Museo Memorial de la Resistencia Dominicana │ Santo Domingo, República Dominicana
El eco de la resistencia en Santo Domingo. Nivel de oscuridad: 7
Entrar aquí es someterse a un ejercicio de introspección necesario. El museo rinde homenaje a los hombres y mujeres que lucharon contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo —ese «Chivo» que personificó el horror— y contra todos aquellos regímenes que intentaron silenciar la voluntad de un pueblo. No es un recorrido cómodo; es una inmersión en la época de las persecuciones, las torturas en «La 40» y las desapariciones que marcaron a fuego la historia dominicana del siglo XX.
Es imposible caminar por estas salas sin sentir el peso del sacrificio de las Hermanas Mirabal. Su asesinato no fue solo un crimen de Estado, fue el catalizador de un despertar que nos recuerda que ninguna dictadura es eterna si existe una resistencia dispuesta a todo. El museo custodia uniformes, fotografías y objetos personales que humanizan la tragedia, convirtiendo las cifras de muertos en rostros con sueños truncados.
Como suelo decir en mis columnas, la denuncia es el primer paso hacia la libertad. Este museo es la materialización de esa denuncia. En tiempos donde el autoritarismo a veces intenta disfrazarse de orden o donde la corrupción carcome las instituciones, recordar el «destino oscuro» de quienes nos precedieron es una obligación moral.
Visitar este memorial es salir con una certeza: la democracia es frágil y la vigilancia debe ser constante. Porque, como bien aprendemos entre estos muros, cuando el poder se vuelve absoluto, la resistencia es el único camino hacia la luz.
Basado en el libro “Atlas de los destinos oscuros”
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