Misterio megalítico, Newgrange
En 1699, Charles Campbell, un terrateniente de Boyne Valley, en el condado irlandés de Meath, pidió a sus trabajadores que excavaran en busca de piedra en un montículo aparentemente anodino de sus tierras. Los hombres no tardaron en descubrir lo que creían que era la boca de una cueva, pero no se trataba de una caverna cualquiera.
Resultó ser la entrada a lo que con el tiempo se conocería como Newgrange, una estructura megalítica elaboradamente decorada construida en el año 3200 a.C. Anterior en 700 años a la Gran Pirámide de Giza en Egipto y en unos cientos a Stonehenge, este lugar declarado Patrimonio de la Humanidad es uno de los edificios más antiguos del mundo. (¡Eso en cuanto a la recolección de piedras!)
Con el tiempo, Newgrange se reveló como sólo una de las más de 90 estructuras antiguas (las más significativas son Newgrange, Knowth y Dowth), formando un complejo conocido como Brú na Bóinne (el Palacio del Boyne).
Al principio se consideraba que Newgrange era sólo una tumba de paso, es decir, que conducía a una cámara funeraria donde se enterraban los cadáveres, a menudo incinerados. Pero algunos creen que es un templo, y se ha reconocido como un lugar donde los antiguos se encontraban con diferentes reinos de la existencia, seres de otras dimensiones, espíritus y antepasados muertos.
«Las tres grandes tumbas del Boyne debieron de ser fuente de asombro, maravilla y superstición desde tiempos muy remotos, quizá incluso desde su mismo origen», escribieron Michael y Claire O’Kelly en Newgrange: Archaeology, Art, and Legend.
Y lo siguen siendo. Multitudes de personas acuden aquí cada año durante el solsticio de invierno (el comienzo del año nuevo neolítico) cuando, cada amanecer durante casi una semana a finales de diciembre, un rayo de luz solar inunda gradualmente la cámara interior de Newgrange a través de un portal diseñado precisamente para ese propósito (quizás astrológico).
«Lugares delgados» es como llamaban los celtas a los sitios donde la línea entre los vivos y los muertos, lo mundano y lo místico, es casi permeable. Newgrange es, sin duda, uno de estos lugares, repleto no sólo de los misterios de la prehistoria, sino también del saber popular y las leyendas de la Isla Esmeralda.
Basado en The world’s most haunted places de LIFE