Más sobre hacia dónde va la energía en el mundo

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Roberto Dobles
roberto.dobles@gmail.com

Roberto Dobles

En mi última columna titulada “¿Hacia dónde va la energía en el mundo?” se analizaron los resultados de diferentes estudios que han realizado a nivel internacional varias de las organizaciones más prestigiosas que realizan este tipo de trabajo.

En esta columna se analizan y se comparan los escenarios anteriores con nuevos escenarios elaborados por otras organizaciones de prestigio mundial.

1. International Energy Agency (IEA): “World Energy Outlook 2019”

El impacto de las políticas públicas existentes de los países en el mundo (incluidas las intenciones políticas anunciadas) se refleja en el siguiente escenario de la IEA para el año 2040:

• Petróleo 27,8%, Gas Natural 25,1%, Carbón 21,3%, Bioenergía 10,3%, Otras Renovables 7,4%, Nuclear 5,1% e Hidroelectricidad 3,0%.

En el 2040, el petróleo mantiene la primera posición, el gas natural pasa del tercer lugar al segundo lugar muy cerca del petróleo, el carbón pasa al tercer lugar.

Le siguen la bioenergía, las otras renovables (solar, eólica, geotermia, etc.) y la hidroelectricidad. Las renovables en su conjunto representarían el 20,7% en el 2040.

2. World Energy Council: “World Energy Scenarios 2019”

En el 2040, los tres escenarios de esta organización muestran los siguientes datos:

i. Escenario 1 (El abastecimiento mundial de energía evolucionaría en un mundo innovador y digitalmente disruptivo liderado por el mercado con un crecimiento económico más acelerado y desigual).

• Gas Natural 31,3%, Petróleo 25,8%, Carbón 17,9%, Biomasa 9,8%, Otras Renovables 6,2%, Nuclear 6,0% e Hidroelectricidad 3,0%.

En este escenario, el gas natural se convertiría en la principal fuente de energía del mundo a partir del año 2040 y su participación hacia el 2060 se fortalecería. El petróleo pasaría al segundo lugar.

Las energías renovables (lideradas por la energía solar, la eólica y la biomasa) también crecerían hacia el 2040 para llegar en total al 19,0%.

ii. Escenario 2 (El abastecimiento mundial de energía evolucionaría en un mundo liderado y coordinado por políticas fuertes, con planificación a largo plazo y acciones globales unidas para abordar los desafíos interconectados, particularmente un futuro bajo en carbono).

• Gas Natural 29,3%, Petróleo 22,8%, Carbón 14,1%, Biomasa 12,2%, Nuclear 9,8%, Otras Renovables 8,3% e Hidroelectricidad 3,5%.

En este escenario, el gas natural se convertiría también en la principal fuente de energía del mundo a partir del año 2040 con una participación del 29,3%. El petróleo pasaría al segundo lugar en ese año con una participación del 22,8%.

Las energías renovables (lideradas por la energía solar, la eólica y la biomasa) también crecerían hacia el 2040 para llegar en su conjunto al 24,0%.

iii. Escenario 3 (El abastecimiento mundial de energía evolucionaría en un mundo fragmentado que contempla políticas de los países con una visión interna, menor crecimiento económico y menos cooperación global).

• Petróleo 30,7%, Gas Natural 23,7%, Carbón 22,5%, Biomasa 9,6%, Nuclear 6,5%, Otras Renovables 4,4% e Hidroelectricidad 2,6%.

En este escenario, el petróleo continuaría siendo la principal fuente de energía del mundo, el gas natural pasaría al segundo lugar y el carbón al tercer lugar.

Las energías renovables (lideradas por la energía solar, la eólica y la biomasa) también crecen, pero a un ritmo menor que en los escenarios anteriores, para llegar en su conjunto a una participación del 16,6%.

3. BP: “Energy Outlook 2019”

En el 2040, el escenario de BP muestra los siguientes datos:

• Petróleo 27,2%, Gas Natural 25,8%, Carbón 20,3%, Otras Renovables 15,4%, Hidroelectricidad 7,0% y Nuclear 4,3%.

En este escenario de BP, el petróleo continuaría siendo la principal fuente de energía del mundo, el gas natural pasaría al segundo lugar y el carbón al tercer lugar.

Las energías renovables (lideradas por la energía solar, la eólica y la biomasa) también crecerían para llegar al 22,4%.

4. Conclusiones

Los estudios internacionales son claros en señalar que en las próximas décadas las energías renovables de bajo costo (lideradas por la energía solar y la eólica) y el gas natural de bajo costo son las fuentes de energía ganadoras en el mundo.

Como adicionalmente lo señala CNBC, las energías renovables (impulsadas por la energía solar y la eólica) y el gas natural están dominando el panorama energético en cuanto al crecimiento futuro de la oferta energética y al aumento de la participación en la matriz energética mundial.

Lo anterior es debido al bajo y decreciente costo y a las bajas emisiones de estas fuentes de energía que resultan de los continuos adelantos tecnológicos.

Muchos otros estudios internacionales refuerzan lo anterior, entre los cuales se encuentran los siguientes:

• “Energy Outlook 2019” de BP: “El fuerte crecimiento de la energía renovable está siendo posible gracias a la creciente competitividad de la energía eólica y solar”

• “International Energy Outlook 2019, with projections to 2050” de la EIA (U.S. Energy Information Administration): “El consumo mundial de gas natural aumentaría más del 40% del 2018 al 2050 en el caso de referencia”.

Las perspectivas energéticas en Costa Rica son diferentes con respecto a las perspectivas mundiales.

Contrario a lo que ocurre en el mundo, la política energética del país restringe fuertemente el desarrollo de las fuentes de energía de bajo costo. Por ejemplo, se restringe fuertemente el desarrollo de la energía solar y se impide el desarrollo del potencial de gas natural que existe en varias zonas del territorio nacional.

Como lo señalé también en mi columna anterior, mientras que los datos muestran que en el mundo se prefieren y se desarrollan las fuentes de energía ganadoras del futuro de bajo y decreciente costo, tecnológicamente avanzadas y de bajas emisiones (como la solar, la eólica y el gas natural), los datos en el país muestran que aquí se prefieren las energías renovables de alto y creciente costo y los caros derivados de petróleo importados que además tienen mayores emisiones.

El consumo de petróleo importado en la forma de derivados sigue creciendo aceleradamente en el país y su participación en la matriz energética nacional ya llegó al preocupante nivel del 62,8%.

En el mundo se tiene claro que el acceso en un país a las fuentes de energía de bajo costo y de bajas emisiones es un pilar clave para el desarrollo económico y social, el bienestar humano y la reducción de la pobreza.

Parece que en Costa Rica no se tiene claro lo anterior ya que los datos oficiales de consumo energético muestran que el país sigue enfocado en las fuentes de energía más caras, tanto renovables nacionales como no renovables importadas (petróleo explorado, producido y refinado en el exterior).


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