Putas motos, de nuevo

Suiza No.25

Mauricio Castro Salazar
mauricio.castro.salazar@gmail.com

Salimos de Suiza por unos días. Manejamos hasta Catalunya. Antes del viaje todo amigo, incluso franceses y españoles, nos dijeron y advirtieron: “ojo con la forma en que se maneja fuera de Suiza, es muy diferente, nadie respeta nada, y sobre todo ojo con dejar cosas en el carro y con cruzar zonas de seguridad sin fijarse bien…” y sentí una dura interrupción…

“Castrosalazar: ¿a qué jugás guevón? Ni que toda tu vida hubieras vivido en Suiza…en tiquicia y en los otros países en los que has vivido es la misma vara: ojo al Cristo, siempre ojo al Cristo. ¡No me vengás ahora con cuenticos de cuidado con esto, cuidado con lo otro, cuidado con aquello…Cochinada de hombrecito carajo!”—me regañaron desde mis adentros.

No más pasamos la frontera, cuando los carros nos rayaban a bastante más de la velocidad permitida, decía 130 KPH y pasaban descuechados, putas franceses para manejar mal—pensaba, calculo que me pasaban a… “Castrosalazar: ¿cómo sabés que ´a bastante más de la velocidad permitida´? ¡qué carga que sos mae!?”—me preguntaron durísimo.

…Diay porque aprendí a utilizar “el control de velocidad constante adaptativo” del carro y simplemente marco la velocidad máxima permitida y el carro se las apaña solo, incluso si se mete alguien a güevo —como me pasó en Francia y España— baja la velocidad solo” —contesté rápidamente.

En las ciudades motos por la izquierda, por la derecha, por todos lados, sin importar cuán cerca pasan. Jamás me imaginé que en la civilizada Europa diría de nuevo: ¡Putas motos! Una tarde que iba pasando por una zona de seguridad, mientras caminaba, casi me levanta una moto, a pasar a lo torero—me dije…

Suiza 25

Otro día de repente –yo iba manejando a la velocidad que indicaba la calle— pasó una moto demasiado cerca y escupida y solo sentí que el cinturón me tiró pa´trás, además del susto por lo sorpresivo del apretón, me sorprendí aún más cuando apareció un letrero en la pantalla del carro diciendo, como el robot de Perdidos en el Espacio: ¡peligro, Mauricio Castro, peligro!

Suiza 25

“Castrosalazar: diay mae parecés nuevo, parecés un güila con juguete nuevo, los carros modernos son todos así, TO-DOS ¿qué es la novedad?” —me pararon y preguntaron en seco.

Otro día habíamos dejado el carro parqueado en la calle y cuando llegamos una llanta estallada. Busco la gata, nada…la llave de ranas…nada, llanta de repuesto…¡no había! ¡Puta, se robaron todo! Me calmé y busqué en el manual… no hay llanta de repuesto, hay un compresor y líquido, leo la especificación en la pantalla del carro, en español, monto todo y pongo el compresor a funcionar y no se infla, reviso bien y…llanta cortada, veo la otra que también estaba desinflada…¡cortada!

“Castrosalazar ¿diay mae adónde se metió?¿andaba por esos barrios de tiquicia donde la policía no entra? jajajaja”—me dijeron con tonito de burla.

No le doy bola, “en la playa”—pensé….sigo con mi cuento…viví una penuria para ver cómo me llevaba el carro a un taller, y yo de polo, porque no hay otra palabra, llamé aquí, allá y acullá…cero ayuda, hasta que se me ocurrió llamar a la Volvo en Suiza, y el mae me dice: presione el botón “on call” que está en el techo y yo de idiota: ¿dónde?¿en el techo? Sí, me dijeron, “apriételo” y pida ayuda, ya habían pasado unas 3 horas desde que vimos las llantas ´estalladas´…vi el botón, llamé y voilà

Estuve 4 horas más, recibí tanto sol que recuperé mi color de caimito, tanto que ya no parezco suizo….— ¿Qué tirada verdad?— Llegó una grúa a recoger el carro y llevarlo a un taller luego de casi 7 horas del baño de realidad…

Para no cansarlos con el cuento, tengo ahora: Declaración a la Policía, dos llantas nuevas, cuentón pagado, líquido reparador nuevo, más papeles para reclamar el seguro y …

“Castrosalazar: ¿todo malo? ¡qué viajecito más chunte!”—se rieron.

¡No, no, qué va!— No fue para nada malo, los paisajes eran preciosos: girasoles, la lavanda en floración, atardeceres de mentiras (pero ni parecidos a los de mi Guanacaste Eterno), pueblos lindísimos (ninguno como Liberia), gente amable, comida deliciosa y a la mitad o menos que en Suiza….

Vieran que con los girasoles me pasó algo curioso, rarísimo: estaban como dormidos, me acerqué, se abrieron de par en par y si me daba una vuelta me seguían…yo creía que solo con el sol hacían eso….

“Castrosalazar: “Qué bárbaro más chanero y fachento, parecés liberiano”—me dijeron al más puro estilo nicoyano.

Suiza 25

“Castrosalazar: “Puta mae, ya veo que el tema de no envidiar los goces de Europa está jugando al revés para vos, todo lo ves chiva, envidías todo, ¿y La Patriótica?… ¿hay más que estés envidiando, manda güevo mae, que falta de patriotismo?¡no me salgás ahora que en el Mundial vas a ir con Suiza, o con España o con Francia!”—me preguntaron.

¡Siiiiiiï: envidio el precio de la gasolina subsidiada por Marcrón!

Si hubiéramos puesto gasolina en Suiza habríamos pagado por todo el viaje un poquito más de 142 euros que lo gastado, en el recibo se muestra cuanto te subsidia el gobierno francés—dije.

Así fue mi viaje por el sur de Francia y Catalunya….entre las putas motos, la locura de franceses y españoles al volante, los paisajes increíbles y la comida deliciosa y “barata”.

“Castrosalazar: mae, ¿te diste cuenta mae que no dijiste el país en cuál te cortaron las llantas…?”—me recordaron.

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Un comentario

  1. Eugenia Hernandez Vargas

    no puedo creer que te cortaro las llantas por puro gusto

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