Un intento de análisis a profundidad de la comparecencia del Presidente Chaves en la Asamblea Legislativa.
Ocean Castillo Loría
I
Este análisis, debe iniciar con la exposición de una realidad teórica de nuestro sistema democrático: Constitucionalmente, los miembros de los supremos poderes de la República, están protegidos. Esa protección, se llama inmunidad.
Para que, se levante la inmunidad, se requiere la intervención de la estructura política por excelencia: la Asamblea Legislativa. Para decirlo desde una visión estructural – funcionalista (Helio Jaguaribe), el rol del Legislativo en este proceso, es central.
A ella le corresponde la valoración del levantamiento de esa inmunidad, en ejercicio del principio del control Constitucional – institucional entre poderes (Montesquieu, Madison, Hamilton, Jay). Esto es parte esencial del equilibrio democrático. Tal intervención, es también una garantía: la inmunidad, no debe, ni puede, levantarse con facilidad, pues de ser así, abriría las puertas, a, por ejemplo, constantes persecuciones políticas.
En esta línea citamos el artículo 216, del Reglamento de la Asamblea Legislativa: “Trámite en Comisión de la acusación: Tal Comisión, una vez organizada como lo dispone este Reglamento, recibirá todas las pruebas que presenten, tanto el acusador como el acusado, y terminada la información, dará cuenta de ella a la Asamblea, acompañándola con el correspondiente informe”. (Valga decir, que ese informe, puede no ser único, o sea: puede haber: “informe de mayoría” e “informe de minoría” o “tres informes de minoría”: si se observa el comportamiento de la Comisión Legislativa, es posible que se cumpla el primer escenario que hemos planteado).
Frente a este artículo, se abren debates desde la perspectiva del Derecho: ¿Debía la Comisión acotar su ámbito de acción a lo jurídico y no, a lo político?; ¿Cómo hacer esa acotación, siendo una Comisión política y no, un tribunal jurídico?
En un hecho sin precedentes para la historia de Costa Rica, la Corte Suprema de Justicia, le solicitó a la Asamblea Legislativa, levantar la inmunidad del Presidente de la República, lo que le podría llevar a enfrentar un juicio penal, por el presunto delito de concusión.
Esto, se fundamenta en una acusación de la Fiscalía General de la República, por el presunto uso indebido de fondos provenientes del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Conforme al expediente 25 – 000019 – 033 – PE. la Fiscalía, señala al Presidente Chaves y el entonces, jefe del Despacho Presidencial (Jorge Rodríguez Vives, actual Ministro de Cultura), como inductores del uso de los fondos del BCIE, para favorecer a la empresa RMC La Productora S.A., propiedad del empresario Christian Bulgarelli, con un contrato por aproximadamente, 405 800 dólares.
Parte de esos recursos, unos 32 000 dólares, habrían sido transferidos al asesor, Francisco Cruz (Alias; “Choreco”), con el fin de alquilar una vivienda, para el uso del Presidente Rodrigo Chaves Robles.
Para la Fiscalía, es aquí, donde se configura el delito de concusión (Que es: el abuso de poder, para obtener un beneficio económico indebido); en esta lógica y conforme lo establece el Estado de Derecho, se ha constituido una Comisión Legislativa, de cara a poder determinar, si el levantamiento de la inmunidad procede. Como parte de esa labor, el Presidente de la República, ha comparecido, ante dicha Comisión.
En el fondo, el oficialismo, ha sufrido una importante derrota en su comparecencia en la Asamblea Legislativa: primero, porque el proceso de levantamiento de la inmunidad, se está llevando a cabo (Demostración de la solidez institucional). Esto, no es tomado en cuenta, por “el ciudadano promedio”, sobre todo, aquel, que, aunque a veces con vergüenza, apoya al gobierno.
Para ese “ciudadano promedio”, le es difícil entender que, una cosa es el control político y otra, un juicio de corte administrativo o penal. Es decir, la comparecencia no es un juicio – legal, y en tanto ello, no requiere de “una sentencia judicial”.
Es decir: el Derecho Constitucional, prevé el procedimiento del pasado 22 de agosto: el objetivo de ese procedimiento, es la determinación de una decisión política (No judicial): el levantamiento de la inmunidad presidencial: ¿Para qué?: ahí sí, para llevar a Rodrigo Chaves Robles, a la vía judicial.
De nuevo, la comparecencia no fue un juicio – legal, fue un ejercicio, que, por la vía del Derecho Constitucional, resuelve si los diputados, deciden dar vía o negar, que los hechos de fondo (El tema de los “cariñitos”), sea conocido por la palestra judicial.
Desde esta lógica, no se puede hablar de “judicialización de la política”, el marco del Derecho Constitucional, al permitir el acto jurídico político, consiente, la intersección del control jurídico y el político. Es decir, es un ejercicio normal (Y, por tanto, normado, lo que combate el concepto de: “judicialización de la política”). Véase, que no se debilitan, los mecanismos de la democracia representativa, por el contrario, su sola acción, los fortalece.
Esta es la realidad objetiva, pero esa realidad, puede ser manipulada: esto es lo que intenta el oficialismo, desde las herramientas del populismo y el neo populismo. Por ello, el Presidente y sus partidarios, hablan de “un golpe de Estado Judicial”. Con estos discursos, a su vez, se polariza a la sociedad, digámoslo técnicamente: se construyen bloques identitarios (Frederick), de apoyo al Presidente frente a las instituciones.
No hay tal cosa como un “golpe de Estado Judicial”, cuestión de leer la Constitución Política (Cosa que no han hecho el Presidente, sus partidarios o muchos de ellos; y hasta el abogado de Chaves Robles); para darse cuenta que, en nuestra República, queda consignada la división de poderes y el debido proceso.
En esa línea, la Asamblea Legislativa, ejerce control político, no judicial (Cuestión de repasar la materia de Cívica en la secundaria). Aún más, pese a las tácticas dilatorias del Ejecutivo, el funcionamiento Republicano, es el que los obliga a asistir a la comparecencia.
Ahora bien, para que se le levante la inmunidad al Presidente, dos tercios del Plenario Legislativo, deben votar a favor: políticamente, esto es difícil, nótese que, lo decimos de una vez: de no darse la votación con los resultados mencionados, el oficialismo proclamará “su victoria”; decimos nosotros, “su falsa victoria”.
Esto nos lleva al análisis desde las Ciencias Sociales, más cercanamente, desde las Ciencias Políticas: hemos visto, la realidad objetiva, pero una cosa es eso, y otra, cómo esa realidad se mediatiza: desde el análisis del Derecho (Propio de abogados), desde el análisis político (Propio de politólogos), esa mediación, busca “O debería buscar”, el acercamiento a la realidad objetiva. Pero, desde los actores políticos, es otra cosa: en el caso del oficialismo, la mediación busca distorsionar esa realidad, por medio de las herramientas del populismo y el neo populismo.
Esto es preocupante: porque el mensaje del binomio Chaves – Villalobos, lo que hacen es: esparcir alarmismo, desinformación e ignorancia (Criterio del abogado penalista, Gerardo Huertas Angulo, en su artículo: “Delirios mesiánicos presidenciales”.
Chaves y Villalobos, se atuvieron al libreto populista y neo populista: “la institucionalidad legislativa y judicial, es enemiga de lo que el oficialismo desea para Costa Rica”; la “ciudadanía promedio”, se “traga ese discurso”: ¿Por qué?: porque hay una desconfianza ciudadana hacia la institucionalidad.
De estas ideas iniciales, las duras tesis del “Chavismo”: “no me controlen” (Para eso, se deslegitiman dichas instancias); esas tesis, se aprovechan de la ignorancia cívica del ciudadano promedio: “no hay independencia de poderes”, “no hay democracia en Costa Rica”.
En la teoría de la democracia (Basta leer a Robert Dahl o a Giovanni Sartori), “el que nada debe, nada teme”: es decir, para probar los señalamientos ante un ciudadano, esa “prueba”, debe someterse al debido proceso: sea en el control político, sea en el control judicial.
