GUERRILLERO HEROICO │ Alberto Korda, 1960
EL DÍA ANTES de que Alberto Korda tomara su icónica fotografía del revolucionario cubano Che Guevara, un barco había explotado en el puerto de La Habana, matando a la tripulación y a docenas de estibadores. Cubriendo el funeral para el periódico Revolución, Korda se centró en Fidel Castro, que en un encendido discurso acusó a Estados Unidos de causar la explosión. Los dos fotogramas que tomó del joven aliado de Castro fueron aparentemente una ocurrencia tardía y no fueron publicados por el periódico. Pero después de que Guevara muriera al frente de un movimiento guerrillero en Bolivia casi siete años más tarde, el régimen cubano lo adoptó como mártir del movimiento, y la imagen de Korda del revolucionario vestido de boina pronto se convirtió en su símbolo más perdurable. En poco tiempo, artistas, causas y hombres de negocios de todo el mundo se apropiaron del Guerrillero Heroico, que aparece en todo tipo de objetos, desde arte protesta hasta ropa interior y refrescos. Se ha convertido en la abreviatura cultural de la rebelión y en una de las imágenes más reconocibles y reproducidas de todos los tiempos.
Basado en un especial de la revista Time