Cicunloquio [*]
“das Kind mit dem Bade ausschütten”
“Don’t throw the baby out with the bathwater”
un proverbio metafórico que previene que, al vaciar una tina con agua sucia después del baño, por descuido no se tire también al bebé que todavía podría estar dentro
Yayo Vicente
Los romanos fueron incrementando los estándares de higiene. Sus ciudades llegaron a contar con suministro de agua limpia, con acueductos redundantes para garantizar que el agua no faltara. Incluso algunas casas con servicio de agua intradomiciliar. La ciudad de Roma llegó a tener 11 acueductos.Las ciudades eran planificadas, tenían un “plan maestro” que las ordenaba y resolvía con anticipación los problemas de la vida urbana. Los acueductos del Imperio eran impresionantes obras de ingeniería. Construían canales con una ligera pendiente para que el agua fluyera por gravedad y los accidentes geográficos los resolvían con puentes y túneles. Las aguas sucias o contaminadas las manejaron con la misma diligencia.
Al caer el Imperio Romano de Occidente (año 476), se perdió la autoridad central que mantenía obras públicas, no habían impuestos para reparar infraestructura y se desintegró la organización técnica de ingenieros y obreros. Los acueductos y las alcantarillas que requieren mantenimiento constante, sin un gobierno fuerte se deterioraron y se perdió buena parte del conocimiento técnico.
Europa entró a la Edad Media, que se extendió desde el siglo V hasta el siglo XV, unos 1.000 años. Entre los siglos V y X hubo guerras frecuentes, invasiones y ciudades saqueadas. La prioridad pasó de la higiene urbana a la defensa y la supervivencia. Muchas ciudades se despoblaron y la vida se volvió más rural.
Las ciudades medievales comenzaron a crecer sin planificación. La sociedad medieval cristiana valoraba más la pureza espiritual que la corporal, los baños públicos fueron moralmente rechazados y el lujo se asoció con inmoralidad. Las ciudades crecieron sin infraestructura y sin sistemas de agua limpia o alcantarillado. Europa no se hizo sucia, se empobreció.
La Peste Negra
La pandemia por peste bubónica (1347 y 1351) y que hoy sabemos con certeza científica que la causa fue la bacteria Yersinia pestis, transmitida sobre todo por pulgas (Xenopsylla cheopis) que viven con las ratas, pero pueden picar a humanos. Murió entre 25% y 50% de la población, entre 25 y 50 millones de personas.
Las condiciones eran perfectas para el desastre sanitario: ciudades sucias y hacinadas, calles con basura, indiferencia a las ratas y alta densidad de población. La transhumancia (movimiento de personas) por el comercio entre ciudades, peregrinaciones religiosas y traslados constantes de ejércitos. A todo ese cóctel se le agrega una medicina primitiva, el desconocimiento de la existencia del mundo microbiano y que las explicaciones mágicas se entremezclaron con tratamiento ineficaces.
Los curas decían que era un castigo divino, algunas escuelas médicas que eran los miasmas (“malos aires”), la escuela francesa aseguró que el baño con agua abría los poros por donde entraba el mal, los supersticiosos responsabilizaron a los gatos y al matarlos se incrementó la población de ratas.
Llegamos al agua sucia y el niño
El agua era escasa, de mala calidad y entre más pobre la familia, más agudo el problema. De vez en cuando se llenaba la tina una sola vez para el baño familiar. Se usaba de acuerdo con la jerarquía de los miembros. El primero en bañarse era el marido, luego la esposa, los hijos varones según su edad, después las hijas en orden de edad y finalmente los recién nacidos.
Al final del baño de la numerosa familia, el agua quedaba tan sucia que el fondo no se podía ver. Así que en broma y en serio, se le advertía al responsable de vaciar la tina para que se fijara que no se hubiera quedado el niño dentro del recipiente. Ese es el origen del proverbio alemán del siglo XVI, popularizado por Martín Lutero y luego por autores como Thomas Carlyle: “No botar al bebé con el agua sucia”.
No fue de la noche para la mañana
Construir el marco legal y el sistema de seguridad ciudadana en Costa Rica ha sido un proceso largo, gradual e incremental, especialmente si se compara con otros países de la región. No ocurrió de una sola vez, sino a lo largo de más de 200 años de reformas políticas, sociales y legales.
En el siglo XIX, tras la independencia se promulgó la primera constitución y se definieron los derechos fundamentales, la división de poderes y se fortaleció la justicia y la seguridad ciudadana. Luego se empezaron a promulgar leyes propias, a desarrollar un sistema judicial y organizar al poder ejecutivo. Con la Constitución Política de 1949, se abolió el ejército y la seguridad quedó en manos de fuerzas policiales civiles y no militares, dependiente de leyes y tribunales, un enfoque más preventivo que represivo.
Impacto de la narcoactividad
La narcoactividad (tráfico + lavado + adicción) corroe y pulveriza a una sociedad. El narcotráfico es manejado por personas claramente identificables, distinto a los narcolavadores que se mimetizan y confunden entre el común de las personas. La adicción o el mercado consumidor son víctimas que deben ser abordadas como enfermos y prevenir que más padezcan la enfermedad.
El primer narcoestado fue el Imperio Británico, que comerció narcóticos ilegales para equilibrar la balanza comercial con China (nunca los llevó a Londres). Sembró opio en la India, que en la época era una colonia británica, para vendérselo a los chinos. El consumo se volvió masivo desde el siglo XVIII y afectó gravemente la salud, la política, la economía y la estabilidad social. La Dinastía Qing intentó prohibir el opio: ilegalizó el comercio y consumo, castigó a traficantes y destruyó cargamentos. Las grandes confiscaciones que realizó Lin Zexu y la posterior destrucción del opio británico en 1839, desencadenó un conflicto con el Imperio Británico.
China fue derrotada y obligada a firmar el Tratado de Nankín, con el que a China se le obligó a ceder Hong Kong a Reino Unido, abrir puertos (Cantón, Amoy, Fuzhou, Ningbo y Shanghái) a los barcos ingleses, pagar indemnizaciones económicas enormes (21 millones de dólares de plata), extraterritorialidad (los británicos no estaban sujetos a la ley china) y se fijaron aranceles reducidos para los productos ingleses. El Tratado de Nankín es denominado por la historiografía china como el inicio del “siglo de la humillación».
La erradicación radical (inició en 1949), cuando el Partido Comunista de China tomó el poder y el gobierno de Mao Zedong aplicó medidas extremas y realizó la campaña antidrogas más severa, rápida y eficaz de la historia moderna.
La narcoactividad es tan rentable que maneja masas monetarias descomunales, las que usa sin sonrojarse para proteger sus intereses y facilitar su ilícita actividad. La situación actual no es muy distinta a la vivida por el pueblo chino desde del siglo XVIII hasta bien entrado el siglo XX. También nos afecta en ámbitos como la salud, la economía, la política y la estabilidad social.
Como país y como región, debemos de emplazar la narcoactividad. Otros en otros tiempos y geografía tuvieron fracasos y éxitos, podemos aprender de la experiencia para evitar el mal resultado y enfocar las acciones para salir victoriosos. Es un error deshacerse de los aspectos positivos al intentar eliminar los negativos. Obviemos pérdidas evitables por actuar con excesiva prisa o impulsividad contra ese flagelo. Desde1871 nuestras relaciones con el mundo se han basado en el “respeto mutuo” y desde 1877 en el ADN costarricense está escrito que “La vida humana es inviolable.” La lucha contra la narcoactividad debe hacerse en los términos costarricenses y ¡No botar al bebé con el agua sucia!
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