Oradour-sur-Glane (Francia), 10 jun (dpa) – El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, llamó hoy a defender una Europa pacífica y abierta, un día después del éxito cosechado por partidos nacionalistas y de extrema derecha en las elecciones al Parlamento Europeo.
«No nos olvidemos nunca lo que el nacionalismo y el odio causaron en Europa», declaró Steinmeier en Oradour-sur-Glane, en el oeste de Francia, durante una conmemoración por las víctimas de una masacre de la organización paramilitar nazi SS hace exactamente 80 años.
«No olvidemos nunca el milagro de la reconciliación que logró la Unión Europea. ¡Protejamos nuestra Europa unida! Y no olvidemos nunca el valor de la libertad», añadió el jefe de Estado germano.
En las elecciones europeas, tanto en Francia como en Italia, entre otros, se impusieron agrupaciones de derecha. En Alemania, la formación ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) salió segunda, tras la alianza conservadora de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Social Cristiana (CSU).
Steinmeier recordó a las víctimas de la masacre en Oradour-sur-Glane junto con su par francés, Emmanuel Macron. El presidente germano criticó en duros términos que los asesinos no fueran posteriormente castigados en Alemania.
El político socialdemócrata explicó que le avergonzaba que hubieran quedado impunes y que no se hubieran expiado los crímenes más graves. «Mi país contrajo aquí una segunda culpa», consideró Steinmeier.
El 10 de junio de 1944, miembros de la división de las SS «Das Reich» arrasaron el mencionado pueblo francés. Asesinaron a 643 hombres, mujeres y niños y quemaron el pueblo hasta dejarlo en ruinas. Solamente quedaron unos pocos supervivientes.
La masacre de Oradour-sur-Glane es considerada el mayor crimen de guerra cometido por la Alemania nazi en el frente occidental.
Posteriormente, apenas uno de los alrededor de 150 soldados de las SS fue condenado en la antigua República Democrática Alemana (RDA) a cadena perpetua, en en 1983, e incluso este fue liberado anticipadamente.
Las ruinas del pueblo francés fueron conservadas como monumento. Steinmeier y Macron caminaron juntos por el pueblo, entre las casas destruidas.
«En nombre de Alemania, quiero expresar mi conmoción y dolor por los crímenes incomprensibles, crueles e inhumanos perpetrados aquí (…) por alemanes», dijo Steinmeier en su discurso, que pronunció en francés.
Para alemanes y franceses, observó el jefe de Estado, la esperanza de un futuro mejor se hizo realidad mediante la amistad franco-alemana.
«Nuestra misión es la Unión Europea», subrayó Steinmeier. También recordó el desembarco de Normandía, unos días antes de la masacre de Oradour-sur-Glane, con el que los aliados liberaron de la dictadura y el terror a Francia y finalmente también a Alemania, con grandes pérdidas.
«Lo mismo vale hoy: hay que luchar por la libertad y defenderla», manifestó Steinmeier.