
La denuncia señala vallas publicitarias en las que se presenta a la actual diputada Pilar Cisneros como “diputada de honor”, una figura que no existe en el ordenamiento jurídico costarricense, creando una apariencia falsa de investidura o candidatura que simplemente no es real.
Guillén fue enfático al advertir que esta estrategia no es un traspié inocente, sino una práctica que induce a error al electorado, al asociar la imagen de una figura pública no candidata con candidaturas que sí están en disputa. “Se trata de una maniobra objetivamente capaz de confundir a las personas votantes, sugiriendo vínculos formales e institucionales que no existen dentro del proceso electoral”, afirmó.
El secretario general recalcó que, aunque en Costa Rica no existe censura previa en propaganda electoral, eso no autoriza a engañar, ni a distorsionar la información con fines políticos. “Aquí no estamos frente a una opinión política, sino ante hechos verificables que pueden vulnerar el derecho ciudadano a recibir información clara, veraz y transparente”, sostuvo Guillén.
La denuncia solicita al TSE revisar la ubicación de las vallas publicitarias colocadas por Pueblo Soberano, recordando que el artículo 136 del Código Electoral establece límites claros a la propaganda, incluyendo la prohibición de instalarlas en vías o espacios públicos, así como la obligación de proteger la limpieza y equidad del proceso electoral.
Liberación Nacional reitera que la democracia no se defiende con trampas ni ambigüedades, y exige que todas las fuerzas políticas respeten las reglas del juego. El electorado merece claridad, no manipulación.
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