Cuaderno de Vida
Gustavo Elizondo Fallas
Resulta que los diputados se tomaron atribuciones que contradicen el artículo 35 de la Constitución Política que dice: “nadie puede ser juzgado por comisión, tribunal o juez nombrado para el caso, sino exclusivamente por los tribunales establecidos de acuerdo con esta Constitución”, inventaron las comisiones investigadoras, donde cualquier funcionario o ciudadano puede ser llamado, con amenaza de traerlo con la policía, a que un grupo de diputados que no son jueces, ni conocen como funciona el debido proceso mencionado por el artículo 39 de la Carta Magna, además de carecer de la objetividad que debe privar en un juez, se dirigen con irrespeto a las personas que acuden a esta copia de los Tribunales Especiales de la Dictadura de Franco. No tengo ninguna vinculación con procesos que llevan adelante alguna de estas comisiones, pero desearía que un día me llamaran, para en primer lugar negar cualquier declaración amparado al artículo 36 de la Constitución, en segundo lugar, darle vuelta a la silla que me asignen y darles la espalda a estos Torquemadas, que al igual que este azote de la Inquisición, se sienten omnipotentes y omnisapientes, amparados a una inmunidad mal entendida. Aparte de todo, estas comisiones no han pasado de ser “un saludo a la bandera”, con mucho tiempo de discusión estéril, con tiempo perdido para los diputados y para las personas que acuden a las comparecencias, sobre todo, con pocos resultados.
Señores diputados, dediquen su tiempo a legislar, que esa es la función asignada para ustedes por la Constitución, no jueguen de jueces, para eso existe el Poder Judicial, si tienen evidencia de delitos, acudan a los Tribunales, pero no se amparen en la inmunidad para detractar a cuanto rival político se le ponga al frente y tratar de aprovechar para llevar agua a su molino.