¿Qué pasaría si EE.UU. dejara de prestarle ayuda militar a Israel?

Connor Echols

Israel

Mientras los responsables israelíes arremeten contra un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra en Irán, el presidente Donald Trump les devuelve el golpe. «No estoy contento con la forma en que Israel ha actuado con el Líbano», declaró Trump el martes. «Israel habría sido arrasado hace mucho tiempo si yo no hubiera intervenido».

Estos comentarios representan el punto más bajo en las relaciones entre los EE. UU. e Israel bajo el mandato de Trump. La disputa es fundamental. Trump está decidido a poner fin a la guerra con Irán, e Irán ha dejado claro que un acuerdo de paz solo es posible si Israel detiene sus operaciones contra Hezbolá, aliado de Irán, en el Líbano. Una supuesta filtración del memorando de entendimiento de esta semana entre los EE. UU. e Irán establece explícitamente que la guerra en el Líbano debe terminar como parte de un acuerdo más amplio.

Israel, por su parte, cree que sus intereses se ven mejor defendidos si continúa la guerra tanto contra Hezbolá como contra Irán, e insiste en que no se verá obligado a acatar los términos de ningún acuerdo negociado únicamente entre Teherán y Washington.

La única forma de conciliar estas posturas es que uno de los tres países acepte un compromiso aparentemente inaceptable. En otras palabras, si los EE. UU. quieren salirse con la suya, tendrán que hacer algo que lleva mucho tiempo evitando: obligar a Israel a ceder utilizando la extraordinaria influencia que los Estados Unidos ejercen sobre el país, incluidos los 4.000 millones de dólares aproximadamente en ayuda militar que los EE. UU. proporcionan a Israel cada año.

En este momento, hay pocos indicios de que Trump esté dispuesto a dar este paso. Pero, dado el rápido aumento del apoyo público a poner fin a los envíos de armas a Israel, vale la pena plantearse la pregunta: ¿qué pasaría si los EE. UU. suspendieran todo el apoyo militar a Israel?

Empecemos por el Líbano. Los expertos militares afirman que la suspensión de la ayuda estadounidense ralentizaría, pero no pondría fin, a las operaciones israelíes en el país. El impacto más inmediato se produciría en la flota de aviones de combate de Israel, cuyo mantenimiento depende de las empresas armamentistas norteamericanas.

Los F-35 israelíes, por ejemplo, «no podrían operar probablemente durante más de un mes o, como mucho, dos meses sin piezas de recambio», afirmó Josh Paul, quien trabajó durante más de una década en la oficina del Departamento de Estado que supervisa las transferencias de armas de los EE. UU.

Las reservas de misiles aire-tierra y munición de defensa aérea de Israel le permitirían continuar su campaña a corto y medio plazo. Sin embargo, dado que gran parte de esas armas se fabrican en los EE. UU., Israel pronto tendría que tomar decisiones difíciles sobre dónde centrar sus esfuerzos militares. Los analistas proisraelíes son muy conscientes de este hecho; tal y como escribieron en 2024 dos autores de la Fundación para la Defensa de las Democracias, Israel necesita desarrollar su propia industria militar si quiere «librar batallas prolongadas en múltiples frentes».

Un recuento de la ayuda norteamericana a Israel desde los ataques de Hamás del 7 de octubre ayuda a poner de manifiesto esta dinámica. En los últimos tres años, los Estados Unidos han proporcionado a Israel 12.500 millones de dólares aproximadamente en ayuda militar suplementaria, además de los 3.800 millones de dólares habituales que Israel recibe cada año. Esta ayuda incluye unas 90.000 toneladas de equipamiento militar y municiones, que constituyen un «componente significativo» de la preparación operativa de Israel, de acuerdo con el Ministerio de Defensa israelí. Esta rápida afluencia de armas, sumada al apoyo directo del ejército norteamericano, le ha permitido a Israel llevar a cabo simultáneamente ambiciosas campañas en Gaza, el Líbano e Irán.

