Los Guardafaros de Eilean Mor
El silencio de las Islas Flannan
Islas Flannan, Escocia, 26 de diciembre de 1900. Lo que debía ser un relevo rutinario de personal en el faro de Eilean Mor se convirtió en uno de los misterios más inquietantes del siglo XX. Cuando el buque de abastecimiento Hesperus llegó a la remota isla, la tripulación se sorprendió al no ver a nadie esperando en el muelle. No hubo banderas de saludo ni señales de vida. Al investigar el interior del faro, el capitán James Harvey y su equipo se toparon con una escena que desafiaba cualquier explicación lógica: la puerta principal estaba cerrada, las lámparas del faro estaban limpias y listas para ser encendidas, y en la cocina, una mesa servida esperaba a unos comensales que nunca llegaron. Los tres veteranos guardafaros, James Ducat, Thomas Marshall y Donald MacArthur, se habían esfumado sin dejar rastro.Las pistas encontradas solo profundizaron el desconcierto. Dos de los tres impermeables de los hombres habían desaparecido, lo que sugería que uno de ellos había salido del faro en mangas de camisa, algo impensable bajo el clima gélido del Atlántico Norte, a menos que se tratara de una urgencia extrema. El registro del diario de bitácora contenía anotaciones perturbadoras sobre una tormenta «monstruosa» y vientos tan fuertes que habrían hecho llorar a marineros experimentados. Sin embargo, no hubo registros de tales tormentas en la zona durante esos días; el cielo, según otros barcos cercanos, había estado en relativa calma.
Las teorías para explicar la desaparición de los tres hombres han oscilado durante más de un siglo entre lo racional y lo sobrenatural. Algunos sugirieron que un ataque de locura colectiva llevó a uno de los hombres a asesinar a sus compañeros y luego lanzarse al mar. Otros hablaron de secuestros por parte de barcos extranjeros o incluso de leyendas locales sobre aves gigantes y espíritus marinos que custodiaban la isla. Sin embargo, la investigación oficial concluyó que una ola gigante, de esas que surgen sin previo aviso en el Mar del Norte, debió de haber barrido la plataforma donde los hombres trabajaban en las defensas exteriores, arrastrándolos hacia las profundidades del océano en un instante.
A pesar de la explicación oficial, el misterio persiste en el imaginario popular debido a los detalles que no encajan, como el estado de la comida en la mesa y la extraña entrada en el diario sobre una tormenta inexistente. Eilean Mor sigue siendo hoy un lugar de peregrinaje para los amantes de lo inexplicable, un recordatorio de que, en los confines de la civilización, el mar guarda secretos que ni la lógica ni la ciencia han podido iluminar por completo.
Inspirado en el libro “Misterios sin resolver: Eventos bizarros que han intrigado las grandes mentes”
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