Cortocircuito en la Casa de los Sustos 🦂🇨🇷
Queridos y envenenados lectores, el chisme político no solo es bueno, sino necesario para entender las costuras del poder. Resulta que en la Asamblea Legislativa —esa Casa de los Sustos de Cuesta de Moras— el bloque oficialista vive su propio infierno. La narrativa de la bancada unida se hizo humo: el rancho interno se incendió y la instalación de comisiones quedó congelada por un rezago vergonzoso, ya que la repartición del botín desató una revuelta.
Dicen los pasillos que un grupo de “diputaibols” pretendía seguir abuchonándose con las Presidencias clave. Pero se les soliviantaron los pitufos. Se armó la de San Quintín y, ante la rebelión en la granja, prefirieron dejar el trámite a medias. Un viejo lobo como el “Gato” Villanueva ya habría montado ese ajedrez en dos tardes; pero a estos chapas de la improvisación les quedó grande el reglamento.
Asesores impuestos y censura previa 🚫🖨️
La cadena de mandos del oficialismo raya en lo humillante. Cuentan que a un diputado le barrieron de un plumazo a los asesores que ya tenía contratados y le impusieron caras nuevas desde arriba con una orden inapelable: “Esos no; sus asesores van a ser estos”. ¡Habráse visto semejante nivel de desconfianza!
Por si fuera poco, los pitufidiputados tienen prohibido presentar proyectos de ley por cuenta propia. Todo tiene que pasar primero por el filtro del viceministro de la Presidencia, quien opera como los ojos de la jerarca hasta en los rincones que por decencia no vamos a nombrar. Con esa censura previa y esa “agilidad”, la producción legal oficialista de este año será tirando a cero.
Faraones de Hacendarios y fuego amigo 👑🦁
Para terminar de sazonar el caldo, el fuego amigo está encendido: ya se murmura que don RAS era mucho más veloz que Yara. Además, Gerald ya empezó a acariciar una posible Presidencia de la Asamblea, alborotando tempranamente el avispero de candidatos, aunque “Chalo” es tan jugado que pronto lo sentará a hacer fila. Y mientras la bancada de Gobierno se desangraba, a los oficialistas se los llevaron a un tour cultural a la Plena Cuatro, mientras una conocida diputada liberacionista salía con las manos llenas en el reparto. ¡Qué suerte!
El broche de oro lo pone el síndrome del “faraón”. Queremos ver cómo va a hacer el jefe de fracción para manejar simultáneamente Hacendarios, la Jefatura de Fracción y otras presidencias. Eso no es liderazgo; es el síndrome de “no confío en nadie y solo yo puedo”. Este jueves inició con pose de monarca absoluto. Vamos a ver cuánto le dura el trono antes de que la desconfianza le pase la factura. ¡Sigan mandando su veneno a este santo escorpión!
El Aguijón 🦂💉
¡Zas! Imponer asesores a la fuerza, amordazar las iniciativas de sus propios diputados bajo el filtro de un viceministro-vigilante y concentrar las presidencias en una sola figura por pura desconfianza interna no es estrategia: es miedo al colapso. Quisieron jugar a ser estrategas y terminaron empantanando el Congreso por puros celos de poder. ¡A gobernar con el látigo se le llama debilidad, no liderazgo! 🦂🔥



