🏦🎭 Bonos en la sombra y la “mano peluda” en el Popular
Dicen que entre cielo y tierra no hay nada oculto, y lo que acaba de destapar La Nación sobre el financiamiento de la campaña de Laura Fernández es apenas la punta de un iceberg helado. La confirmación por parte del propio tesorero del Partido Pueblo Soberano (PPSO) de que una alta directiva del Banco Popular hizo una transferencia de más de cuatro millones de colones para comprar bonos de campaña —y que luego pidió “expresamente” que los pusieran a nombre de su hija para esquivar la prohibición legal— es un retrato entero del “nuevo” modo de hacer política.
Pero la fiesta no se acaba en la ventanilla del banco. A lo interno de esa entidad financiera las aguas bajan turbias, y la presencia de la “mano peluda” de Freddy González (Secretario General del PPSO) merodeando por los pasillos del Banco Popular termina de explicar por dónde anda la procesión. Las viejas bacanales con fondos públicos de los partidos de antaño se quedan cortas a la par del descaro con el que hoy se mueven las fichas en el “banco de los trabajadores”.
🎭 La magia del “copy-paste” contable
El truco de la hija: La Ley Orgánica del Sistema Bancario Nacional prohíbe taxativamente a los directivos meter la cuchara (y la billetera) en política electoral. Pero en Zapote y sus agrupaciones satélite descubrieron el “antídoto”: hacer la transferencia desde la cuenta de la directiva y luego mandar una notita pidiendo que le pongan el título a la hija de 27 años.
El reporte mágico del TSE: En enero, la directiva aparecía con nombre, apellido y número de transferencia. Pero para abril —quizá al darse cuenta del “pequeño” detalle legal— el PPSO borró el nombre de la funcionaria, puso el de la hija y reasignó los números de bono. Un acto de magia contable que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ya investiga bajo el expediente de posibles ilícitos electorales por contribución a través de terceras personas.
Confidencialidad a conveniencia: Cuando el escándalo reventó en la prensa, la exdirectiva (que por cierto sigue cobrando como jueza en Popular Seguros) optó por el clásico “no me corresponde referirme a dichos de terceros”, mientras las auditorías internas del banco corren a tapar las fugas bajo el velo del secreto institucional.
🍿 La ética de la “nueva” política
El caso es de un descaro radiante. El Código Electoral sanciona con dos a cuatro años de cárcel a quien financie agrupaciones políticas utilizando prestanombres (testaferros) o interpósitas personas. Que el tesorero de Pueblo Soberano lo haya admitido por escrito ante el TSE (“la transferencia la hizo ella, pero pidió emitir los títulos a la hija”) deja al desnudo cómo se cocinan las finanzas de la agrupación oficialista.
Al final, la “transformación” prometida resultó ser la misma maña de siempre, solo que con un camuflaje más burdo. Querían hacer pasar compras de bonos por regalitos familiares, pero la huella bancaria y el cinismo institucional los dejó atrapados en la propia trampa que intentaron ocultar.
🦂 EL AGUIJÓN:
Compró bonos como directiva, los puso a nombre de la hija para no pisar la ley y en el PPSO le hicieron el “receta y borra” en los informes del TSE. ¡Qué lindo ejemplo de bancarización transparente!
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