Super liga Centroamericana de Fútbol

Progresemos

Carlos Manuel Echeverría Esquivel
cmecheverria@yahoo.com

Carlos Manuel Echeverría

No debería ser pero es. Nos apasione perseguir una esfera antes de cuero ahora sintética, para meterla en una valla con el rival haciendo lo mismo en la otra. Mueve masas, se ha convertido en ciertas latitudes en un arte, mueve millones de recursos financieros y se ha convertido en una de las actividades más integradoras a nivel mundial. Eso es el futbol ahora deporte de todos, niñas y niños, mujeres y hombres. Las naciones y sus pueblos se apasionan por el deporte que hasta influye en el ánimo de quienes producen.

A Costa Rica le gustó sentirse cerca de la cima futbolística, pero el momento evidentemente ya pasó. Ya no asiste a los campeonatos mundiales de las divisiones inferiores ni a los Juegos Olímpicos. Con costos clasificaremos para el próximo mundial, que como están las cosas bien podría no suceder y si sucede es por default de otras selecciones, pues fuera de EEUU y México, excepto por momentáneos chispazos las selecciones de la CONCACAF no cumplen. Para muchos muchachos jugadores que prometen el quedarse afuera de los mundiales es un verdadero desastre que trunca los sueños de muchos de jugar en el exterior y mejorar su condición humana. Son los campeonatos mundiales de futbol la vitrina para exhibirse y demostrar competitividad individual y colectiva.

A mi juicio la situación a la que se ha llegado se debe a un problema estructural por la forma en que está organizado el fútbol.

El problema estructural del fútbol centroamericano es evidente. Los países del área deben tomar una decisión: fracasar a nivel internacional y refugiarse en sus limitados campeonatos o por otro lado, dar un salto de calidad que le permita al fútbol del área ser al menos medianamente competitivo a nivel internacional, con presencia en los campeonatos mencionados y muchos de sus jugadores colocados en importantes ligas.

Los que me conocen saben de mi vocación “centroamericanista”, en el caso mío una vocación ancestral y que plasmé como miembro de la Comisión Preparatoria del SICA (1992), funcionario de la Secretaría General y Embajador de Costa Rica en El Salvador, país del que soy nacional también. No abrigo romanticismo alguno. Simplemente veo que países pequeños como los centroamericanos tienen que buscar economías de escala y la vía es la integración con el vecindario hasta donde se pueda, la que he llamado integración posible. El futbol no escapa a ello.

Años antes de la internet le propuse a mi amigo y periodista deportivo ejemplar Gaetano Pandolfo del diario costarricense La República, la creación de una Liga Premier Centroamericana, profesional y lucrativa, conformada por los 4 equipos más populares de Guatemala, El Salvador, Honduras y Costa Rica, para que tenga sustento económico. La visualicé también como una forma práctica de generar centroamericanismo en la población, necesaria actitud para que un proyecto integracionista hoy a la deriva pueda progresar.

¿Qué lograría un campeonato regional, que fuera el principal de la Región no uno sujeto a los campeonatos nacionales? Al ser los equipos participantes más fuertes se lograría una mayor competitividad, lo que mejoraría la calidad del fútbol y el futbolista, incluyendo las selecciones por supuesto. Al mejorar la calidad mejoraría la audiencia televisiva, así como la asistencia a los estadios en los tiempos post pandémicos que vendrán. Al tener los equipos moro y señor, con un comisionado fuerte, se gestionaría mucho mejor la liga como un todo y cada uno de los equipos. Esto atraería intereses financieros y de los medios de comunicación, lo que elevaría el nivel económico en general del emprendimiento. Habría un “pool” de jugadores regionalizados y sugiero un sistema de reclutamiento (“drafting”) para asegurar la competitividad de los equipos.

Habrá que resolver temas importantes como es el de los campeonatos nacionales que a mi juicio deben seguir, con un sistema similar al de las Grandes Ligas del Beisbol, un semillero y fuente de ingresos para los equipos nacionales no miembros de la Liga Premier, que también deberían recibir una subvención de la liga regional. Los equipos de la Liga Premier podrían participar con sus segundos equipos en los campeonatos nacionales. Se puede empezar también por una Liga que juegue alternativamente un campeonato corto sí, un campeonato corto no. En fin, es un tema que creo debe analizarse con imaginación y realismo, por parte principalmente de quienes tienen los recursos y medios para orientar nuestro deporte rey, así como quienes hoy están vinculados.

Ya lo dije: hay que tomar decisiones estratégicas. No podemos perder de vista que los mexicanos y norteamericanos, así como los europeos, ya piensan en respectivas superligas.

– Exviceministro de Planificación, ex diplomático.


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