El palacio mineral, las minas de sal de Wieliczka
Desde el siglo XIII y hasta 2007, las minas de sal de Wieliczka, en el sur de Polonia, producían sal de mesa (aunque parezca mentira, llegó a ser tan valiosa como lo es hoy el petróleo). Mucho antes de Morton, los mineros esculpieron meticulosa y amorosamente arte subterráneo en sal, estatuas, candelabros e incluso 40 capillas, a menudo arriesgando sus propias vidas (la Capilla de Santa Kinga es la parte más impresionante de este lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO).
«Hay muchas leyendas e historias sobre la mina de Wieliczka», según el Handbook of World Salt Resources. Una de ellas es la de la princesa húngara Kinga, patrona de los mineros de la sal polacos: La historia cuenta que, tras arrojar su anillo de compromiso a una mina húngara, reapareció milagrosamente en Wieliczka.
En las profundidades de este palacio mineral encontrará estatuas de los Siete Enanos e incluso un «fantasma amistoso», una especie de Casper sódico. Se dice que, hasta 2007, vigilaba a los mineros y les avisaba de explosiones inminentes o de la presencia de metano letal diciéndoles: «No vayas».
Pero este mundo subterráneo ha visto su ración de tragedia. En el Jozef Pilsudski Chamher, un transbordador volcó en un lago en 1915, matando a varios soldados prusianos. Hoy en día, una estatua de sal de San Juan Nepomuceno (un santo bohemio que protege contra las inundaciones y los ahogamientos) se alza ante el barco desaparecido.
En 1944, los nazis obligaron a judíos polacos a trabajar en una cadena de montaje de maquinaria aeronáutica en la cámara de Staszic; allí los trabajadores tallaron una estrella de David que aún puede verse.
Hoy en día, la mina se ha convertido no sólo en una atracción turística, sino también en un destino ocasional para los amantes de las emociones fuertes (puenting, windsurf y globo aerostático). En sus profundidades se celebran bodas e incluso conferencias de negocios, y el balneario ofrece tratamientos faciales con algas… ¡pero no exfoliantes de sal!
Basado en The world’s most haunted places de LIFE