El Mandato Impostergable para las niñas, niños y personas adolescentes
Rodolfo Vicente Salazar
Ustedes inician un ciclo de cuatro años. Para un político, cuatro años son un periodo constitucional; para un niño(a) de seis años, es el tiempo en el que aprende a leer, a socializar y a entender si el mundo es un lugar seguro o un entorno hostil. La temporalidad del poder no coincide con la urgencia del desarrollo humano.
Aquí les presento las razones por las cuales las personas menores de edad deben ser el eje transversal de su gestión:
1. Del «Objeto de Protección» al «Sujeto de Derechos»
Históricamente, se ha visto a las niñas, niños y adolescentes (NNA) como «proyectos de adultos» o simples objetos de cuidado. Jurídicamente, esto es un error superado. La Convención sobre los Derechos del Niño establece que son sujetos plenos de derechos.
¿Qué significa esto para ustedes? Que sus voces deben ser escuchadas en el diseño de políticas públicas. No se puede legislar ni gobernar para ellos(as) sin hablar con ellas(os).
2. El Interés Superior del Niño: No es un eslogan, es un mandato
El principio del Interés Superior del Niño es una norma de procedimiento, un concepto legal y un derecho sustantivo. Cada decisión presupuestaria, cada obra de infraestructura y cada reforma educativa debe pasar por un filtro: ¿Cómo afecta esto a la población menor de dieciocho años? Si la respuesta es negativa o indiferente, la política es jurídicamente cuestionable y socialmente irresponsable.
3. Educación para la Paz: La vacuna contra la violencia
Desde la perspectiva de la Educación para la Paz, la inversión en este sector de la población es la estrategia de seguridad más efectiva y económica a largo plazo.
Justicia Restaurativa: Fomentar entornos escolares donde el conflicto se resuelva mediante el diálogo y no el castigo punitivo.
Prevención: Una persona adolescente con acceso al arte, deporte y tecnología es un ciudadano(a) que le arrebatamos a la criminalidad. La paz se construye en los pupitres y en los barrios, no solo en los tribunales.
4. La Inversión más Rentable
Como autoridades, manejarán recursos limitados. Sin embargo, la ciencia económica y jurídica coinciden: cada dólar invertido en la primera infancia retorna multiplicado en capital social, salud y productividad. Garantizar derechos hoy evita costosos procesos judiciales y de rehabilitación mañana.
La madurez de una democracia se mide por la forma en que trata a quienes no tienen voto, pero sí tienen voz. Proteger y garantizar derechos a las niñas, niños y adolescentes no es un acto de caridad, es el cumplimiento de una obligación legal internacional y la única ruta real hacia una paz duradera.
Propuesta de hoja de ruta inmediata:
Para que este artículo no se quede en papel, sugiero que en su primer consejo de ministros incluya un análisis de brechas en la protección de derechos de NNA en sus respectivas carteras.
Checklist Legal: Estándares Internacionales para el Plan de Gobierno
Este listado resume los pilares de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Es lo que su equipo técnico debe validar en cada política pública:
Criterio Estándar Mínimo Exigible
No Discriminación ¿La política llega a niños, niñas y personas adolescentes en zonas rurales, con discapacidad, migrantes o de pueblos originarios?
Supervivencia y Desarrollo ¿Se garantiza no solo la vida, sino el acceso a salud mental, nutrición y ambientes libres de violencia?
Participación Protagónica ¿Existen mecanismos reales (no simulados) para que NNA expresen su opinión sobre este plan?
Inversión Prioritaria ¿Es el presupuesto para este sector de la población «protegido»? (En crisis, el presupuesto para personas menores de edad es el último en tocarse).
Justicia Especializada ¿Cuenta el Estado con protocolos de justicia restaurativa y amigable para evitar la revictimización?
Tres Ejes de «Educación para la Paz» en la Gestión Pública
Para que su administración sea recordada como la «administración de la paz», deben integrar estos conceptos en el Ministerio de Educación y Seguridad:
Desaprendizaje de la Violencia: Sustituir los modelos de disciplina autoritaria por métodos de resolución pacífica de conflictos en las escuelas. La violencia se aprende, pero la convivencia también.
Protección de Entornos: Las escuelas y parques deben declararse «zonas de paz», libres de presencia policial intimidatoria pero seguras frente al crimen organizado.
Cuidado de los Cuidadores: No hay protección de derechos si los maestros, trabajadores sociales y psicólogos están precarizados. Proteger a quien protege es una obligación del Estado.
Reflexión final: El éxito de su gestión no se medirá por los kilómetros de asfalto, sino por la disminución de los índices de maltrato infantil y el aumento en la tasa de felicidad y seguridad de nuestras personas menores de edad.
Abogado y Notario
Especialista en políticas públicas de personas Menores de Edad
Especialista en Ordenamiento Jurídico de Niñas. Niños y Personas Adolescentes
Especialista en docencia universitaria
Master en Derechos Humanos y Educación para la Paz
Académico Jubilado de la UCR y de la UNA (CIDE-INEINA)
Cambio Político Opinión, análisis y noticias