El populismo y el neo populismo dictan: “toda autoridad debe someterse al control político o judicial, menos el Presidente Rodrigo Chaves”: ¿Qué dicen los troles sobre Rodrigo Arias o la Contralora General de la República?; ¿Cómo usan el odio, para hacer sus señalamientos?
Para ese manual populista y neo populista, no importan la serenidad en el ejercicio del poder, no importa la transparencia (Por eso, se insiste en la categoría del “Estado profundo”). Lo que el oficialismo necesita es “el control político, convertido en confrontación”; lo que el oficialismo necesita, es “que el ciudadano ignore las reglas de juego, ellas, derivadas del Derecho” (Para eso, usaron un lenguaje confrontativo y emocional, en la apertura de la comparecencia). Así, el oficialismo, se pone de lado: de la opresión, de la ilegalidad, de la injusticia.
Con lo dicho, debemos hablar de la “calidad cívica del ciudadano promedio”, de “la calidad educativa del ciudadano promedio”: si vemos la estrategia del abogado Villalobos ante la Comisión Legislativa, más que “demostrar” sus tesis, lo que hizo fue: “exponer la teoría jurídica”.
Para el oficialismo y sus partidarios, “esto refleja la cátedra del abogado del presidente”: dado que, la Comisión mencionada, no era un tribunal de tesis de corte universitario, no es útil, la sola exposición de la teoría: ¿Dónde demostró Villalobos su visión teórico – jurídica?: en ningún lado.
De hecho, esa exposición teórico – jurídica, era parte de la estrategia implícita, de “salirse del fondo del expediente”, aunque explícitamente decía: “que no se iba a salir de él” (Tanto él como el Presidente, usaron 4 horas de exposición para ello). Villalobos, se “comportó” “como universitario” (Digamos), en una palestra que, no correspondía. Desde un lenguaje popular, “el que no ha visto un altar, ante cualquier horno viejo, se persigna”. Por si fuera poco, solo dejamos un ejemplo de ese “nivel catedrático”: dijo el abogado: “hay dos posibles interpretaciones, dos extremas y una en el medio, y no por estar en el medio es la correcta, pero en este caso si lo es” (La Cantinflada, es evidente).
Desde la epistemología, si se analizan la lógica de los argumentos de Villalobos, no se encontrarán, sustentos empíricos. Entonces la “cortina de humo”, viene compuesta así: la exposición, pude parecer impecable, pero no tiene ninguna relevancia empírica. Quien escribe estas líneas, ha estudiado los sofismas desde las Ciencias Políticas y la Teología. Esto, de la “cortina de humo descrita”, está más que demostrado.
Acerquemos el lente epistemológico, para ver el tinglado de la mayoría “de la cátedra de Villalobos”:
- Los argumentos de Villalobos, parecen lógicos.
- Pero, esa lógica depende de las premisas, que el abogado ha elegido y que, no están explícitos.
- Pero la validez empírica de los argumentos, nunca fueron demostrados.
Por esto, de nuevo, se requieren las herramientas del populismo y neo populismo: los medios Estatales, los periodistas de Casa Presidencial, las redes sociales Estatales, los videos institucionales, se trastocan en medios, periodistas, redes y videos, del gobierno de turno.
Desde el Derecho, esos medios, esos periodistas, esas redes, esos productos audiovisuales, deben estar al servicio del Estado, no de los gobiernos de turno; pero desde las teorías del populismo y del neo populismo, es lo contrario: no hay destinos específicos; el interés general, es el del gobierno; aún más, es el interés del Presidente Rodrigo Chaves Robles.
Esto, conduce a la confrontación del Derecho, con el “neo populismo de derecha” (Éste, combina, las herramientas del populismo clásico con la profundización del modelo economicista, esto unido a la conversión de la política en espectáculo), que estamos viviendo desde el 2022: si se lee el Artículo 361 del Código Penal, se verá que, si el funcionario público, usa bienes o servicios, también públicos, con un fin distinto, al objetivo para el que existen, ese comportamiento, tipificado como peculado, se sanciona.
Desde el neo populismo, esto no importa: maquiavélicamente, “el fin justifica los medios”, difundir y proyectar videos institucionales, con el objeto de defender a Chaves, es lo importante. Desde el Derecho, la evidencia, podría configurar el delito tipificado. Desde el Derecho Constitucional, se estaría afectando la Probidad Administrativa (artículo 11, de la Constitución Política).
Esto es clave: ¿Por qué existe el Derecho Constitucional, el Derecho Administrativo?: porque la política requiere “reglas de juego”, entre otras cosas, para no erosionar la legitimidad (aceptación) y por tanto, el apoyo al sistema (David Easton): más concretamente, existen reglas, para impedir la erosión de la confianza ciudadana (El apoyo difuso al sistema, diría Easton). Esto es parte de los fundamentos del Constitucionalismo contemporáneo.
El otro tema viene desde la ética: si nos ponemos los lentes de que: “toda acción debe tener consecuencias”, entonces: si los bienes públicos (Y, por tanto, de impacto político), son utilizados para fines que no son los estipulados por la ley, se debe generar la sanción judicial respectiva.
Si nos ponemos los lentes de que: “toda acción, debe ser juzgada en su bondad o maldad, por el contexto en el que se desarrolla”, entonces: dependiendo del contexto, se puede definir la violación “a la sacralidad de los bienes públicos”. Dependiendo de ese contexto, se podría establecer, si el gobernante (Chaves), puede mimetizarse, encarnarse en el pueblo (Objetivo del populismo y neo populismo).
Desde el Derecho, las investigaciones deben determinar lo que, desde esa rama del conocimiento, se definen como “elementos objetivos y subjetivos del tipo penal”. Para quienes no somos abogados, cabe la pregunta: ¿Bajo esta lógica, podrá la Fiscalía investigar tales hechos, de oficio?; desde las Ciencias Políticas y la Comunicación Política, nada de eso importa: los medios Estatales, fueron y son usados, para que, el oficialismo emitiera y emita, su versión de la realidad objetiva de la que hemos estado hablando.
En otro orden de cosas, de nuevo: para el populismo y el neo populismo, la comparecencia, no era parte del proceso jurídico – político del que hemos estado hablando. Para ellos (Los oficialistas), un acto formal de la política costarricense, es o debe ser, o fue un circo, conteste con los postulados de ese populismo o neo populismo.
En la línea populista y neo populista, la movilización es clave: si se observa la teoría clásica de partidos políticos y grupos de presión (Bobbio, Duverger, Meynaud, Sartori), en el caso de los primeros, se moviliza para que los ciudadanos que emiten el voto, lo hagan por los respectivos grupos políticos; en el caso de los segundos, entre sus acciones directas, se encuentra, la marcha y la concentración de personas, este último actuar, es copiado por el populismo y neo populismo.
Este tipo de estrategia, es funcional, si la movilización es grande (es decir, se moviliza mucha gente). En el populismo clásico, el ejemplo es el Peronismo en Argentina, o más cercanamente, a las movilizaciones de Chávez Frías o Maduro Moros en Venezuela.
En el caso costarricense, esa movilización, ha resultado fracasada para el “Chavismo”, esto le ha abierto la puerta a la oposición, para hacer un cotejo: “Si movilizan tan mal para las marchas, pocos votarán por ellos en el 2026”.
Propiamente, en este último caso, por lo menos se pagaron 23 autobuses: ¿Cuánta gente pudieron movilizar?: en el caso de los neo populismos, esto es muy importante, en el caso costarricense, esto ya no importa: la candidata presidencial del oficialismo, se hizo presente, “para tomarse fotografías”, pero, la realidad es que, el neo populismo oficialista, parece no motivar para movilizarse, parece no generar esperanza, parece no ser creíble para la ciudadanía (Esto es sustituido, por la red de troles en Internet). La presencia de Laura Fernández y varios ex ministros, parece, que, en efecto creyeron que se podría tener una gran movilización, cosa que, no resultó cierta.
