Cuaderno de Vida
Gustavo Elizondo Fallas
¿A qué viene esa mención?; resulta que esa figura incluida en la película aunque sin mención en los textos bíblicos, es emulada en Costa Rica en la figura de periodistas amarillistas, algunos diputados, políticos, “opinólogos” y escribientes anónimos de redes sociales, que en medio de las acciones para enfrentar la pandemia, critican las acciones que toma el gobierno, dudan de la información que se proporciona y buscan “pelos en la sopa” para denigrar a quienes llevan sobre sus hombros el manejo de esta emergencia sanitaria sin parangón en la historia de este país. Son buenos para criticar, pero no aportan una sola idea, son parte del problema y no de la solución, como si fuera muy fácil tomar decisiones en un momento que se requiere un equilibrio máximo entre la salud pública y la reactivación económica. Una diputada con aspiraciones presidenciales se dejó decir que el país en esta pandemia es un barco sin capitán (por dicha no ha sido así, señora diputada) y otro padre de la patria manipuló datos de las pruebas realizadas para decir que aquí el contagio era más alto al reportado, actúan como si estuviéramos en campaña política; algunos “opinólogos” hablan de atropellos a los derechos individuales y a la Constitución cuando la misma Carta Magna establece que el Estado debe garantizar la salud de sus habitantes; periodistas de algunos medios de reconocida vocación amarillista y otros de medios rurales nunca escuchados, usan la conferencia de prensa como un espacio para cuestionar las medidas tomadas por las autoridades a cargo de la atención de la pandemia.
Creo que no es el momento de actuar como Datán, dejemos a ese personaje en el celuloide y actuemos con responsabilidad, tomemos una actitud constructiva que lo menos que ayuda en estos momentos de angustia y zozobra son personas, como decía don Pepe “que aparte de que no barren, se paran en la escoba”.
JUNTOS VENCEREMOS AL COVID-19