23 de enero, 2026

Corresponsal de IPS
NACIONES UNIDAS – Centenares de civiles han muerto en la Franja de Gaza y su población permanece asediada por la violencia y la escasez de suministros, más de 100 días después del alto el fuego estipulado para ese enclave palestino, coincidieron en señalar varios organismos del sistema de Naciones Unidas.
“La crisis en Gaza está lejos de terminar”, resumió Ajith Sunghay, director de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) en el territorio palestino ocupado.
En la Franja “mueren personas a diario, tanto por los ataques israelíes como por las restricciones impuestas por Israel a la entrada de ayuda humanitaria, en particular a los refugios, que provocan muertes por exposición al frío y derrumbes de edificios”, expuso el funcionario.
El último ejemplo: 11 palestinos murieron en un ataque israelí el miércoles 21, y en total 477 personas han muerto desde el inicio del alto el fuego el 10 de octubre.
Desde entonces, además, al menos 80 palestinos han muerto asesinados por la milicia integrista palestina Hamas.
La guerra que destrozó el enclave palestino -365 kilómetros cuadrados y 2,2 millones de habitantes al comenzar el conflicto- duró dos años y estalló después de que Hamas atacase el sur israelí, lo que causó más de 1100 muertes y la captura de 251 personas como rehenes.
Israel respondió con una ofensiva militar a gran escala en la que murieron al menos 71 000 palestinos, más de 171 000 resultaron heridos, dos tercios de todo lo construido en la Franja se redujo a escombros, y la población sobrevivió a duras penas con una aguda falta de agua, alimentos y demás bienes y servicios esenciales.
Actualmente la violencia continúa en toda Gaza, incluso cerca de una “línea amarilla” o zona de separación trazada por las autoridades israelíes -cuyas fuerzas aún ocupan la mitad de la Franja- para delimitar la circulación cerca de la frontera con Israel.
El mes pasado, el director de Acnudh, Volker Türk, rechazó firmemente la idea de que esta línea constituya una frontera legítima.
Entre el alto el fuego y el 21 de enero de 2026 su oficina registró al menos 216 muertes, entre ellas 46 niños y 28 mujeres, principalmente por ataques con drones contra refugios para palestinos desplazados y edificios residenciales.
Esos ataques se ven agravados por lo que se describe como condiciones humanitarias desastrosas, que han causado la muerte de al menos nueve niños por hipotermia.
Sunghay también expresó su alarma por los reiterados ataques a la libertad de prensa, pues “periodistas palestinos están siendo asesinados, y a periodistas internacionales se les sigue prohibiendo la entrada a Gaza”, aseveró.
En los ataques del miércoles 21, en el corredor de Netzarim, un vehículo del Comité Egipcio para la Reconstrucción de Gaza fue bombardeado por drones israelíes y perecieron los periodistas Mohammad Salah Qashta, Anas Ghanem y Abdul Raouf, este último colaborador de la agencia francesa de noticias AFP.
Con esas muertes se elevaron a 292 el número de periodistas palestinos asesinados desde el 7 de octubre de 2023.
Por otra parte, responsables de la ONU advirtieron la necesidad de que el lanzamiento por el presidente estadounidense Donald Trump de una Junta de Paz, que guíe la reconstrucción de Gaza, no distraiga la atención de la urgencia de facilitar la asistencia humanitaria a la Franja.
Un puñado de gobiernos, de varias regiones del mundo -pocos de ellos claramente democráticos, Argentina y Paraguay en América Latina-, decidieron acompañar la iniciativa estadounidense, mientras que algunos de sus viejos aliados, como el Reino Unido, Francia, Italia, Alemania y Noruega declinaron la invitación.
El acceso a la Franja es un auténtico cuello de botella para posibilitar la asistencia humanitaria, y Juliette Touma, de la Oficina de la ONU de Servicios para Proyectos (Unops) dijo que “es absolutamente esencial descongestionar los cruces fronterizos y reabrir rutas de acceso vitales, como el corredor jordano”
“La gente sigue muriendo día tras día. Las poblaciones más vulnerables simplemente no pueden esperar a que se materialice un plan de reconstrucción. No se trata solo de servicios, necesitan suministros”, subrayó.
Desde el domingo 18, las entidades asociadas a la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (Ocha) han llegado a más de 13 000 hogares en Gaza, distribuyendo cientos de tiendas de campaña y miles de lonas.
El invierno, con frío, lluvias e inundaciones, ha castigado particularmente a los cientos de miles de gazatíes que sobreviven en campamentos improvisados con tienda de campaña destruidas o dañadas por los temporales.
La Ocha subrayó que “las limitaciones de capacidad y financiación” han limitado el apoyo a solo 40 % de los 970 sitios de desplazados existentes en toda la Franja.
En salud, en la Franja permanecen operativos ocho centros asistenciales y varias decenas de equipos móviles, que junto con las situaciones de emergencia y cuidados debidas a la violencia deben atender más de 18 000 consultas regulares cada día.
Y en el terreno educativo, solo esta semana el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) logró ingresar unos 5100 kits recreativos para satisfacer a más de 375 000 niños, incluidos unos 1000 con discapacidad, y materiales educativos como lápices, creyones y cuadernos para unos 336 000 pequeños.
A-E/HM
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