La seriedad de la política en broma y con fisga
William Hayden Quintero
El 12 de octubre el PLN cumple 75 de existencia, está viejo, achacoso, la edad se le vino encima, ya camina lerdo como perdonando el viento, sin carnaval ni comparsa, como cantaba el argentino Piero, pero lo peor ha perdido su espíritu. Una vejez sin espíritu es una amarga derrota existencial. Según su historia, en el año 1950 José Figueres Ferrer, Francisco J. Orlich venían de realizar una visita al Estado de Israel, Daniel Oduber se encontraba en Francia sacando su doctorado en Filosofía y Derecho en la Universidad de la Sorbona y Luis Alberto Monge iniciaba su carrera en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los cuatros acordaron reunirse en Ginebra en el Hotel Edén con la idea de fundar un partido ideológico permanente. Un año después, el 12 de octubre de 1951 en la finca La Paz de San Ramón de Alajuela propiedad de don Francisco Orlich se firmó su Carta Fundamental. Su redacción estuvo a cargo principalmente de Alberto Martén, Rodrigo Facio y el cura Benjamín Núñez. Este movimiento recogió las ideas de varios intelectuales y políticos de la década de los cuarenta contenidas en el Ideario Costarricense publicado en el año 1943 por el Centro para el Estudio de los Problemas Nacionales, la revista Surco, el Partido Social Demócrata, el grupo Acción Democrática (donde estaban don Pepe y don Chico), la Segunda Proclama de Santa María de Dota, la Revolución de 1948 y la Junta Fundadora de la Segunda República y sus Decretos Leyes. Los fundadores adoptaron un modelo de desarrollo económico y social teniendo como fundamento un nuevo concepto del Estado en su carácter de benefactor (reparto de dádivas), interventor y regulador, que además de sus funciones básicas de proporcionar al pueblo seguridad, educación, salud y justicia, se convierte con varios monopolios estatales en banquero, asegurador, empresario, comerciante, quitándole espacio a la iniciativa privada, pero respeta y hace suyas las reformas sociales de los años cuarenta impulsadas por el Dr. Calderón Guardia, Manuel Mora y monseñor Sanabria con respecto al Seguro Social, el Código de Trabajo, la Universidad de Costa Rica. Sin mezquindad, se le atribuye al PLN ser el fundador de la Segunda República y lo que ha sido Costa Rica en estos 75 años de historia y que hoy la presidenta electa Laura Fernández quiere borrar del mapa.
En 1953 incursionó en su primera campaña electoral obteniendo la Presidencia de la República con don José Figueres Ferrer. Desde entonces ha participado en 18 procesos electorales y ha ganado 9 con figuras emblemáticas como Figueres padre (dos veces), Oscar Arias (dos veces), Chico Orlich, Daniel Oduber, Luis Alberto Monge, José María Figueres, y Laura Chinchilla, primera mujer en ser presidenta de la República. Si tomamos en cuenta que los expresidentes Rodrigo Carazo y Luis Guillermo Solís eran liberacionistas resentidos llegamos a once gobiernos.
Parodiando con la Biblia (Genesis 41), el sueño profético del Faraón con las siete vacas gordas y hermosas con las siete vacas flacas y feas; al dejar Laura el gobierno en el 2014 comenzó la época de las vacas flacas para el PLN. Desde entonces hasta febrero de 2026 ha perdido 4 elecciones consecutivas. Perdió las del 2014 con Johnny Araya Monge, una de las derrotas más vergonzosas del partido ya que Araya al no ganar los comicios en la primera ronda se retiró en la segunda dejando como candidato único a Luis Guillermo Solís Rivera, un ex liberacionista que se había ido al Partido Acción Ciudadana (PAC). Es el evento más humillante en la historia partidaria, ni el PLN tuvo la valentía de expulsar a Johnny y él no tuvo la hidalguía de renunciar. La agrupación vuelve a perder en el 2018 con Antonio Álvarez Desanti quien como candidato obtuvo uno de los peores resultados de la historia electoral del partido. En los comicios del año 2022 con José María Figueras Olsen con su tufillo de corrupción que aprovechó Rodrigo Chaves volvió a perder las elecciones en la segunda vuelta frente a este candidato, medio tico y medio indonesio, montado en un partido taxi, Progreso Social Democrático (PPSD). Ahora en el 2026 su candidato Álvaro Ramos fue atropellado por la planadora chavista con Laura Fernández al timón dejándolo aplastado como una caricatura en la calle electoral.