La amenaza incluso de suspender esta ayuda «enviaría una señal clara a Israel de que ya no existe esa garantía de rescate por parte de los Estados Unidos, lo que alteraría de forma fundamental sus cálculos», afirmó Jon Hoffman, del Instituto Cato. Hoffman hizo hincapié en que las fuerzas israelíes son «capaces de defenderse por sí mismas» sin la ayuda de los Estados Unidos; sin embargo, dependen de la asistencia norteamericana para respaldar sus «políticas expansionistas» en la región, ha señalado.

El grado en que Israel tendría que establecer prioridades dependería de hasta dónde estén dispuestos a llegar los Estados Unidos a la hora de reducir la ayuda. Irán demostró a principios de este mes que está dispuesto a atacar directamente a Israel en represalia por los ataques israelíes en el Líbano. Si la Administración Trump se comprometiera a no defender a Israel de los ataques iraníes, los responsables políticos israelíes tendrían que contar con la posibilidad de luchar por su cuenta tanto contra Irán como contra Hezbolá, en un contexto en el que se informa de que están disminuyendo las reservas israelíes de misiles interceptores. Es muy posible que lleguen a la conclusión de que la guerra en el Líbano no merece la pena el riesgo.

Y esto no hace más que poner de manifiesto la influencia militar que los Estados Unidos ejercen sobre Israel. El apoyo diplomático norteamericano constituye otro punto de presión clave. Sin él, Tel Aviv tendría poco con lo que protegerse de las críticas en las Naciones Unidas o en otras instituciones internacionales.

Como ocurre con todas las hipótesis, esta se basa en algunas suposiciones delicadas. Una de ellas es que Irán estaría dispuesto a reanudar una guerra con Israel aun mientras busca un acuerdo de paz con EE. UU. Otra es que la Administración Trump, o cualquier futura Administración, estaría dispuesta a hacer frente a las críticas de las voces proisraelíes dentro de los EE. UU., muchas de las cuales siguen siendo influyentes en el Gobierno, los centros de estudios y los medios de comunicación. Pero la conclusión es que cortar la ayuda estadounidense obligaría a Israel a centrarse más en defender su propio territorio (y mantener el control en Gaza y Cisjordania) que en librar guerras en el extranjero.

Conscientes de la amenaza que se cierne sobre la estrategia de seguridad proactiva de Israel, los líderes israelíes y sus aliados están presionando con fuerza para aumentar su propia influencia. Entre sus iniciativas más ambiciosas en este sentido se encuentran un par de medidas recientes incluidas en proyectos de ley de aprobación obligatoria que «afianzarían» aún más a Israel en «la maquinaria de la base industrial de defensa norteamericana y su comunidad de inteligencia», afirma Paul. Si estas disposiciones se convierten en ley, hasta un escéptico respecto a Israel en la Casa Blanca tendría dificultades para desmantelar por completo la relación de seguridad entre Estados Unidos e Israel.

Aun mientras se van tramitando estas medidas en el Congreso, tiene Trump todavía la oportunidad de presionar a Israel para que acepte su acuerdo de paz con Irán y ponga fin a la guerra en el Líbano. Sin llegar a cortar la ayuda, podría adoptar una línea dura en las negociaciones sobre un nuevo memorándum de entendimiento entre los EE. UU. e Israel, el cual comprometerá probablemente a Washington a otra década de subvenciones al ejército israelí.

Trump no dispone de una solución milagrosa para obligar a Israel a aceptar un acuerdo de paz con Irán. Pero sí cuenta con una influencia extraordinaria, si está dispuesto a utilizarla.

Connor Echols es periodista de Responsible Statecraft. Anteriormente fue editor asociado en la Fundación Nonzero, para la que redactaba un boletín semanal sobre política exterior. Echols se licenció en la Northwestern University, en la que cursó Periodismo y Estudios sobre Oriente Medio y el Norte de África.
Fuente:
Responsible Statecraft, 17 de junio de 2026

Ver también

TC

No son inventos de la FIFA: Roma también tuvo sus palcos VIP

Gorodenkoff/Shutterstock Carlos Suárez Cortés, Universidad de Zaragoza and Silvia Lacorte, University of Padua Los elevados …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *