Se acabó la pandemia

Volví a Suiza

Mauricio Castro Salazar

Mauricio Castro

¡Se acabó la pandemia! ¡Al fin, puta que felicidad! ¡No más covid 19! Vi en las noticias de hace un ratito que se acabó la pandemia: abren los bares y discotecas sin ninguna restricción. Todo vuelve a la normalidad. La BBC lo anuncia con bombos y platillos urbe et orbi. ¡La BBC! No radio tv xyz, sino la BBC…

¡Qué felicidad!

Brinqué de alegría y fue tanta que me fui a buscar fósforos para hacer una fogata con todas las mascarillas que nos quedaban, que dicho sea de paso me tienen las orejas hechas m….casi en carne viva, no sé por qué la gente hace tamaños estándares: ¡los que somos jupones hemos padecido montones durante estos meses! Busqué también un gel para usarlo de combustible, un tarro grande para hacer mi pequeña fogata y evitar así un incendio.

De verdad que me emocionó ver jóvenes bailando desenfrenados y felices. Ver los bares y restaurantes abiertos. Me alegró ver tomas de gente mayor caminando libremente por los parques sin mascarilla, a abuelos jugando con sus nietos…gente distendida y sin preocupaciones.

Y repente oí desde lo más profundo de mi ser…

“Castrosalazar: ¿qué es todo este burumbún, ¿qué te pasa?”—me hablaron desde mi interior.

–Estoy súper feliz mae: terminó la pandemia—fue mi respuesta inmediata.

“Castrosalazar: ¿cómo que terminó?”—me habló golpeado.

-Sí, lo acabo de ver en la BBC: se acabó, no hay más restricciones. ¿No viste el domingo aquí en Lausanne? Solo en espacios cerrados era obligatorio usar mascarilla, en todo lo que estaba abierto nadie usaba mascarilla, la gente corría libremente por los parques—dije con fuerza.

“Castrosalazar: Puta, no pusiste atención una vez más: la BBC dijo Londres. ¡LON-DRES!–Y me lo deletreó:

L-O-N-D-R-E-S– ¿qué fue lo que no entendiste? Que mae tan neocolonialista. Entendelo de una vez: el Imperio Inglés no existe. LONDRES NO ES EL MUNDO. ¿no viste la situación en el sudeste asiático? ¿no estás viendo lo que pasa en las mismiticas Olimpiadas en Tokio? ¿o en Israel? ¿o en Costa Rica? —me preguntó fuertemente mi vocecita interna.

Y me quedé un toque desconcertado no por la referencia a países sino porque siempre me han agüevado los maes aguafiestas, los que llegan a bajarle el ánimo a la gente que está feliz diciéndole lo mal que está todo…

Pero pensándolo bien a lo mejor no entendí bien, seguramente es producto de mi despiste, de mi déficit atencional, cuando veo noticias emitidas por los canales europeos sobre el mundo me ha costado entender que el mundo para los medios de comunicación europeos es Europa, y que los demás están de más….

“Castrosalazar: cochinada de hombrecito…¡ahora se siente europeo el cholo guanacasteco este! ¡no me jodás om! estás muy viejo para no haberte dado cuenta antes de eso, que ridículo el que hacés, estás pálido por falta de sol y no porque sos blanquito europeo, solo para recordártelo: Europa NO es el mundo”—me dijo mi vocecita.

Y quise hablar y no me dejó, y me continuó diciendo:

“Castrosalazar: ¿has visto los mapas? Groenlandia se ve gigantesco y es 14 veces más pequeño que África, incluso es más pequeño que Angola. Canadá se ve más grande que Sur América y tiene la mitad del tamaño?” —me dijo.

Y quise hablar de nuevo y no me dejó y siguió:

“Castrosalazar: los países más al norte se ven más grandes en los mapas de lo que realmente son, y así lo reflejan en todo, y cuando digo en todo es en todo, y ni se diga en los noticieros, manda güevo que a tus 61 años no te hayas percatado de todas esas distorsiones”—me terminó de regañar, digo, de decir…

Si bien le puse atención, no iba a dejar que mi vocecita interna me quitará la felicidad que me causó la notica que la pandemia había llegado a su fin y para mis adentros pensé: tengo una vocecita de conciencia un toque politizada, un toque militante “ol vfachon” para más señas…

Por nada del mundo iba a permitir que me quitara la alegría. Tengo más 16 meses de no dar abrazos, de no hablar sin mascarilla a la gente, de no dejar que me vean mi sonrisa, solo mis colochos y mis lindos ojos que son de ese color entre verde y café que no se puede definir bien y que se me resaltan con la mascarilla, no lo iba a permitir. No y no. La pandemia terminó, lo dijo la BBC. Los ingleses no mienten. Lo anunciaron en Londres y punto.

“Castrosalazar: ¿Qué la BBC siempre dice la verdad? No me jodás, guglea para que veas los casillos que te podés encontrar, empezando por la entrevista a Leidi Di, pero ojo: ¿tenés claro que Londres no es capital imperial desde 1947? Mae, focalícese”—me dijo mi vocecita.

Cuando hice números y los comparé con lecturas que hecho y pelis que he visto me cayó como un balde de agua fría la verdadera verdad… Corrí a apagar la fogata, por dicha solo un par de mascarillas se habían quemado y leí con detenimiento las noticias de tiquicia…la cosa todavía sigue.

Si yo me fui a cholo, no puedo imaginar los miles y miles de gente que vieron la Eurocopa con los estadios a reventar o las celebraciones en las grandes ciudades europeas cuando su equipo ganaba o la locura en Roma…Toda esa gente posiblemente pensó que la pandemia se terminó, como yo.

“Castrosalazar: si son tan poco observadores y pendejos como vos, sin duda pensaran que ya se acabó. Pero no, la cosa sigue. No se deshaga de las mascarillas ni de los geles de alcohol todavía…ni baje la guardia güevón porque por más vacunado que esté todavía le puede dar”—me dijo mi vocecita interna.

Cabizbajo y resignado, hice un inventario de mascarillas y geles y estoy listo para pasar otros 16 meses cubierto, quizás cuando esto de verdad termine hasta llegue a extrañar la mascarilla y el gel–me dije para mis adentros.


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