Las cuatro derrotas consecutivas fueron originadas en parte por un desgaste popular ante la opinión pública que se llegó a hastiar del partido por diversos actos de corrupción, tales como el caso de Alcatel con José Maria Figueres Olsen (2004) quien nunca fue juzgado ya que para evitarlo abandonó el país por espacio de siete años y medio y se fue a vivir a Suiza, la construcción de la Trocha (carretera fronteriza con Nicaragua) en el Gobierno de Laura Chinchilla que originó una pérdida de ¢40.000 millones por malversación de fondos hecha por funcionarios públicos y empresas privadas que siguen gozando de impunidad y pasándola rico. El caso Diamante en noviembre del 2021 en el que fueron detenidos varios alcaldes del partido, entre ellos Johnny Araya acusados de favorecer con licitaciones a cambio de dadivas al empresario Carlos Cerdas de la empresa constructora MECO.
La maldad se enraíza en la conciencia como la mala hierba. Haciendo un balance, son mejores las cosas buenas del PLN que las malas, el país ha caminado de la mano del PLN en 75 años, pero lo malo ha influido en la pérdida de su prestigio y aprovechado con aviesa intensión por el presidente Rodrigo Chaves que en sus cuatro años de gobierno se ha encargado de atacar al PLN diciendo que es el Demonio y causante de todas las desgracias que aquejan al país y al mismo tiempo culpa a los hermanos Arias, especialmente al expresidente Oscar Arias de ser los responsables. Posiblemente la envidia que le tiene a Oscar Arias por sentirse inferior a él puede explicar su conducta de odio. Para Johann Wolfgang Goethe, el escritor y poeta alemán (1749-1832) “el odio es un descontento activo, la envidia uno pasivo. Por eso no debe extrañarnos que la envidia se convierta rápidamente en odio”. Odio y envidia ha destilado Chaves y su movimiento en contra de los Arias y del PLN con excelentes resultados en las urnas electorales, los ticos básicos convencidos de la maldad del PLN lo odian y votaron por el continuismo del “mesías chavista” que en la sombra posiblemente siga de presidente por cuatro años más influyendo en su pupila Laura Fernández a quien escogió como su sucesora.
Las derrotas y la pérdida del electorado llevaron al PLN a partir del año 2022 a iniciar un proceso de depuración y renovación de sus liderazgos históricos. Un nuevo Directorio logró sacar a las viejas y mañosas cúpulas, a su vez se inició un proceso de renovación moral de las estructuras cantonales tratando de evitar en los cargos de elección popular el nepotismo y erradicar a los corruptos, lo cual fue un parto muy doloroso que convirtió muchos liberacionistas en acérrimos enemigos del partido. La nueva cúpula del Directorio escogió a un no liberacionista, Álvaro Ramos como su candidato presidencial y se le encargó liderar el movimiento de depuración. A pesar de ser una buena selección como persona, intelectual y profesional Ramos no pudo detener el masivo movimiento chavista del Partido Pueblo Soberano y perdió las elecciones, la cuarta vez en la historia del PLN.
El PLN también disminuyó en estas elecciones su potencial legislativo, solo logró 17 diputados, la misa cantidad que en las elecciones del 2018, lo que ratifica su declive no solo en ganar la presidencia sino en disminuir su influencia parlamentaria. Declive que asimismo se viene manifestando en las elecciones municipales. En los comicios del 2020 consiguió 49 alcaldías y en las del 2024 bajo a 27. Durante la campaña presidencial del 2026 le renunciaron 5 alcaldes que se fueron con el chavismo buscando la reelección y se le pueden ir otros traidores en los próximos dos años persiguiendo lo mismo. Considerando que el chavismo en los pasados comicios triunfó en 63 cantones puede ser un mal presagio para el PLN en cuanto a conseguir alcaldías en las elecciones del 2028.
Entonces, sin presidentes de la República, disminuyendo su caudal de diputados y de alcaldes, el PLN está en riesgo de extinción. Lo mantiene con respiración asistida los dineros de la deuda política que quizás le prolonga la vida para las elecciones del 2030 pero como todo en esta vida, tiene fecha de caducidad, y es mejor morir que vivir mal recordando las viejas glorias.
– Economista jubilado
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