La seriedd de la política en broma y en serio
William Hayden Quintero
Sin temor a equivocarme creo que el primer therian de América Latina, fue aquí en Costa Rica con cierto personaje que se creyó jaguar, empezó a inflar sus cachetes, dejarse la pelusada facial, mostrar sus colmillos, rugir, babear, se dejó crecer las uñas de sus dedos de las mano spara estirar sus brazos y mostrar sus garras, en la intimidad de los suyos anda en cuatro patas. Con sus babas y rugidos infectó a muchos ticos que comenzaron a imitarlo, vestirse con trapos decorados de la piel del jaguar, algunos que otros se hicieron mascaras del animal, en las banderas del partido oficialista se ponía la figura del felino. Se hicieron leyes para gobernar por referendos, saltearse los controles y los debidos procesos, leyes con títulos rimbombantes como Jaguar Uno, Jaguar Dos, Jaguar Tres. Con gran pompa creó la Orden del Jaguar, mandó a hacer con dineros públicos pines con la esfinge del felino para decorar las solapas de sus vestidos a los arrastrados que le seguían el jueguito, no por convicción, sino por intereses personales, dado que se venían las elecciones querían ser nominados para candidaturas presidenciales, ser incluidos en las listas de diputados, conseguir chambas en el gabinete, en el cuerpo diplomático o cualquier otro empleo como servidores públicos para servirse asimismos y que les compense la vergüenza y humillación de sacrificar su personalidad para creerse jaguares. Entre ellos no hablan rugen y algunos (as) mueven sus colitas con cadencias sexis, sensuales de felino.
Hace algunos meses en la Asamblea Legislativa un diputado (a) atacando al Partido Frente amplio los tildó de cuatro gatos y el diputado Ariel Robles con su ingenio y chispa le respondió diciendo “miau…miau” Como este partido y sus siete diputados ganados en las pasadas elecciones no podrán ser comprados por el chavismo, en su conferencia habitual de insultos semanales el therian jaguarcillo calificó de therian gatuno al diputado Robles y a las 300.000 personas que votaron por el Frente Amplio los tildó de “medios tocados” en comparación con los “tocados enteros” que votaron por el chavismo. Le toca a Villalta quien ya empieza su carrera presidencial para el 2030 quitarle a la fracción el tufillo de therianes gatubelos.
Hay que reconocer, aunque no nos guste y nos duela, que Rodrigo Chaves a su manera es un líder de la maldad. No tiene ni cinco años de residir en el país y lo tiene patas para arriba. Aterrizó de Indonesia, siendo medio tico, traído por el presidente Carlos Alvarado quien como mea culpa, dado el Torton que cometió, dice que se equivocó, lo puso de ministro de Hacienda, cargo en el que duró apenas seis meses. Sin tener partido político se montó en uno que le sirvió de taxi y se hizo candidato presidencial para comerse las broncas, ganó las elecciones en el 2022 sin importarle a los que votaron por él las pruebas de acosador sexual en el Banco Mundial y los delitos electorales. Sentado en la silla presidencial creó el movimiento chavista con el Partido Pueblo Soberano, y se dedicó en sus casi cuatro años de beligerancia política a intentar destruir nuestra democracia, a descalificar a todos los que no fueran como él ni lo siguieran oliendo su tufillo de jaguar. Como director de orquesta desde Zapote y con una pupila sumisa de mampara participó en las elecciones del 2026 y las ganó sobradamente con más de un millón de votantes, casi el 49% de los votos válidos, no consiguió los 40 diputados que anhelaba pero sí una mayoría de 31 que le permite hacer muchas cosas desde la Asamblea Legislativa, que ojalá sean para bien y no para mal.
En el siglo XX el líder indiscutible fue José Figueres Ferrer, quien victorioso de un golpe armado las tuvo todas para ser un dictador, pero con su vocación democrática elimino el ejército y construyó la Segunda República. En estos 26 años del presente siglo XXI el líder que emerge es Rodrigo Chaves, y paradojas del destino, quiere destruir la Segunda República de Figueres y crearse una Tercera “A mi manera” como cantaba Frank Sinatra, que lo convierta en dictador constitucional con reelecciones presidenciales consecutivas, dejando de ser therian jaguar y convertirse en el therian Mamut de Cartago. SI LO DEJAMOS y no se vuelcan siete diputados de los electos en el Partido Liberación Nacional.
– Econimista jubilado
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