🦂 Sirope blindado y democracia de chaleco
🍧 Un vaso de sirope con custodia policial
Hay escenas en la política nacional que superan con creces cualquier intento de ficción o sátira. Lo ocurrido esta semana en los pasillos de los Tribunales de Justicia de San José pasará a los anales de nuestro folklore jurídico-político como el día en que la metáfora de un vaso de sirope requirió despliegue policial, escolta especializada y blindaje de grado militar.
El exdiputado y excandidato presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles, se presentó a declarar en el juicio contra la activista política Yendry Quirós, conocida popularmente como «La Colocha». ¿El motivo de semejante movilización? Aquella sonada manifestación de junio de 2023 frente a la Asamblea Legislativa donde la activista, megáfono en mano, le soltó al entonces legislador la ya célebre frase de que «se haga un churchill con el sirope que le van a sacar de la nariz».
🛡️ La distancia entre la chota y el blindaje
Para cualquier costarricense de a pie, la expresión «sacar el sirope» no pasa de ser un dicho callejero, un exabrupto de barra o una metáfora criolla de pleito de esquina. Sin embargo, en el sofisticado y sensible microclima de la política legislativa y los programas de protección a víctimas y testigos, la frase se tradujo en un año entero de medidas de seguridad y en un arribo a tribunales digno de una cumbre de mandatarios en zona de guerra.
Ver a un líder político caminando por los pasillos judiciales fuertemente custodiado por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y enfundado en un chaleco antibalas para defenderse de la verborrea de un megáfono resulta una muestra contundente de la desproporción a la que ha llegado el debate público en Costa Rica.
🎭 El peligro de sobreactuar el victimismo
Nadie justifica la violencia verbal, la chabacanería ni las agresiones en la plaza pública. Pero elevar la retórica popular del «sirope» a la categoría de amenaza de alta seguridad nacional dice más de la sobreactuación, la fragilidad epidérmica y el victimismo de nuestra clase política que del peligro real de las calles.
Si para enfrentar un dicho de esquina o un exabrupto de barra se necesita chaleco de kevlar, custodia policial y un despliegue de recursos públicos, la pregunta es inevitable: ¿qué nos queda a los ciudadanos comunes y corrientes que caminamos todos los días sin blindaje ni escolta por la Costa Rica real?
🦂 El Aguijonazo
Si un trozo de hielo y un poco de sirope bastan para poner a temblar a la clase política hasta obligarla a vestirse de blindaje militar, no nos extrañemos el día de mañana cuando exijan cascos de combate para aguantar una silbada en la barra del público.
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