Un país sin Ejército

Fernando Berrocal

Fernando Berrocal Soto

Hoy celebramos con orgullo la abolición del Ejército y recordamos, con afecto, respeto y admiración, a don Pepe Figueres, el más grande estadista de Costa Rica en el siglo XX, y quien siempre luchó por un “buen Cuerpo de Policía”.

Es un día de júbilo nacional, porque al no tener Fuerzas Armas y haberle declarado la paz al mundo, hicimos de Costa Rica un país singular y diferente.

Pero no todos los ven así. Los narcotraficantes colombianos y mexicanos lo interpretan como una debilidad estructural y están empeñados, junto con sus socios nacionales, en controlar nuestro país y esto no es una exageración. Es una verdad de todos los días que reflejan las crónicas periodísticas en forma veraz y objetiva y, cada vez, en la forma más sanguinaria y brutal imaginable.

Lo que sucedió en Esparza la semana pasada debe ser motivo de una profunda reflexión nacional. A un maleante lo torturaron y le cortaron una oreja otros maleantes de un grupo mafioso rival, para sacarle información sobre un robo de droga y todo lo grabaron en un video que hicieron público, para amedrentar y generar miedo no solo entre grupos mafiosos rivales, sino a la ciudadanía en general y decir, con ese mensaje, “aquí nosotros somos los reyes”.

Eso es normal en México y Colombia, pero nunca en Costa Rica. Significa un cambio cualitativo, de naturaleza profundamente negativa en el accionar mafioso del narcotráfico en nuestro país: significa más violencia, miedo y terror, luchas brutales armadas por el poder y un camino que solo termina si los narcos logran transformarnos en un país fallido y sin futuro. ¡Pues no! Todos los ciudadanos honestos, decentes y valientes de este país, más allá de diferencias políticas transitorias, debemos unir voluntades y exigirle al Presidente Chaves y a los Diputados un cambio igualmente cualitativo para asumir el tema de la lucha contra el narcotráfico y la violencia criminal, como un “tema país” prioritario y una responsabilidad a tomarse en serio y con la más absoluta firmeza. Igual que el tema fiscal y si se autoriza la colocación de $3.000, $5.000 o $6.000 millones en Eurobonos. Así de fuerte.

No tener Ejército es la gran conquista nacional. Pero ello nos obliga a tener la mejor Fuerza Pública, profesionalizada y civilista, bien pagada y equipada con armas de reglamento e inteligencia policial, chalecos antibalas y tecnología de punta, Delegaciones Policiales bien identificadas en el territorio nacional, articuladas eficientemente en un Sistema Nacional de Seguridad y organizadas bajo la activa rectoría de un Ministerio de Seguridad Pública con suficiente presupuesto y sujeto a la rendición democrática de cuentas ante la ciudadanía y directamente en las comunidades, porque la Seguridad Ciudadana y Nacional es responsabilidad de todos los costarricenses y no solo de la Fuerza Pública.

El cambio debe ser ya y cualitativo o la batalla nos la va a ganar el narcotráfico.

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