Puede que la humanidad nunca llegue a los 10 mil millones

Un nuevo estudio en la revista The Lancet dice que puede que nuestra población global nunca llegue a los 10 mil millones. Una desacelaración en el crecimiento de la población supondría desafíos, pero también nos podría dar la oportunidad de evitar el colapso ecológico. El descenso de la población no es causa de preocupación sino de celebración. Hay que dar las gracias al control de la natalidad y la educación de las mujeres.

Puede que la humanidad nunca llegue a los 10 mil millones

Jeremy Hance

Aunque ver el desarrollo del 2020 ha sido como ver a alguien prenderse fuego a sí mismo con un cubo de grasa y un petardo, una mañana me tropecé con algo que me hizo sonreír y, después, saltar de alegría: un nuevo estudio ha descubierto que la población humana podría llegar a su máximo justo por debajo de los 10 mil millones de personas en la década del 2060 y bajar hasta los 8,8 mil millones para 2100.

¿Qué milagro podría conseguir tal desaceleración en la reproducción humana después de un siglo de crecimiento galopante? No es una guerra ni un holocausto nuclear, ni una epidemia. Son dos cosas, ambas maravillosamente poco violentas: la educación de las mujeres y el acceso al control de la natalidad.

Los nuevos descubrimientos, publicados en la revista médica The Lancet, difieren de otras proyecciones de la población, las más destacables del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Wittgenstein Centre, al predecir que la población mundial llegará a su máximo antes de lo esperado y disminuirá más rápido de lo que se anticipaba (aunque de todas maneras, para 2100, la Tierra sería el hogar de más humanos que los 7,8 mil millones que somos ahora).

Eran buenas noticias. No, no, eran noticias absolutamente fantásticas. Porque si esta investigación —que hizo algunos cambios en la forma de analizar los datos y predecir el futuro— se pudiera creer, significaría que el planeta Tierra, en toda su gloria ecológica, podría sobrevivir nuestros devastadores ataques y empezar a recuperarse en los próximos siglos. Eso siempre y cuando solucionemos el problema del cambio climático.

Sin embargo, nadie más parecía verlo así. La cobertura de los medios de los descubrimientos del informe parecía El grito de Munch.

Puede que la humanidad nunca llegue a los 10 mil millones
Píldoras anticonceptivas de los 70. La revolución del control de natalidad efectivo podría considerarse uno de los puntos de inflexión más determinantes de la historia y la cultura humanas. Foto en dominio público.

Uno de los artículos más llamativos fue de la BBC, que dedicó unas 1000 palabras a alarmar frente a la idea de que la población humana no seguirá creciendo para siempre y las sociedades podrían tener que… adaptarse. ¡Oh, no! Los humanos nunca han tenido que hacer eso.

El artículo de la BBC solo menciona el medioambiente una vez.

“Se podría pensar que es genial para el medioambiente”, dice. “Una población más pequeña reduciría las emisiones de carbono y la deforestación para tierras agrícolas”. Pero después el artículo sigue sin llegar a acabar ese pensamiento, lo que parece sugerir que tener menos gente no sería algo genial para el planeta en su conjunto (¿eh?).

Por supuesto, parte del problema es el alcance del propio estudio. De boca para afuera habla de temas ambientales y cambio climático, pero no menciona mucho más que el hecho de que tener menos humanos podría ser beneficioso para solucionar esos problemas. La conexión entre la población y el cambio climático es poco más que tenue, pero una cosa es segura: un aumento de la población no va a hacer la lucha contra el cambio climático más fácil.

Lo que es peor, el artículo no hace ninguna mención a otras crisis ecológicas: la gran destrucción de los bosques mundiales, la espiral de extinción masiva, la sobrepesca en nuestros mares, el declive de los insectos en algunas regiones, el uso extensivo de pesticidas y herbicidas, la infiltración de las últimas regiones silvestres y la destrucción de los pueblos y culturas indígenas. Crisis, por cierto, que amenazan la salud humana y la sociedad. No hay más que ver la Covid-19.

Por el contrario, la investigación se centra casi únicamente en que tener menos nacimientos afectará a la economía, dando por hecho que la única forma de avanzar es con un crecimiento económico interminable.