Esta tesis, nos lleva a algo clave en materia de comunicación política y hasta de política electoral: la candidata presidencial y muchos candidatos a diputados, se hicieron presentes a un evento, poco popular y poco soberano (Recuérdese el nombre del partido oficialista). La salida por la que el “Chavismo” ha optado, es por “arreglos fotográficos de corte digital”, esto para simular: “grandes movilizaciones”.
Por otro lado, regresando al tópico del control: ¿Quién pagó esa movilización?; el interés político es evidente. Pero, además, podría hacerse una “valoración de eficiencia”:
- ¿Cuántas “puestas en escena” se han hecho los miércoles desde mayo del 2022?
- ¿Cuántas giras ha realizado el Presidente?
- ¿Cuántos troles tiene pagos el gobierno? Y solo como ejemplo: ¿Cuántos han sido pagados con fondos del BCIE?
- ¿Cuántas cadenas de televisión dominicales se han trasmitido?
- ¿Cuántos “reposteos” de la propaganda gubernamental (Favor no confundir con la categoría de “comunicación de gobierno”, propia de la Comunicación Política), se han reproducido en las redes institucionales del Estado?
- ¿Cuántos medios vasallos están recibiendo dinero? Y ¿Cuántos son parte de la cadena de amenazas a analistas políticos y opositores?
- ¿Cuál es la resultante, de todo este aparataje?: ¿La convocatoria de unas 150 personas en las afueras de la Asamblea Legislativa?
Por si fuera poco, Francisco Gamboa, candidato a la vicepresidencia del oficialismo, afirmó que, movilizaron 112 buses, y que llegaron unas 5 000 personas a la convocatoria (Cosa que, por la vía testimonial, se sabe que no es cierta).
Además, no se puede olvidar que, en varias oportunidades, el “Chavismo”, indica que da 10 000 colones por cada asistente: digamos que, Gamboa, dice verdad: entonces, 5000 personas a las que se les da 10 000 colones, da como resultado: 50 millones de colones; a eso se suma, el costo del transporte (No importa si hay donaciones: “no hay almuerzo gratis”). Estos datos, permiten otras preguntas: ¿Cuál es la fuente de financiamiento de la que el partido oficialista tomó el dinero?; ¿Pagó el Poder Ejecutivo?; ¿Pagó el cooperativismo?
II
Asimismo, en lo que refiere propiamente a la comparecencia, desde el inicio, el Presidente se atuvo al “libreto neo populista” de “medias verdades” (Para no decir mentiras), y amenazas; luego, entraría en “otro ritmo”: el mensaje es: “soy perseguido, por decir la verdad (“hay pueblo y ‘ticos con corona’”), por ello, los “coronados”, buscan venganza, ligados al Poder judicial”.
Epistemológicamente, esta es una narrativa politizada: los adversarios, también la tienen. Chaves construye (Le construyen), un relato para oponérseles. A ese relato, no le interesan los hechos objetivos, lo que le importa es: moldear la opinión pública. Para los solicitantes del levantamiento de la inmunidad, hay actos de corrupción; para el binomio: Chaves – Villalobos, es persecución política.
Evidentemente, en esa narrativa, no hablará de los poderes fácticos, a los que presuntamente sirve (¿Cuál es el papel de las mafias y el narcotráfico, en el presente periodo gubernativo?); a modo de “cortina de humo”, Chaves insistió en el tópico de la “venganza”, acentuando en ocasiones, hacia los hermanos Arias Sánchez, a veces, hacia el Poder Judicial.
Por otro lado, en materia de comunicación política, no se puede perder de vista, la dinámica entre formas y fondos: la forma del abogado Villalobos, pudo “tapar” las falencias de sus argumentaciones de fondo; en el caso de Chaves, falló en las “formas y en los fondos”. Esas fallas, lo llevaron a enredar relatos (“Un arroz con mango”, diría el común).
Por ejemplo, en un momento determinado, el Presidente, trató de desvirtuar una realidad objetiva: Estados Unidos coordinó con el Poder Judicial y el Organismo de investigación Judicial (OIJ), esto, para descubrir que, Celso Gamboa, tenía contactos en 2023, para introducir drogas al país (No se olvide: Chaves gobierna del 2022 al 2026).
Una ilustración en términos de las fallas en las formas, es el siguiente: el Presidente se hizo presente a la Comisión, con su abogado (Cuya especialidad es el derecho penal y no el administrativo o constitucional), esto deja un meta – mensaje: “si va con el abogado, es porque la debe, y si la debe, la teme”.
En la misma lógica de las formas, por ejemplo, pudo verse que, el abogado José Miguel Villalobos, buscaba “quedarse con la última palabra”, para tratar de imponer su narrativa (Cosa totalmente válida).
En materia de distracciones, mentiras y tergiversaciones, fue claro, que, en pro de defender al Presidente, se trató de instalar la falsa tesis de que, en la audiencia de la Comisión, se estaba realizando un juicio – legal (Y no un ejercicio de control político): Para evitar el análisis, la herramienta que, por ejemplo, Villalobos usó, fue la verborrea (Mecanismo y táctica de dilación y saturación).
El doble juego argumental (También usado políticamente), se vio, cuando el abogado, hablaba de “la fortaleza de la ley”: en efecto, esto sería un reconocimiento a la fuerza de la Constitución Política de 1949.
Pero, si se observa el discurso y las acciones del “neo populismo de derecha”, lo que se desea es, socavar esa fuerza. Pese a ello, mientras se exponía que “se estaba en un juicio”, por medio de la verborrea, se decía que: “La Asamblea Legislativa, estaba haciendo, lo que tenía que hacer” (La contradicción es palmaria).
¿En qué colabora esto al fortalecimiento de la democracia?: en nada. En nada colaboró la estrategia del abogado Villalobos, de enredar la Comisión Legislativa, queriendo hacerla ver, como foro pseudo judicial. En esto se le dio gran espacio a su discurso (Mecanismo y táctica de judicialización del espacio político: Villalobos, trató de imponer lenguaje y lógica jurídica compleja, para confundir y mostrar “una supuesta superioridad técnica”, ella, en oposición a los diputados y al Fiscal, Carlo Díaz).
El otro ingrediente de esa estrategia, es tratar de implantar la tesis de que: “los otros acusados en el caso, debían ser involucrados”: por ejemplo, la Comisión Legislativa, tiene un objetivo muy concreto, para lograrlo, no necesitaba (O necesita), llamar a todos los acusados. Tampoco necesita, pedir el expediente, de la acusación contra Christian Bulgarelli, incluso, se insistía en que, a alias “Choreco”, se le incluyera en el expediente, cosa innecesaria: ¿Se estaba analizando levantar la inmunidad a tal persona?: no. Esto demuestra los sofismas de la defensa presidencial, pero, además, como es lógico, tal y como diría nuestro pueblo: “el abogado del Presidente, se defendía como gato panza arriba”.
En suma: en el escenario de la formalidad política, parte de la estrategia oficialista, fue enredar las “formas”, por ejemplo: el mismo abogado del Presidente, le interrumpía en algunas de sus alocuciones, esto, no era permitido reglamentariamente. El irrespeto a esa misma formalidad, fue claro, cuando la televisión, permitió ver al Presidente de la República, mascando chicle y viendo su teléfono celular.
En lo que refiere a las estrategias políticas, no es extraño que, por ejemplo, un medio de comunicación de prensa digital, pro oficialista, apenas terminada la comparecencia, publicó un pseudo análisis, de un presunto profesional en comunicación política (Al que, por cierto, en el pasado como músico, se le quedó debiendo dinero en una campaña electoral), defendiendo al abogado presidencial.
Por su parte, un canal de televisión neo – pentecostal (Televisión abierta), repitió en varias ocasiones, un pseudo análisis de una joven (Por cierto, estudiante de economía), que era “víctima”, de una “entrevista – editorial”, en la que de “todo a todo”, se defendía al oficialismo.
El mensaje era tan abierto que, el periodista y “director del noticiero”, confesó que había sido periodista de la diputada Pilar Cisneros, en la Asamblea Legislativa. Como contraparte (Y evidencia de cómo estamos en materia de cultura), una periodista, directora de un noticiero radiofónico, se dio el tupé de preguntar, si el Fiscal General de la República, era abogado.
Así, pudimos encontrar “evidencia empírica”, en el sentido de la existencia de una estrategia, en la que los “mediadores”, pro – oficialismo, buscan a toda costa reafirmar los mensajes de tipo neo populista. No en balde, en sus exposiciones, José Miguel Villalobos, marcaba mensajes centrales, que pueden ser o serán, fundamentales para futuras campañas de desinformación (“Ventrílocuo técnico”).
Así las cosas: en la palestra política relacionada con este tema, las piezas quedaron colocadas del siguiente modo:
- El Presidente, que, por ejemplo, en “sus puestas en escena de los miércoles”, se muestra como el “jaguar ofensivo”, pasó a convertirse en una víctima, cuyos agresores, son el Fiscal General y el Partido Liberación Nacional (“Los hermanos Arias”). Con esto, el oficialismo, escoge a su adversario para la campaña electoral del 2026: el PLN.
- Su abogado, José Miguel Villalobos, quien tenía como labor: “enredar un pleito, que sabía no podía ganar”: una vez más, en ese afán, buscaba, por ejemplo, que los diputados y la audiencia se cansaran y no siguiesen el hilo argumental de lo verdaderamente importante.
- Las redes de troles y los “medios vasallos”, quienes, desinformarán durante toda la coyuntura. De hecho, en este momento, ya esa operación, está en plena actividad.
- El Fiscal, encarnaría lo propio del Poder Judicial: la deslegitimación de la interpretación jurídica del Fiscal, alimentaría la tesis de que: “el Poder judicial, es tan corrupto, que da espacio para conflictos personales” (Díaz versus Chaves). De hecho, pudimos escuchar en la comparecencia, la frase: “Díaz me tiene rencor”. Chaves ha tratado y trata de personalizar el conflicto. El Fiscal, no ha caído en esa trampa, lo que implica una derrota táctica para el Presidente de la República.
Con esto dicho, regresamos a la tesis de Olivier Dabéne, en su libro: “Costa Rica: Juicio a la Democracia” (FLACSO, 1992): la política en el país, se juega en dos escenarios:
a) Uno formal y reglado.
b) Otro, informal y espontáneo.
En buena teoría, un evento, como la comparecencia en una Comisión Legislativa, pertenece al primer escenario, pero en el “operates”, en la práctica, la Comisión a la que compareció el Presidente y su abogado, permitieron que, en lugar de una presentación ante un órgano legislativo, se diera una especie de “teatralidad” entre ambos: por ejemplo, excesivos diálogos (En esto la formalidad y el cumplimiento de las reglas, se le fue de las manos a la Comisión).
En esa dinámica, Villalobos, “trataba de enredar el pleito”: solo como ilustración, exponiendo, que la Comisión, debía verificar, la solidez judicial del armado del caso por el que se acusa a Chaves Robles, de nuevo: la Comisión, no es de competencia jurídico – técnica, es de competencia fáctica: debe responder a la pregunta: ¿Existen hechos suficientes, para establecer la duda de si se levanta la inmunidad?
Esto último permite reflexionar sobre la manera en que los neo populismos, buscan “confundir a los incautos”: supuestamente, el Presidente Chaves, es “víctima” de una venganza orquestada desde el Poder Legislativo (Rodrigo Arias, por decir lo menos) y el Poder Judicial (El Fiscal), pero, cuando se pide a una Comisión Legislativa, que verifique la solidez judicial del caso, lo que está haciendo en términos politológicos, es solicitar un irrespeto a la división de poderes (¿No es que el binomio Chaves – Villalobos la defienden?).
Otro modo de engaño, es la misma posición del Presidente Chaves, sobre su calificación de los alegatos de Villalobos: no se puede comparar un conjunto de sofismas, con un verdadero expediente judicial, formulado por la Fiscalía.
En esto, hay un objetivo: postular una “falacia de autoridad”: “las afirmaciones del Lic. José Miguel Villalobos, son las verdaderas, esto, porque Villalobos, ‘es una persona de autoridad’, esto en oposición al Fiscal Díaz, que no lo es”: ¿Y las evidencias y los razonamientos lógicos?: no importan, este es el objetivo de la falacia.
En términos de epistemología y filosofía, el Presidente: exageró y distorsionó, los argumentos del Fiscal Carlo Díaz, esto para que sea más fácil atacarlo o refutarlo (“Falacia del Hombre de Paja”), con esto, desvía de manera negativa, la atención contra el Fiscal.
Desde esta perspectiva, el irrespeto de Chaves es muy grande, desde el “libreto del neo populismo”, de lo que se trataría es, de “contaminar con política partidista”, el ejercicio de las funciones del Poder Judicial, sembrando cizaña y duda, en caso de llegar al juicio por el levantamiento de la inmunidad.
Desde esa lógica, “las pavas, terminan tirándole a las escopetas”. En esto, se observa la coherencia del relato que se quiso establecer ante la Comisión, a saber: “El Presidente, es una víctima de los jueces y las magistraturas”.
Los objetivos políticos de lo dicho hasta aquí, a modo de hipótesis, pueden ser los siguientes:
• Confundir y obnubilar a la opinión pública y la opinión publicada (De nuevo, esta es la meta de los artículos de prensa digital y el programa de televisión, aquí citados). Esto, unido a los intentos de la “puesta en escena de Chaves – Villalobos”: el Presidente, queriendo que le expliquen, como si los diputados fueran “los señalados”, queriendo que le justificasen las preguntas que se le hacían, esto le permitía no responder (Esto lo hizo ver, la diputada del FA, Rocío Alfaro. Al compareciente, no le corresponde juzgar la atinencia de las preguntas. Es triste que, analistas jurídicos, caigan en esa trampa. Esto, fue parte de la brillante participación de la diputada). Tal evidencia, nos permite observar lo que ha dicho, Moisés Naím: la teatralización del poder, el poder del Presidente, es limitado, pero en su “puesta en escena”, trataba de afirmar su autoridad.
- Dar insumos a las campañas de desinformación, esto lo reconoció el mismo Presidente al final de la comparecencia.
- Deslegitimar al Fiscal en lo personal y profesional (“Falacia de autoridad”, “Falacia del hombre de paja”).
- Por otro lado, coyunturalmente, tanto el Presidente Chaves, como la diputada Cisneros, aprovecharon para golpear a la candidata presidencial de “Unidos – Podemos”, Natalia Díaz, quien fue Ministra de la Presidencia de este gobierno, con ello, ayudan a la campaña de la oficialista, Laura Fernández. Parte de esa ayuda, también se puede ver, en los criterios emitidos por la diputada Paola Nájera: ella repitiendo uno de los mensajes centrales del oficialismo: la necesidad de una futura mayoría de 40 diputados, para la próxima Asamblea Legislativa.
- También en la línea, político – jurídica, hemos visto que, Chaves dependía de su abogado, José Miguel Villalobos, pero no solo como su defensor desde la lógica del Derecho, también hemos visto que, es amplificador y vocero del Presidente en su narrativa político – jurídica.
En términos politológicos:
- La Comisión Legislativa, refleja con sus luces y sus sombras, el funcionamiento de la democracia política. En el caso costarricense, es la primera vez, que se establece una Comisión Legislativa, para el levantamiento de la inmunidad de un Presidente (Nótese las luces de la división de poderes: el Legislativo, ejerce el control político, el gobierno de Chaves, hunde en las sombras, el ejercicio del Ejecutivo).
