
Todas estas mujeres, que “se atrevieron a oponérsele”, fueron objeto continuo de persecución y acoso, por parte incluso de agencias oficiales de investigación e inteligencia; de insultos y de comentarios groseros, salidos de toda decencia, tal como los que acostumbra a recurrir Rodrigo Chaves en sus agresivas alocuciones, que durante estos cuatro años, han llenado de odio, rencor y veneno los medios de comunicación y los oídos de los costarricenses.
Cabe señalar que, durante todo este período, NUNCA se ha escuchado al presidente usar palabras soeces, vocabulario agresivo o condenas expresas a los sicarios, delincuentes o narcotraficantes, ante los que su gobierno más bien ha sido timorato y ha manifestado una actitud cobarde y permisiva.
Finalmente, y en relación con esta Asamblea Legislativa, concluye Rodrigo Chaves promoviendo la defensa de Fabricio Alvarado. Pilar Cisneros expresamente manifestó el día de hoy, que iban a proteger y no permitirían la votación de los dictámenes de las comisiones legislativas, ante la acusación de presunto acoso y abuso sexual promovida por la exdiputada Marulyn Azofeifa. Esta defensa la hace Rodrigo Chaves y su fracción legislativa, a pesar de que la misma presidenta electa Laura Fernández declaró durante la campaña política, que ella, supuestamente, también había sufrido acoso sexual de Fabricio Alvarado. A este respecto solo queda decir que Rodrigo Chaves afirma con este comportamiento un patrón consecuente, que confirma los problemas de masculinidad y de comportamiento propio del machista agresor, problema que supuestamente causó su salida del organismo financiero internacional en que laboró y al que tiene expresamente prohibido el ingreso.
Por otra parte, vale la pena señalar que, a diferencia de los diputados que integran la Asamblea Legislativa saliente, caracterizada por la inexistencia de cuestionamientos penales, la que inicia labores el próximo 1 de mayo, impulsada por Chaves y Fernández, se convertirá en un refugio de infractores, que procuran la prolongación de su inmunidad, mediante su designación como diputados.
Según publicación de “El Financiero” del 5 de febrero pasado, “12 de los futuros diputados del Partido Pueblo Soberano acumulan un total de 48 causas penales abiertas en el Ministerio Público. Estos expedientes son tramitados actualmente tanto por la Fiscalía General, como por la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (Fapta). La mayoría de los señalados formaron parte del gabinete del presidente Rodrigo Chaves, incluyendo 11 exjerarcas gubernamentales y exdirectivos de instituciones autónomas”.
Incluyo a continuación la lista de futuros diputados, quienes tendrán que enfrentar las causas penales de que les acusan, una vez concluyan su período legislativo en mayo de 2030.
| Diputado(a) electo(a) | Cantidad de causas | Principales delitos investigados |
|---|---|---|
| Marta Esquivel Rodríguez | 14 | Nombramientos ilegales, incumplimiento de deberes, prevaricato. |
| Nogui Acosta jaén | 11 | Influencia contra la hacienda pública, prevaricato, fraude. |
| Anna Katharina Müller | 8 | Nombramientos ilegales, incumplimiento de deberes, peculado. |
| Stephan Brunner Neibig | 5 | Contribuciones privadas ilegales, tráfico de influencias. |
| Robert Barrantes Camacho | 2 | Abuso de autoridad, peculado. |
| Royner Mora Ruiz | 2 | Prevaricato, tráfico de influencias. |
| José Miguel Villalobos | 1 | Abuso de autoridad, 300 millones deuda CCSS. |
| Juan Manuel Quesada | 1 | Tráfico de influencias. |
| Nayuribe Guadamuz | 1 | Nombramientos ilegales. |
| Osvaldo Artavia Carballo | 1 | Tráfico de influencias. |
| María Isabel Camareno | 1 | Tráfico de influencias. |
| Esmeralda Britton G. | 1 | Administración irregular. |
Es clara la estrategia del oficialismo, que hoy trata de proteger a Fabricio Alvarado, ante las denuncias por acoso sexual presentadas por su excompañera de fracción parlamentaria y, con el nombramiento de los nuevos diputados, incluyendo en su red de cuido a los jerarcas que formaron parte de la Administración 2022 – 2026.
Finalmente, resulta digno de señalar el fenómeno social observado en las pasadas elecciones de febrero, en donde a amplias capas de votantes, poco les importó la existencia de los cuestionamientos éticos de los candidatos del oficialismo. Esta posición demerita de entrada a la Administración Fernández Delgado y confirma la tendencia de la Administración Chaves Robles, que creo una red de cuido, liderada hoy por Pilar Cisneros en el Congreso, dedicada a proteger personajes de dudoso comportamiento.
Veremos en el tiempo las posiciones de Laura Fernández, cuando asuma la presidencia, y valoraremos si sus posiciones y su legado, se alejan de esta posición que lejos de buscar la justicia, ha promovido la impunidad que tanto han criticado los costarricenses.
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