¿Habrá desafíos económicos? Claro. Pero me atrevería a decir que los retos del envejecimiento de la población son más fáciles de resolver que los de un colapso total de los límites ecológicos de la tierra, algo a lo que nos acercamos peligrosamente. Si pensamos en el envejecimiento de la población, ya tenemos soluciones posibles y ejemplos para suavizar el impacto, como la automatización, la robótica, cambios en las políticas, nuevas ideas como un ingreso básico universal y nuevas visiones en torno a la economía.

Quizás no tengamos que jugar al juego del capitalismo neoliberal para siempre. Quizás podríamos aumentar los fondos para el cuidado de los mayores en lugar de reducir los impuestos a los multimillonarios o gastar miles de millones en el ejército.

En una parte del estudio se menciona que Japón verá su población reducida a la mitad y, después, que Japón podría seguir siendo la cuarta economía más grande.

Aunque la investigación claramente lamenta los retos de un mundo en el que las mujeres tienen menos hijos, la alternativa es simplemente absurda. ¿Se supone que la población humana —que ya está desgarrando los límites ecológicos del planeta— tiene que seguir creciendo para siempre? ¿A lo mejor 10 mil millones de humanos no son suficientes y deberíamos intentar llegar a 20, 40 o, por qué no, 100 mil millones de personas?

¿Cómo vamos a tener comida, casa y ropa para todos? Oh, no pasa nada, seguro para entonces ya habremos terraformado Marte —fácil de hacer en un planeta en el que nunca hemos estado— e inventado el viaje a la velocidad de la luz para saltar de un lado a otro de la galaxia. ¡Ja! Volvamos a la realidad: si no podemos cuidar el planeta que nos sostiene, ¿qué opciones tenemos de hacerlo bien en otros?

La única alternativa a un crecimiento de población interminable es el descenso de la población. Y la única alternativa a destrozar nuestra Tierra es tratarla de forma diferente. Por supuesto, esto saca a relucir el problema de nuestra obsesión con el PIB y el crecimiento económico sin fin. Como han señalado muchos conservacionistas (y originalmente el economista Kenneth Boulding en los 60), “cualquiera que crea en el crecimiento indefinido… en un planeta físicamente limitado, o está loco o es economista”.

También parece que se nos olvida que la especie humana llegó a los mil millones de habitantes allá por el 1800. En otras palabras, durante más del 99,9 % de nuestro tiempo en la Tierra se nos dieron bien las cosas que les gusta hacer a los humanos —comunidad, sexo, arte, religión, filosofía, guerra— con menos de mil millones de personas.

Así que los humanos estaremos bien —si evitamos la catástrofe ecológica y un colapso climático total. Frenar el crecimiento de la población nos permite tener opciones un poco mejores en ambos casos. Digo “un poco” porque la población humana es solo una parte de la ecuación. La otra es el consumo. Podríamos no experimentar lo peor del crecimiento de la población previsto, pero aún tenemos que echar el freno a nuestro consumo material.

Pero no se lo digan a los economistas.

Mientras tanto voy a celebrarlo un poco. Nuestra increíble revolución no violenta de los anticonceptivos, el control de natalidad, los derechos de las mujeres y la educación para las niñas podría evitar que nuestra especie destruya el mundo.

Imagen principal: Incendios en el Amazonas el 17 de agosto cerca de la frontera del territorio indígena Kaxarari en Labrea, estado de Amazonas. Foto: Christian Braga / Greenpeace.

Referencia: Vollset, S. E., Goren, E., Yuan, C., Cao, J., Smith, A. E., Hsiao, T., … Murray, C. J. (2020). Fertility, mortality, migration, and population scenarios for 195 countries and territories from 2017 to 2100: A forecasting analysis for the Global Burden of Disease study. The Lancet. doi:10.1016/s0140-6736(20)30677-2

Artículo original: https://news.mongabay.com/2020/09/the-best-news-of-2020-humanity-may-never-hit-the-10-billion-mark/

Traducción de María Ángeles Salazar Rustarazo para mongabay latam


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