- Las luces de la división de poderes, es clara: a quien corresponde los juicios y las valoraciones técnico – jurídicas, es al Poder Judicial.
- El escenario formal y reglado de la palestra legislativa, no dejo de ser “desordenado”, por la estrategia de Chaves – Villalobos (Hemos visto el tema de los diálogos irregulares, falta de control de tiempos de intervención etc.).
- Hemos dicho al principio de este análisis que, el oficialismo, ha sufrido una importante derrota en su comparecencia en la Asamblea Legislativa, parte de esa importante derrota, es observar a quien “encarna el jaguar”, mostrando miedo, incluso, de ser sometido por diversas causas, a frecuentes comparecencias ante el Poder Legislativo. No se puede dejar de decir que, en ese miedo, a Chaves, se le olvidó el entrenamiento que pudo haber recibido, como funcionario de un organismo internacional, como candidato presidencial; y como gobernante.
- Otra derrota es la refutación del argumento de “golpe de Estado Judicial”: que golpe de Estado más raro:
a) Tiene una investigación previa.
b) Una denuncia que cumple los requisitos del Derecho.
c) Una solicitud de la Fiscalía a la Corte.
d) Una comunicación de la Corte a la Asamblea.
e) Se conforma una Comisión Legislativa, a la que el Presidente puede comparecer para argumentar a su favor (Valga decir, que es lamentable que el abogado del Presidente, perdiese esa oportunidad, transitando un larguísimo camino de sofismas).
f) Un ejercicio de control político reglado: hemos dicho: el Derecho Constitucional, prevé el procedimiento del pasado 22 de agosto, el objetivo de ese procedimiento, es la determinación de una decisión política (No judicial): el levantamiento de la inmunidad presidencial: ¿Para qué?: ahí sí, para llevar a Rodrigo Chaves Robles, a la vía judicial. Ahora bien, para que se le levante la inmunidad al Presidente, dos tercios del Plenario Legislativo, deben votar a favor: políticamente, esto es difícil, nótese que, lo decimos de una vez: de no darse la votación con los resultados mencionados, el oficialismo proclamará “su victoria”; decimos nosotros, “su falsa victoria”.
¿Por qué decimos esto?: porque, el argumento del Presidente Chaves, es: “soy víctima de una persecución legislativo – judicial?”: si se cumple la ley: ¿Cuál persecución?: de hecho, podrían utilizarse las técnicas de análisis de discurso, para ver frecuencialmente, cuántas veces se usó en la narrativa oficialista, las palabras: persecución y venganza.
g) Si se lograsen los 38 votos del Plenario Legislativo, el asunto sería elevado al más alto tribunal del país, de ser el caso, el Presidente, tendrá posibilidad de defensa y el juicio tendría cobertura pública de prensa.
Como puede verse, lo descrito, es totalmente opuesto a “un golpe de Estado Judicial”. Si vamos a la epistemología, desde las Ciencias Políticas y el Derecho, nos daremos cuenta que, el tal “golpe de Estado”, no es factible, desde ningún supuesto.
- Como parte de la derrota, quedó evidenciado el rol de mentira en el que cayeron Chaves y Villalobos: solo un pequeño ejemplo: desde su narrativa, el tema de “dar cariñitos”, era en el fondo, un plan del gobierno, para: desde comprar camas, hasta defender la democracia (¿Qué tal?).
- Pese a los esfuerzos oficialistas, la comparecencia, cumplió su objetivo Constitucional, esto es parte de la gran derrota del binomio Chaves – Villalobos: de haber triunfado, no habría una reacción tan fuerte de las redes de troles.
- Desde la palestra de la amplificación y la vocería, vemos algo interesantísimo: Chaves no solo depende de José Miguel Villalobos, como su defensor legal, depende de él como su amplificador y vocero, en las narrativas más recientes: esto (hipótesis), evidencia las tensiones en el oficialismo: el pasado 19 de junio, Pilar Cisneros, desmentía a Villalobos, en el sentido de la infidencia del segundo, al decir que, Laura Fernández, iba a ser la candidata oficial del Chavismo.
- La cuestión va más allá: el mismo día de la comparecencia, la prensa digital, informaba que, el abogado del Presidente, se había inscrito como precandidato a diputado por el partido oficialista; de hecho, al momento de escribir esta parte del análisis, Villalobos, era electo candidato a diputado por Alajuela; esto nos permite ver la “igualación” del oficialismo, con las tácticas de los partidos tradicionales: no podemos olvidar que, en su momento, el abogado de José María Figueres Olsen, llegó a ser Ministro de Seguridad en su gobierno, luego de fungir como acusador en lo que se conoció como: “El caso ‘Chemise’”; como puede verse, en esas tensiones, Cisneros ha venido perdiendo espacio político. Quizás por ello, la señora diputada, “marcaba a presión” a su par del Frente Amplio, Rocío Aguilar. Al final, de un modo u otro, ella pudo ejercer su control político. Esto, lo logró, gracias a su conocimiento, en la dialéctica marxista, por ésta, Alfaro, “pone en su lugar al Presidente”. Aquí, es donde “el circo neo populista de derecha” fracasó, pues, contrariamente, en un escenario de dominio del Presidente del Ejecutivo, éste, hubiera mandado a callar a la diputada Alfaro.
- En oposición a la imagen tradicional que presenta el Presidente, ante la Comisión Legislativa, Chaves, se presentó totalmente dependiente de su abogado, evidentemente, el mandatario, desconocía el “argumento” jurídico de Villalobos.
- Cuando se lee, “La Microfísica del Poder” (Michel Foucault), se descubre que, muchas de las respuestas, estaban llenas de violencia. Eso sí, podría ser calificada de “violencia fría”, a saber: repitiendo mucho la frase: “con mucho respeto” (En realidad, lo que quiere, es faltarle al respeto). Foucault, nos dirá que, esa es violencia psicológica, en forma de “micro machismo”: es decir, un comportamiento, que refuerza la superioridad masculina y minimiza la autoridad femenina: son “micro”, porque parecen insignificantes, pero, su efecto acumulativo, es devastador.
- También en esta línea, debe saberse que, autoras como la periodista y activista del feminismo, como Rebecca Solnit, hablan de una categoría, denominada: “manspaining”, que significa, que es la acción de un hombre, explicando algo a una mujer, de manera condescendiente, asumiendo que ella no entiende el tema, incluso, cuando ella, es experta en la materia, la idea, es que ella quede como ignorante, Chaves, trató de hacer esto, por ejemplo, con la diputada del Frente Amplio (El ensayo de Solnit, se llama: “Los hombres me explican las cosas”, del año 2014).
Ahora bien, repetimos: en el fondo, el oficialismo, ha sufrido una importante derrota en su comparecencia en la Asamblea Legislativa. La pregunta que se abre es: desde la dinámica parlamentaria: el binomio Chaves – Villalobos, salió derrotado, pero: ¿Tendrán éxito ante el electorado?: esto, solo podrá verse después, para ello, deben seguirse las coyunturas en el entorno político y en la percepción pública (Más exactamente, de los electores).
En otro orden de cosas, desde la psicología como rama del conocimiento y desde la especialidad de la psicología política, podemos decir lo siguiente:
- La personalidad egocéntrica del Presidente, debe buscar salidas a su miedo, tomando en cuenta que las posibilidades de que su inmunidad, pueda ser levantada, existen (Véase que no decimos si esas posibilidades, son bajas, medias o altas). Lo cierto es que: “desde el caso de los ex presidentes”, el tema de: la perrera, la cárcel y los interrogatorios de los fiscales, no son cosa de la imaginación o la lejanía en la cabeza de los políticos.
- El lenguaje corporal del Presidente, representaba su defensa, sus miedos y hasta desconocimiento del procedimiento, del que estaba siendo objeto (Gestos, micro – expresiones y conductas físicas). Lo mismo, quedaba demostrado por su lenguaje verbal (Continuas interrupciones extemporáneas).
- Para decirlo en lenguaje oficialista: la imagen del Presidente, era el de “un jaguar indefenso”: callado, meditativo, en ocasiones, simulando inteligencia emocional.
- En esta lógica: al Presidente, se le vio en dos escenarios distintos: en uno de comodidad (Rodeado de sus seguidores o movilizados); y para algunos comentaristas, mientras escuchaba la exposición teórico – jurídica de su abogado. En el otro, cuando era interrogado por la diputada del FA: gesto descompuesto, mirada de furia, gritos e insultos.
Desde la perspectiva de la evidencia empírica, quedó claro que, unos audios, facilitados por la ex Ministra de Comunicación, Patricia Navarro, en los que, el Presidente, preguntaba por la participación de alias “Choreco” en el caso, es totalmente real. En los audios, se revela que el Presidente Chaves, pidió ver el contrato, por 158 mil millones de colones, con el BCIE, esto, porque, entre otras cosas, quería pedir “un par de chineos, de cariñitos” (Conste: la legalidad de esos audios, no ha entrado en discusión).
Con todo lo expresado, la derrota del binomio Chaves – Villalobos, se levante o no, la inmunidad, es un triunfo adelantado de la democracia. Un triunfo de la democracia política, capaz de poner en aprietos al neo populista de derecha; a ese, que no le gustan: “los debidos procesos”. Por esos “debidos procesos”, ha quedado demostrada, la realidad de los “cariñitos y chineitos”, esto, es quizás lo más relevante.
En este contexto, también vemos algo que, para las Ciencias Políticas es central: ampliemos el lente de análisis: en algún momento, el Presidente, hablaba de renunciar, para ser candidato a diputado, pero: ¿Por qué no lo hizo?: por el miedo a la funcionalidad de la democracia política, a saber, Chaves está al corriente que, “no se puede quedar sin la protección de la inmunidad” (Otra vez: la perrera, la cárcel y los interrogatorios de los fiscales).
En otro orden de cosas, ya hemos visto desde las teoría del posestructuralismo, (Foucault) y la interdisciplinariedad de Rebecca Solnit, que, desde la visión neo populista de derecha, también se trata de invalidar las voces femeninas, especialmente en espacios de poder (En Ciencias Políticas, diríamos: se trata de invalidar las voces de las mujeres en espacios de poder público; y si ese ámbito público es totalizante, entonces, se trata de invalidar las voces de las mujeres, en espacios políticos). Lo contradictorio de todo esto, es que la postulante presidencial del oficialismo: ¡Es una mujer!
Desde las visiones antes citadas (Y se pueden buscar otras), esto es violencia: se trata de deslegitimar (No aceptar), sistemáticamente, la autoridad y el poder; esto, por medio de la malhadada herramienta de la humillación pública (En la palestra de la comparecencia, esa humillación, puede calificarse como política). Esto, viene ligado a la tesis neo populista, del desprecio a la institucionalidad. En síntesis: el neo populismo y los neo populistas, buscan silenciar y someter, a los actores de control democrático: para ellos, esas voces, no tienen valor.
¿Cuál es el resultado político de estas maniobras?: por más “falsa condescendencia”, hay descalificación y minimización. En el caso de la diputada del Frente Amplio, se puede hablar de violencia psicológica, ella, no deja rastro físico, pero destruye: desde la credibilidad profesional, hasta el valor de las “ciudadanías plenas”.
Todo lo anterior, mina el apoyo difuso, al sistema democrático. Asimismo, la comparecencia misma, muestra las diferencias propias, de la palestra política (Niklas Luhmann, siempre nos hizo notar ese peso de la diferencia desde la teoría política). Pero véase que ellas son canalizadas por los medios formales legislativos, eso sí, esos medios no obstan que, por ejemplo, el Presidente Chaves, tratara de ejercer su poder, para atacar, controlar y subordinar: en términos neo populistas: “la oposición no merece respeto, no debe ser escuchada en las condiciones igualitarias que brinda el sistema democrático”. Esto golpea los deberes de responsabilidad y transparencia en democracia. Las posiciones de la diputada Rocío Alfaro del FA, dejan probada esta tesis (Para refutar esto, debería atacarse la reputación de la diputada).
¿Qué hemos tratado de hacer aquí, con algún grado de profundidad?: hablar, por ejemplo, desde la teoría de la democracia, de dos pilares fundamentales: la estabilidad institucional y la igualdad ante la ley. Véase que, hemos tocado algunos elementos del Derecho, pero el tema de este amplio análisis, se desborda más allá de lo técnico – jurídico.
Desde las Ciencias Sociales, ese “reglado jurídico”, no se da en el vacío, sino, en medio de las tensiones de la integración y el conflicto, propio de la política (Duverger); esto incluye: las diputas narrativas (Comunicación Política), las estrategias políticas y las percepciones ciudadanas (Materias inherentes a las Ciencias Políticas).
En la lógica del conflicto político, a los populismos y neo populismos, les conviene la alta polarización, además, de toda suerte, con esa polarización, independientemente de su nivel, los actores políticos, se enfrentan o integran, de acuerdo a sus intereses.
Lo mismo sucede con las interpretaciones y las lecturas de los eventos políticos. En este contexto, la criticidad y la prudencia son claves. El lenguaje usado por el binomio Chaves – Villalobos, aumenta la polarización político – social, reforzando la dicotomía: aliado / enemigo (Esto es esencial, para alimentar la dinámica de la campaña electoral, para favorecer al oficialismo).
Si alejamos el lente de análisis: la ciudadanía será puesta a prueba. El problema es que ella, no está preparada “para ese examen”. En su más reciente libro: “La Mediocracia: el colapso de la democracia costarricense”, el historiador, Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli, nos dice que, desde la década de los 80, las clases gobernantes y políticas, se han dedicado a golpear entre otros factores, la educación, esto, para beneficio de las clases plutocráticas.
El resultado de esa estrategia, es lo que estamos viviendo (El Informe sobre el Estado de la Educación, presentado mientras redactábamos este análisis, nos dice que: durante el gobierno del Chavismo, la inversión educativa, ha caído al máximo, en los últimos 40 años).
Un ejemplo de esto, fueron las declaraciones de la diputada del PLN, Andrea Álvarez Marín, en el sentido que, la Comisión Legislativa, solo ejerce control jurídico: con esto, la legisladora desconoce que: todo proceso legislativo es político. Tal parece que, la diputada Álvarez Marín, desconoce que, la Asamblea Legislativa es una estructura de representación política, cuyos componentes, son los diputados y diputadas, provenientes de los partidos políticos, con visiones ideológicas legitimadas (aceptadas por los ciudadanos, por medio de las elecciones legislativas) y con plena capacidad de ser vistos por la ciudadanía (Valga decir, que, gracias a esa capacidad, es que el Poder Legislativo, es tan mal calificado en las encuestas). En síntesis, tomando en cuenta el presunto desconocimiento de la diputada del PLN, no es raro, que no le haya, ni siquiera, planteado preguntas al compareciente.
Ante este escenario: es poco probable que la dinámica política se desarrolle con sensatez, de hecho, en esa trampa, han caído hasta analistas políticos, son los que han expresado: “el triunfo del binomio: Chaves – Villalobos”, cosa que, desde diversas ramas del conocimiento, hemos refutado. Uno de los grandes desafíos de los analistas, es tratar de mantener un ejercicio que no caiga en juicios anticipados: sabemos lo complejo del desafío, dado que, en muchas ocasiones, “tenemos que, analizar coyunturas en desarrollo”.
Otro elemento de ese desafío es no caer “en la barbarie del especialismo” (Ortega y Gasset); es decir, no se debe caer en lecturas únicas. De ahí el falso postulado: “las acciones deben obedecer a lo que dictan las Ciencias Políticas, la Comunicación Política, el Derecho o la Epistemología”. En síntesis: la comparecencia del Presidente, debe verse más ampliamente: en el marco de un conjunto de transformaciones en el ejercicio del Poder Político.
Esta ha sido la motivación del presente escrito: es triste ver a analistas políticos, caer en interpretaciones simplificadoras, esto no ayuda a la calidad del debate público (Político), peor aún, y lo decimos claramente: hemos leído economistas (Pro oficialistas y de oposición), que, comentando este tema, confunden, por ejemplo, control político, con juicio de Derecho.
Por otra parte, está el rol de la oposición, que, en términos político – electorales, tratará de sacar beneficio de estos eventos. ¿Y de cara al 2026?: una Asamblea Legislativa fragmentada (Por voluntad de los votantes) y sea quien sea que llegue al Ejecutivo, enmarcado en una democracia política, de pesos y contrapesos: ¿Y la democracia social? Esa es otra historia…
III
Desde la década de los 80, la tensión política en términos de modelos de desarrollo, se encuentra entre defender el modelo reformista (De Calderón Guardia a Daniel Oduber) y profundizar el modelo que puede denominarse como: economicista, monetarista o neoliberal (Para algunos autores, este modelo inicia, con Rodrigo Carazo, por medio de la privatización de las empresas de CODESA. Para otros, con Luis Alberto Monge y la aprobación del PAE I).
En “el deber ser”, el sistema democrático, debe procurar la justicia, los neo populismos, buscan socavar esa lucha, tanto en la esfera política, como en la social: en el caso que hemos analizado, hemos referido a la primera. En lo que compete a las herramientas de manipulación, hemos dejado claro que, el binomio Chaves – Villalobos, han utilizado y utilizan el beneficio de la inmunidad, como escudo, ante el control legal – político.
Parte de esas herramientas de manipulación es el uso de la categoría de: “Estado profundo”: esta categoría inicia su aparición, en la política turca de los años 90, entendida como: “una red de burócratas, grupos clandestinos, jueces y militares”, que actuaba fuera de las leyes del sistema democrático formal. Esta categoría, se ha vuelto muy sonada, en el discurso de los neopopulistas (Por ejemplo, Donald Trump).
¿Qué hizo Chaves?: introducir una lectura conspirativa, del conflicto propio de lo político. En la cabeza del Presidente y sus partidarios, hay una red oculta de intereses enquistados en la burocracia, la judicatura, los medios y hasta organismos internacionales. En ese contexto, habría una distorsión del principio democrático, esto, porque la soberanía tendría “recipientes no legítimos”.
Pasando esta página, confusiones como las que hemos visto, de la diputada Álvarez, nos permiten hacer aclaraciones teóricas importantes: por ejemplo, entre la política y lo político: la primera es: la actividad concreta de organizar el poder y su administración (La generación de leyes y políticas públicas).
Entre tanto, lo político es: la dimensión conflictiva y fundacional, del sistema social. Lo político, es el espacio en el que se establecen las diferencias (Ernesto Laclau, Chantal Mouffe); así, los procesos electorales, son parte de “lo político”.
En esta lógica: en el caso de las decisiones que derivan del Poder Legislativo; del Presidente de la República y su gabinete; de los magistrados elegidos por los diputados al poder Judicial; vienen de “lo político”. De “lo político”, deriva “la política” (Incluida la deliberación institucional)
Bajo este marco: un tema como el levantamiento de la inmunidad Presidencial (La política), no dejará de alimentar “lo político” (La campaña electoral), que en el “deber ser”, esto “no debería de ocurrir”, es un mero ideal.
Ahora, yendo a la política, la visión conservadora del Derecho, cae en la trampa de postular explícita o implícitamente, la “fullería de la neutralidad – técnica”: ya lo hemos dicho, la Comisión, no es un tribunal jurídico – técnico, pero incluso, teniendo esto presente, algunos comentaristas políticos, quieren hacer ver la Comisión legislativa, envestida de esa neutralidad.
En realidad, para decirlo conteste a las categorías, que acabamos de definir: “la política está limitada por fundamentos jurídicos, pero en el caso del control legislativo, no excluye el conflicto de “lo político”. Esto es parte de la realidad, de una democracia republicana.
Si volvemos al “deber ser”, las decisiones de esta naturaleza, deben ser jurídicamente fuertes y, políticamente responsables. Esta sería una de las virtudes del sistema democrático. Esto, llevaría a la transparencia. En esta línea, los diputados, deben asumir su función de representación de la población, con plena responsabilidad del peso institucional, con pleno conocimiento de su peso democrático.
En esta lógica, el informe (o informes) del que (O de los que), ya hemos expuesto, debe o deben, estar basado (O basados) en hechos y pruebas, ellos, deben minimizar los criterios subjetivos y hasta percepciones ideológicas. En suma: la calidad técnica, es clave para que el Plenario Legislativo, adopte una decisión informada.
Esa decisión informada, debería contemplar:
a) La contradicción de la denominada “disciplina estratégica”, que se supone es parte del estilo presidencial: ese estilo, se supone, impide que los funcionarios actúen a espaldas del mandatario. Pero resultaría que: dos Ministros y un funcionario, actuaban, digamos, en secreto, para distribuir plata, para pagarle la casa a un amigo de Chaves Robles, esto, como fruto de que: el Presidente, supuestamente, no sabía lo que hacían sus colaboradores, con la plata que él negoció.
b) La paradoja en la exposición presidencial: en la lógica del neo populismo, se citaron un conjunto de casos en que, el Poder Judicial: acusó, allanó, apresó y procesó a gente de otros partidos políticos (Se refería al PLN, el PUSC y el PAC); pero: ¿Cómo el Poder Judicial hizo eso con gente, que se supone es “parte de su red de cuido” ?: la contradicción salta al hacer el análisis: cuando el Poder Judicial, hace lo mismo con el oficialismo: ¿Eso sí es corrupción?: desde la categoría del mesianismo político, Chaves, sería ese Mesías, que no puede ser investigado como cualquier mortal (Si se nos permite la observación teológica, hasta Jesucristo, fue sometido a dos juicios: uno por un tribunal judío, y otro, por un procurador romano).
Vamos a las conclusiones generales de lo aquí expuesto, desde: las Ciencias Políticas, la Teoría política y la Epistemología de esta ciencia social:
- Conteste a la Constitución Política, el régimen político costarricense, es presidencialista, con una marcada separación de poderes. La comparecencia, concreta el mandato de rendición de cuentas; esto, demuestra la efectividad, de la democracia política. La frecuencia con la que se realizan esas rendiciones de cuentas, por medio de diversas formas (Discurso presidencial del 1 de mayo, comparecencias en Comisiones Legislativas etc.), marcan una “normalización”, del escrutinio entre los Poderes de la República.
- Dado el mecanismo del levantamiento de la inmunidad, queda demostrado, que los poderes legislativo y judicial, funcionan como contrapesos al ejecutivo. En oposición, el argumento neo populista, sostiene “que el Presidente, es víctima de una represalia política”. En esa lógica, esa represalia, es o sería orquestada por “el Estado profundo”. En esa narrativa, el neo populista, se reivindica como redentor. Un redentor, que, dicho sea de paso, polariza a la opinión pública y hasta a la opinión publicada.
- La herencia liberal (De Juan Mora Fernández a León Cortés Castro), nos plantea que la autoridad presidencial, está sujeta a la legalidad y al control judicial. El Estado de Derecho, está por encima, de los intereses del Presidente Chaves (O’Donell). En esto, se presenta una diferencia interesante: el populismo clásico, buscaba romper con la democracia liberal, pero el neo populismo (De izquierdas o de derechas), puede convivir con ella, generándole tensiones desde adentro: Chaves y Villalobos, se presentaron ante la Comisión Legislativa, pero cuestionaron su legitimidad. En este caso, el neo populismo, permite el uso de categorías discursivas, propias de un lenguaje tecnocrático – legal (Villalobos) o tecnocrático – gerencial (Chaves): esto, es evidencia de la flexibilidad del neo populismo latinoamericano. Tal cosa, produce la precarización institucional.
- En “el deber ser”, el Presidente de la República, debe colaborar con la gobernanza democrática, desde lo político, como aquí lo hemos definido: el interés de la oposición, es el debilitar el capital político de Chaves. En oposición, el neo populismo de los discursos y acciones del Presidente, busca deslegitimar al Poder Judicial, en teoría política, esto, se denomina “deslegitimación sistemática”. Desde la Sociología Política, se observa como un capital político, busca sobrevivir a costa del otro: “desde el neo populismo presidencial, se busca, impactar la confianza ciudadana sobre el sistema democrático”; en oposición, éste, busca demostrar, por medio de la acción procedimental, la legitimidad de su capital (Touraine).
- Del instrumental clásico del populismo, se observa que, el Presidente, abraza la categoría de “pueblo”, entendiendo por pueblo a los movilizados o a sus partidarios. La Asamblea Legislativa, encarnaría a “los ticos con corona”. Una vez más, si vamos a las herramientas de la Sociología Política (Durkheim, Duverger), la presencia de Villalobos (Luego candidato a diputado por el oficialismo) y, los movilizados o partidarios y simpatizantes, se reforzaban: se concreta así, la oposición: “pueblo” (apoyando al Presidente) versus la élite judicial y política “corrupta”. Esto, concreta lo que nos dice Ernesto Laclau, en el sentido que: el populismo es una lógica política, que construye la oposición entre “pueblo puro” versus “la élite corrupta”. Discursivamente, el populista, busca apelar directamente a las masas: el pueblo se opone al sistema institucional.
- Ligado a lo anterior, la retórica “pueblo” versus “casta” o “elite”, es propia del populismo clásico, Chaves, sería el que conecta con la ciudadanía, deslegitimando, la mediación del sistema político. Esto redefine el conflicto propio “de lo político”: “nosotros – oficialismo / ellos – oposición”.
- La epistemología de las Ciencias Políticas, nos permite ver el uso de las metáforas dramáticas: “golpe de Estado judicial”, “montaje”, buscan capturar y generar emociones (Desde la psicología política, ellas combaten la racionalidad). Esas metáforas, buscan moldear la opinión pública. Ya vimos, que, se trata de anular la racionalidad y más allá de este objetivo: anular los hechos empíricos. Si vamos a un análisis de conceptos, encontraremos lo siguiente: “un golpe de Estado es: una toma ilegal y violenta del poder de un país, que por lo general se hace por las fuerzas militares, para derrocar el gobierno de turno”. Así, hablar de “golpe de Estado Judicial”, es una contradicción semántica.
- La existencia de un ecosistema de: medios de comunicación, audiencias externas, redes sociales, discursos “en vivo”, transforma la audiencia más allá de un “acto político”, en un evento “audio visual” (Sartori), en donde se puede cuestionar la capacidad reflexiva que nos ofrece la modernidad o posmodernidad (Tal y como lo plantea A. Giddens. En este contexto, Moisés Naím, hablará de “la revolución de las tecnologías de la información”). De esta realidad, se aprovecha el neo populismo, pues, éste se vale de la “función de mediación”, para combatir democracias con solidez institucional (Es el caso costarricense).
- Lo anterior, busca una redefinición de la democracia: se trata de hacerla más plebiscitaria y mediática y menos institucional. Por el contrario, los mecanismos institucionales, buscan (O deberían buscar), el interés genuino de la justicia. En el primer escenario, que es el objetivo del binomio Chaves – Villalobos, esto no lo logran (Una vez más: ¿Cómo analistas jurídicos y políticos, afirman que ese binomio ganó en la comparecencia?). A este deseo de una democracia más mediática, se une el postulado narrativo de: “Chaves como luchador contra poderes no previstos en el marco normativo”. Por si fuera poco, esto, lleva a una erosión del equilibrio de poderes (En tanto Chaves, es la cabeza del Ejecutivo, se presentaría como: “intérprete legítimo”, frente a los otros poderes del Estado y hasta el presunto “Estado profundo”).
Ahora bien, dado que, estamos analizando una coyuntura en desarrollo, debemos hablar de la renuncia de la inmunidad, por parte del Ministro Jorge Rodríguez Vives: el 26 de agosto, se informa que, este personero, renunció al fuero dicho, ante la Comisión Legislativa. El razonamiento de Rodríguez Vives, es que lo hace, porque tiene la conciencia tranquila, y demostrará en los tribunales, que no cometió ningún delito.
Dijo el Ministro: “En un acto de coherencia y absoluta confianza en la justicia del país, le he planteado a mi abogado renunciar a la inmunidad. Hemos analizado cada detalle del proceso y he llegado a la decisión de renunciar al fuero como un acto político. No tengo temor alguno”; esto es clave desde la comunicación de crisis y la comunicación política ya que refuerza la tesis de que: “el que nada debe, nada teme” (Ignacio Azurdia).
Estas palabras del Ministro, revelan una nueva contradicción, en el discurso presidencial: él insiste en que, no se puede renunciar a la inmunidad, porque no se puede confiar en la justicia. Es decir, el Ministro Rodríguez Vives, prueba lo contrario.
Por otro lado, desde el realismo político, puede postularse la sospecha: ¿Qué está planeando la clase gobernante desde Casa Presidencial?; Rodríguez, no pudo haber hecho lo que hizo, sin consultar al Presidente. Esta sospecha es totalmente válida, pero no tenemos respuesta a la interrogante expuesta, lo que sí podemos decir es: el diputado oficialista, Daniel Vargas, dijo, que el Ministro, era un valiente: implícitamente, está diciendo que el Presidente, es su antónimo. Esto, le hace perder credibilidad, al discurso del binomio Chaves – Villalobos.
Si volvemos a la comparecencia, veremos que, el Presidente Chaves, hizo “una apertura política”, en la que, trata de realizar “un juicio a los poderes de la República que se le oponen” (Mario Quirós), el hacer de Rodríguez Vives, debilita ese decir del Presidente.
Como puede verse, el tema de la comparecencia del Presidente ante la Comisión Legislativa, nos permite asomarnos a diversos ámbitos del accionar jurídico – político, del sistema democrático: solo como ilustración:
a) La solidez de una acusación jurídica.
b) El contexto político: que, en este caso, incluso podría cubrir el proceso electoral 2025 – 2026.
c) El resultado institucional: que implica la debilidad o el fortalecimiento del Estado de Derecho.
Pero no solo esto, se pueden observar la existencia de varios tipos de juicio (El mediático, el político etc.): “harina de otro costal”, es determinar si estos otros juicios, pesan o pesarán más, que el proceso jurídico, si éste, llega a darse (Una vez más, esto no lo toman en cuenta muchos comentaristas políticos, que quieren hacer pasar su subjetividad como análisis).
En otro orden de cosas, dado que, el oficialismo, habla de “Estado profundo”, vale la pena, preguntarse y responder a la interrogante: ¿Hay un Estado profundo en Costa Rica?: vamos a la historia: si se toma en cuenta que, en Costa Rica, no hay fuerzas armadas y se suma que, hay una fuerte institucionalidad (Contraloría General de la República, Tribunal Supremo de Elecciones, Sala Constitucional); es difícil (Véase que no decimos imposible), la traslación de la categoría de “Estado profundo”.
Dicho esto: ¿Qué sigue, en términos de la formalidad y lo reglamentado?:
- La elaboración del o los informes.
- La discusión de los informes, en el Plenario Legislativo.
- La votación.
- De no lograrse el resultado de 38 votos, el expediente, pasa al Poder Judicial, donde una vez terminado el periodo de Chaves Robles, éste como ciudadano de la República de Costa Rica, enfrente el proceso judicial, por la vía ordinaria.
Lástima tan largo el artículo Ocean. En este país donde a la gente le gusta alardear sin base y menos lectura previa, muy pocos lo leerán. Es un articulazo.